En la comunidad se hace presente el amor, y en ella, nos esforzarnos en reflexionar, escuchar, orar y hablar con el Señor. De esta forma, testimoniamos que creemos y amamos al SEÑOR.
Arrecife a, 14 de abril de 20222
«La ley del Señor es perfecta (…) e instruye al ignorante» (Sal
19,8). Estas palabras del Salmo responsorial de hoy resuenan con fuerza
en la vida de la religiosa Josefina Bakhita. Secuestrada y vendida como
esclava a la tierna edad de siete años, sufrió mucho en manos de amos
crueles. Pero llegó a comprender la profunda verdad de que Dios, y no el
hombre, es el verdadero Señor de todo ser humano, de toda vida humana.
Esta experiencia se transformó en una fuente de gran sabiduría para esta
humilde hija de África.
HIMNO
Bello es el rostro de la luz, abierto
sobre el silencio de la tierra; bello
hasta cansar mi corazón, Dios mío,
Un pájaro remueve la espesura
y luego, lento, en el azul se elevan,
y el canto le sostiene y pacifica.
Así mi voluntad, así mis ojos
se levantan a ti; temprano
la potestad de comprender el día.
Despiértame, Señor, cada mañana,
hasta que aprenda a amanecer, Dios mío,
en la gran luz de la misericordia. Amén.
Antífona 1: Es bueno tocar para tu nombre, oh Altísimo, y proclamar por la mañana tu misericordia.
SALMO 91: Alabanza del Dios creador
Es bueno dar gracias al Señor
y tocar para tu nombre, oh Altísimo,
proclamar por la mañana tu misericordia
y de noche tu fidelidad,
con arpas de diez cuerdas y laúdes,
sobre arpegios de cítaras.
Tus acciones, Señor, son mi alegría,
y mi júbilo, las obras de tus manos.
¡Qué magníficas son tus obras, Señor,
qué profundos tus designios!
El ignorante no los entiende
ni el necio se da cuenta.
Aunque germinen como hierba los malvados
y florezcan los malhechores,
serán destruidos para siempre.
Tú, en cambio, Señor,
eres excelso por los siglos.
Porque tus enemigos, Señor, perecerán,
los malhechores serán dispersados;
pero a mí me das la fuerza de un búfalo
y me unges con aceite nuevo.
Mis ojos despreciarán a mis enemigos,
mis oídos escucharán su derrota.
El justo crecerá como una palmera,
se alzará como un cedro del Líbano:
plantado en la casa del Señor,
crecerá en los atrios de nuestro Dios;
en la vejez seguirá dando fruto
y estará lozano y frondoso,
para proclamar que el Señor es justo,
que en mi Roca no existe la maldad.
Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.
Antífona 1: Es bueno tocar para tu nombre, oh Altísimo, y proclamar por la mañana tu misericordia.
El próximo 16 de febrero el
Consejo Diocesano de Pastoral va a trabajar el tema del laicado en la
diócesis (ver aquí). Para ello se ha presentado un documento marco que te adjunto.
Al final hay un cuestionario.
Te agradecería mucho si pudieras dedicar algún tiempo a reflexionar sobre él y hacerme llegar tus respuestas.
Nació en Venecia en 1486 y siguió una carrera militar. Cayó prisionero
y, cuando fue liberado, sintió la vocación de dedicarse al servicio de
los pobres, enfermos o jóvenes abandonados. En 1518 fue ordenado
sacerdote y diez años depués les invadió la peste. Jerónimo asistió a
los afectados y fundó la Orden de Clérigos Regulares para ayudar a niños
y pobres. Murió en 1537 atacado por la misma peste. En 1928 lo
nombraron Patrono de los Huérfanos y la Juventud Abandonada.
HIMNO
(Laudes)
Eres la luz y siembras claridades;
abres los anchos cielos que sostienen,
como un pilar, los brazos de tu Padre.
Arrebatada en rojos torbellinos,
el alba apaga estrellas lejanísimas;
la tierra se estremece de rocío.
Mientras la noche cede y se disuelve,
la estrella matinal, signo de Cristo,
levanta el nuevo día y lo establece.
Eres la luz total, Día del Día,
el Uno en todo, el Trino todo en Uno:
¡gloria a tu misteriosa teofanía! Amén.
El Papa Juan Pablo II con Michael Anderson que dirigió 'The Jeweller´s Shop'
El Papa Juan Pablo II escribió sobre las dimensiones de la fidelidad.
Es difícil asignar dimensiones a algo que va más allá de la presencia física y
que trasciende nuestra identidad, pero en su obra publicada en Inglés como ‘Love & Responsibility’, nos ilustra
los pasos fundamentales:
1.Búsqueda. Implica buscar pacientemente y con
generosidad a la persona con quien deseamos compartir el resto de nuestra vida.
Si esta búsqueda no se realiza teniendo en cuenta los valores, será imposible
ser fiel y feliz. La fidelidad no es una consecuencia del amor, en
realidad antecede a la relación misma, ya que empieza en esta primera dimensión
que cita Juan Pablo II. Debemos descubrir qué valores e ideales buscamos y cómo
estamos dispuestos a corresponder. Esta rectitud de intención nos permite
superar el egoísmo y abrir mejor nuestro corazón.
2.Aceptación. Estar dispuesto (a) a aceptar al ser
amado como es y confesarle una firme disponibilidad a confrontar todas las
situaciones de la vida –sean buenas o malas- deseando y procurando lo mejor
para el ser amado.
3.Coherencia. Vivir
según el compromiso de amor, estar dispuestos a aceptar incomprensiones, buscar
soluciones, mantener el diálogo y evitar la ruptura. Este es el centro más íntimo del núcleo de la fidelidad.
4.Constancia.
La coherencia debe durar toda la vida. Es relativamente fácil ser coherente, un
día, o dos, o tres o más, pero la coherencia debe perdurar. Puede ser fácil ser
coherente en la hora de la exaltación, pero puede ser difícil serlo en la
tribulación. La coherencia que dura toda
la vida constituye la fidelidad. La constancia nos permite ser fieles aún en
las tinieblas, de tal manera que la luz de la fidelidad continúa brillando
entre las tinieblas.
Observemos ciertas características de los
anillos de matrimonio que reflejan estas dimensiones: Fueron entregados con la bendición
de Dios, son preciosos, resistentes, un círculo cerrado, los dos son
iguales, fueron fundidos, no se salen, se van desgastando, pueden perderse, el
dedo se amolda al anillo y puede necesitar ajustes. El anillo puede reflejar el
estado que guarda la vida matrimonial. Juan Pablo II, que también fue
dramaturgo, escribió una dialéctica obra que fue llevada al cine como ‘The
Jeweller´s Shop’, estelarizada por Burt Lancaster. Obtuvo el Oscar por el guión
en 1962. En esa obra, el joyero es una especie de consejero matrimonial que por
medio de los anillos y las joyas se da cuenta cómo viven los matrimonios. Daba consejos sobre estas mismas dimensiones a
los matrimonios en post-guerra.
A través de la Historia de la Salvación, la
fidelidad de Dios a su pueblo es un tema recurrente. Dios es el maestro de la
fidelidad que nos ha amado a pesar de tanta ingratitud. Él tomó la iniciativa,
mediante una alianza que ha sido renovada. Ahora, nosotros debemos corresponder
a esa fidelidad para mantener activa esa alianza. Dios se desposa con su pueblo
desde el Antiguo Testamento y sigue renovando la relación nupcial con su amada
esposa.
La primera infidelidad fue el pecado. La palabra ´pecado´ en arameo implica
no dar en el blanco, es decir, no estar presente donde se supone que debemos
estar. El primer hombre,
Adán, había sido ubicado por Dios en el paraíso. El Génesis nos relata cómo
Dios visitaba a Adán, con la brisa de la tarde. Había un lugar de encuentro
común. Después del pecado, Adán faltó a la cita: “He oído tus pasos en el
jardín, tuve miedo porque estoy desnudo y me he escondido” (Gen. 3, 10). El
Señor Dios lo ha llamado: “¿Dónde estás?”
(Gen. 3, 10). Pero Adán no ha dado en el blanco. Faltó a la cita. El
infiel no llega a la cita que tiene con Dios ni con su esposa, lo mismo sucede
en el caso de la mujer infiel. Con la infidelidad, crece también la cizaña de
los celos. Desconfían de sí mismos y de sus cónyuges. Por lo tanto, el celoso
patético ya trae arrastrando consigo el primer acto de infidelidad. No es fiel
ni consigo mismo ¿cómo puede ser fiel a su amada (o)? Trae la herida del pecado
original muy profunda y no abre su corazón a la gracia para que sane su corazón
de sus múltiples heridas. Othello, aunque es una obra literaria de Shakespeare, es
todo un perfil sicológico y espiritual de los celosos. No abre su corazón a la
gracia, sino a su infidelidad ya inherente que son los celos.
Hemos faltado a muchas otras citas con Dios y hemos fallado en
reconocer a Jesús como el fundamento más propicio para la fidelidad. San Pablo
insiste en recordarnos que Cristo es la mejor revelación de Dios. La epístola a
los Hebreos nos permite reflexionar sobre nuestra fidelidad como hijos de Dios.
Los líderes judíos se consideraban discípulos de Moisés, que era considerado
como Dios Sacerdote (Ex 4:16; 7:1), aún la
literatura rabínica lo consideraba un dios. Cuando San Pablo declara a Jesús
“mejor que Moisés”, creó un antagonismo con ellos (Gal 1:6-10; 2:16-21). Cristo
ha sido el mediador de la alianza definitiva, que es superior (Hb 8, 5-6).
Moisés había sido fiel en el ministerio preparatorio para esta alianza
definitiva, pero la alianza basada en la ley de Moisés no tenía un fundamento
suficientemente sólido para sostener la fidelidad del pueblo hebreo, ya que no
tenía la provisión de la gracia para mantenerla, lo cual condujo
inevitablemente a la infidelidad de la desobediencia y al fallido auto-esfuerzo
en sus obras. Sólo la gracia y la verdad
constituyen fundamentos sólidos, como se manifiestan en Cristo (Jn 1, 17). Por
la dinámica de la vida de Cristo, los Cristianos gozamos de esta provisión. Moisés
fue fiel en la Antigua Alianza como siervo de la Casa de Israel (Números 12, 7),
mientras que Cristo es fiel como Hijo en su propia Casa, que es la Iglesia, lo
cual implica que ha venido a reinar sobre todas las cosas (Hb 1:2) como
heredero. Como hijos de Dios, nosotros necesitamos la fidelidad para proteger
nuestra propia filiación como hijos de Dios por la gracia, ya que la
infidelidad conduce a la esclavitud del pecado y nos priva de la libertad que procede
de Dios.
El matrimonio necesita revestirse
de esa gracia para renovarse y fortalecerse.
La coherencia y la constancia deben salvaguardar la intimidad para que
la fidelidad fortalezca el vínculo. Es por eso que es importante que los
esposos recurran con frecuencia a los sacramentos de reconciliación y
Eucaristía, ya que Dios es el autor de la dinámica del Amor.
La fidelidad en un matrimonio
requiere perseverancia. Con la infidelidad se corre el riesgo de desfigurar la
identidad y reducir la esperanza a algo efímero. La mujer adúltera pierde su
identidad de casada para unirse a un hombre que no es su marido, con esto
destruye su propio matrimonio y hiere a sus hijos; puede haber aún más dolor si
se destruye también la familia del hombre que no es su marido. El pueblo de
Israel olvidó que había sido liberado de Egipto por Dios y se construye un
becerro de oro (Ex 32, 1-35) y deposita su esperanza en un ídolo. Su identidad
se diluye junto con el oro fundido del becerro, apartándose también de su
misión de pueblo elegido. El Rey David pierde su identidad de ungido del Señor
(I Sam 1-13) desde la terraza, cuando ve a la mujer de Urías. Pone su esperanza
en el placer. Dos ancianos pervertidos se olvidaron de Dios y de sus justos
juicios porque deseaban con pasión a Susana, la hermosa esposa de Joaquín en
Babilonia y buscaron la ocasión para sorprenderla a solas y acosarla (Dn 13, 1-64),
perdiendo su identidad como ancianos y
guías del pueblo.
¿Es difícil ser fiel? La
fidelidad implica la observancia de la fe que se debe al ser amado. A lo ll
largo de los años que transcurren en el matrimonio, debe ser objeto de
constante renovación, partiendo de la tradición y proyectando la esperanza del
presente hacia el futuro. La vida ofrece retos que hay que superar, pero no es
posible fructificar sin la fidelidad. Hay matrimonios que viven su fidelidad de
una forma asfixiante, donde no hay armonía y se vive con criterios que no
tienen nada que ver con el amor. La fidelidad debe ser creativa, estableciendo
un puente entre la renovación y la tradición sin provocar rupturas. El temor de
quedarse anclado en el pasado proviene del culto que hemos desarrollado al
cambio en nuestra sociedad. El cambio no
es lo más importante en un matrimonio, sino más bien el ideal de la unidad, en
virtud del cual se casan, los valores,
las virtudes y la santidad, para interpelar las nuevas situaciones y responder
a los signos de los tiempos eficazmente. Hay gente que teme comprometerse de
por vida porque ese compromiso impediría el cambio. Por lo general, se trata de
personas que adoptan actitudes hedonistas para acumular sensaciones de
gratificación instantánea, pero esa excitación hace que su sensibilidad de
embote, de tal manera que llegan a confundir el amor con la pasión.
En la actualidad, con el
creciente índice de divorcios y desintegración familiar, millones de jóvenes
rechazan el compromiso matrimonial porque
no ven ninguna garantía de que el amor perdure. Es necesario brindarles una
formación en la calidad de las relaciones, explicándoles que el amor no es una
apetencia efímera o una pasión, sino que requiere un estado de encuentro, para
que se disipe la inestabilidad de los sentimientos y la incertidumbre que
acarrea depender del estado de ánimo y de las emociones. Se necesita responder a la cultura del
relativismo moral y a la manipulación de los medios, que sostienen una visión
utilitarista de las relaciones. Promovemos el valor del amor conyugal, con una
resolución firme en todas las circunstancias, dispuestos a asumir
responsabilidades en la propia vida, para conducirla por el valor de la unidad,
que ejerce la función de ideal en el matrimonio, en vez de abandonarse al
sentimiento en turno. Ser fiel no es ser terco, sino más bien es ser
perseverante en lo que realmente vale. El amor conyugal subsiste gracias a la entrega
mutua, es una oblación. Si se confunde con una atracción, no recibe la fuerza
que da el valor de la oblación y no será capaz de superar las oscilaciones de
los sentimientos, que lo pueden esclavizar. El matrimonio no es una institución
pasiva que marcha a la deriva de las tempestades que le ofrece la cultura y las
tendencias, requiere una participación efectiva para que se dé una relación
fecunda de encuentro y descubrir su verdadera riqueza interior.
Otro factor que ha contribuido
significativamente a la infidelidad es el movimiento feminista durante los
últimos 50 años. Millones de mujeres han renunciado a su naturaleza femenina
esencial para dar ceder el paso a la ideología. El egoísmo se ha elevado al
pedestal de la liberación con nefastas consecuencias que han afectado la propia
identidad de la mujer. La Dra. Laura Schlesinger ha publicado su best-seller “The
Proper Care & Feeding of Husbands” en respuesta a los planteamientos que
recibe en su programa de radio. No es propiamente un libro de sicología, lo que
contiene son precisamente la sabiduría que las mujeres de hoy en día deberían
recibir de sus propias madres.
A nivel individual, partiendo de
Gál 5, 16-17: “Si vivís según el
Espíritu, no daréis satisfacción a las apetencias de la carne. Pues la carne
tiene apetencias contrarias al espíritu, y el espíritu contrarias a la carne,
como que son entre sí antagónicos, de forma que no hacéis lo que queréis”,
podemos reflexionar sobre nuestra respuesta a las tentaciones. Si respondemos
de una forma carnal en vez de espiritual, es porque estamos cosechando lo que
hemos sembrado. Si no sembramos en nuestro Espíritu a diario, no podremos
cosechar el poder que nos da el espíritu para responder ante las tentaciones.
La oración y el tiempo que dedicamos a la Palabra de Dios no cambiarán
necesariamente nuestras circunstancias, pero nos transformarán desde el
interior.
Yvette
Camou
Enero
31, 2013. Día de San Juan Bosco.
Bibliografía:
Biblia de Jeruslén. Desclée de Brouwer. 2004. Bilbao, España.
Espenhain, Lorraine E. “The Pruning Knife of
Heaven”. Catholic Digest. March 2008.
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James. “Jesus, A Better Ground for Faithfulness”. Union of Christendom/Commentary on Ad Petri Cathedram
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Sánchez
Griese, Germán. “Fidelidad al Carisma, entre Renovación y Tradición. Catholic.net, español.
Schlessinger,
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Harper-Collins. 2004. Págs. 7, 9. Shakespeare, William. "Othello". Folger Shakespeare Editions. 2004. Págs. 44-69.
Sri, Edward.“Men,
Women and the Mystery of Love: Practical Insights from John Paul II's Love and
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Wojtyla,
Karol (Pope John Paul II). “Love & Responsibility”. Ignatius Press. 1993.
Págs. 23, 25, 38
Lucas era piadoso, un buen trabajador del campo y nunca dejaba de hacer
sus oraciones a Cristo (vivía en Tessaly y murió en el año 946). Pero no
tenía muy clara su vocación. Cierto día, su madre dio cobijo a dos
monjes que iban a Tierra Santa y le dijeron que le permitiera a su hijo
ir con ellos. Lucas partió y decidió hacerse monje, ingresó en el
Monasterio y a los 18 años se construyó un ermita cerca del Monte
Corinto donde vivió feliz todo el resto de su vida.
HIMNO
(Laudes)
¡Nacidos de la luz!, ¡Hijos del día!
Vamos hacia el Señor de la mañana;
su claridad disipa nuestras sombras
y llena el corazón de regocijo.
Que nuestro Dios, el Padre de la gloria,
limpie la oscuridad de nuestros ojos
y nos revele, al fin, cuál es la herencia
que nos legó en el Hijo Primogénito.
¡Honor y gloria a Dios, Padre celeste,
por medio de su Hijo Jesucristo
y el don de toda luz, el Santo Espíritu,
que vive por los siglos de los siglos! Amé
VATICANO, 03 Feb. 13 / 10:58 am (ACI/EWTN Noticias).- En su mensaje previo al rezo del Ángelus, en la Plaza de San Pedro, el Papa Benedicto XVI aseguró que “el verdadero profeta no obedece a nadie más que a Dios y se pone al servicio de la verdad”.
En
relación al Evangelio de hoy, el Santo Padre recordó que los que
escucharon a Jesús se cuestionaban “’¿No es este el hijo de José?’, que
es como preguntarse: ¿qué aspiraciones puede tener un carpintero de
Nazaret?”.
El Papa señaló que “es verdad que Jesús es el profeta
del amor, pero también el amor tiene su verdad. Es más, amor y verdad
son dos nombres de la misma realidad, dos nombres de Dios”.
“En
la liturgia de hoy resuenan también estas palabras de san Pablo: ‘El
amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde,
no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no
se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la
injusticia, sino que se regocija con la verdad’”.
Benedicto XVI
aseguró que “creer en Dios significa renunciar a los propios prejuicios
y acoger el rostro concreto con el que Él se ha revelado: el hombre
Jesús de Nazaret”.
“Este camino conduce también a reconocerlo y a servirlo en los demás”, aseguró.
El
Papa señaló que “en esto la actitud de María es iluminante. ¿Quién más
que ella tuvo familiaridad con la humanidad de Jesús? Pero jamás se
escandalizó como los paisanos de Nazaret”.
“Ella custodiaba en su
corazón el misterio y supo acogerlo una y otra vez, cada vez más, en el
camino de la fe, hasta la noche de la Cruz y a plena luz de la Resurrección”.
Al concluir su reflexión, el Papa pidió “que María nos ayude a recorrer con fidelidad y con gozo este camino”.
Pablo Miki nació en Japón el año 1566 de una familia rica. Fue educado
por los jesuitas en Azuchi y Takatsuki. Entró en la Compañía de Jesús y
predicó el evangelio entre sus conciudadanos. Declarada una persecución
contra los cristianos, ocho presbíteros o religiosos de la Compañía de
Jesús o de la Orden de los Hermanos Menores, procedentes de Europa o
nacidos en Japón, junto con diecisiete laicos, fueron apresados,
duramente maltratados y, finalmente, condenados a muerte. Todos, incluso
los adolescentes, por ser cristianos fueron clavados en cruces,
manifestando su alegría por haber merecido morir como murió Cristo
(1597).
HIMNO
(Laudes)
Testigos de amor
de Cristo Señor,
mártires santos.
Rosales en flor,
de Cristo el olor,
mártires santos.
Palabras en luz
de Cristo Jesús,
mártires santos.
Corona inmortal
del Cristo total,
mártires santos. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.