ÚLTIMAS ENTRADAS

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miércoles, 27 de abril de 2016

AUDIENCIA GENERA DEL PAPA FRANCISCO



Queridos hermanos y hermanas:

Con la parábola del buen samaritano Jesús nos enseña que para heredar la vida eterna tenemos que amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos. El amor cristiano es un amor comprometido que se hace concreto en la vida. 

En los gestos concretos de misericordia del buen samaritano reconocemos el modo de actuar de Dios, que se ha revelado en la historia por medio de acciones marcadas por la compasión. Él no ignora nuestros dolores y sabe cuánto necesitamos de su ayuda, de su consuelo, se hace cercano y no nos abandona nunca. 

El verdadero amor tampoco hace distinciones entre personas, sino que ve a todos como prójimos que necesitan de nuestra ayuda y cercanía. Por lo tanto, si queremos heredar la vida eterna, no podemos ignorar el sufrimiento de los hombres, si lo hiciéramos estaríamos ignorando a Dios.

domingo, 24 de abril de 2016

LA SEÑAL DE IDENTIDAD CRISTIANA

(Jn 13,31-33a.34-35)


Se puede ir a misa todos los días; se puede ser buena persona; se puede ser gran cumplidor con todos los preceptos y leyes mandadas; se puede ser buen cristiano, pero todo eso para por el amor. Si no eres capaz de amar como nos lo dice Jesús, nada de lo demás importa mucho, porque el amor es el signo que nos identifica como cristianos y seguidores de Cristo.

Sus Palabras no dejan lugar a duda: «Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros. Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros como yo os he amado. La señal por la que conocerán que sois discípulos míos, será que os amáis unos a otros».

Y esas simples palabras llevan mucha tela dentro de sus letras. Amar a los otros implica también a los que piensan diferente a ti y no están de acuerdo con tu fe; amara a los otros contiene dosis de soportar, atención, escuchar, esfuerzos de comprender y paciencia en el trato. Amar es el resultado de estar disponible y de entregarse al servicio aunque los impulsos sean otros. Amar es estar convencido de que entregarse y servir es la mejor manera de corresponder al amor de Jesús.

Amar es transmitir esta buena Noticia de salvación por el amor. Y lo puedes hacer con tu palabra; en tu ambiente y grupos; en Internet; en cualquier parte que tengas oportunidad. Pero, también lo puedes hacer con tu vida trasmitiendo serenidad, confianza, atención, escucha, servicio...etc.

Cuando tratas de vivir la Palabra y te alimentas de la Eucaristía, todos tus esfuerzos transparentan luz, que siendo pequeña y pecadora, se transforma, por la Gracia de Dios, en testimonio de Luz y Verdad. Pidamos al Señor que nos dé esa Gracia de, sostenidos en su Espíritu, demos testimonio de su Amor.

miércoles, 20 de abril de 2016

AUDIENCIA GENERAL DEL PAPA FRANCISCO



El pasaje del Evangelio de Lucas que hemos leído refleja con claridad un aspecto fundamental de la misericordia: la sinceridad de nuestro arrepentimiento suscita en Dios su perdón incondicional.

Mientras Jesús, invitado por Simón el fariseo, está sentado a la mesa, una mujer, considerada por todos pecadora, entra, se pone a sus pies, los baña con sus lágrimas y los seca con sus cabellos; luego los besa y los unge con el aceite perfumado que ha traído consigo.

La actitud de la mujer contrasta con la del fariseo. El celoso servidor de la ley, que juzga a los demás por las apariencias, desconfía de Jesús porque se deja tocar por los pecadores, y se contamina. La mujer, en cambio, expresa con sus gestos la sinceridad de su arrepentimiento y, con amor y veneración, se abandona confiadamente en Jesús. Cristo no hace componendas con el pecado, que es oposición radical al

domingo, 17 de abril de 2016

DIOS NUNCA TE CIERRA LA PUERTA



Puede parecer que Dios eliges a unos y a otros no;  puede parecer que el Padre, previamente elegidos, le confía a unos y los otros quedan al margen. Pero no es así, porque si así fuera, Dios sería injusto y eso es imposible. Dios es Infinitamente bueno y a todos nos quiere y nos elige, pero nos ha dado la libertad para que seamos nosotros los que decidamos oírle, escucharle y seguirle.

Dependerá, pues, de nosotros responder a la llamada del Señor. El Señor nos abre la puerta y, dentro de redil, estaremos a salvo, porque Él nos cuida y no protege y no permite que nadie nos saque de su rebaño. Además, nuestro Señor Jesús ha pagado con su Sangre por cada uno de nosotros para que ahora nos perdamos.

Sin embargo, ocurre que muchos escuchamos, creemos y seguimos al Señor. Pero otros, y muchos, no le hacen caso, cierran sus oídos y le rechazan. Unos seguimos la llamada y el cuidado del Buen Pastor y otros no. El anuncio del Evangelio a muchos les estorba y les produce rabia, y a otros nos llena de paz, de alegría y esperanza. 

¿Qué tienen unos que no tengan los otros? San Agustín, ante el misterio abismal de la elección divina, respondía: «Dios no te deja, si tú no le dejas»; no te abandonará, si tú no le abandonas. No des, por tanto, la culpa a Dios, ni a la Iglesia, ni a los otros, porque el problema de tu fidelidad es tuyo. Dios no niega a nadie su gracia, y ésta es nuestra fuerza: agarrarnos fuerte a la gracia de Dios. No es ningún mérito nuestro; simplemente, hemos sido “agraciados”.

La fe entra por el oído y la audición de la Palabra de Dios, y eso implica atención y seguimiento. Pero tenemos un peligro, el mundo. Sus ruidos, sus ofertas y tentaciones nos distraen y nos alejan del buen camino, y si no nos ponemos al cuidado del Buen Pastor corremos el peligro de no escuchar su Palabra y hacernos los sordos y despistados. Luego, con todas las probalidades, el lobo no alcanzará.

Estemos atentos y vigilantes y sepamos discernir el bien del mal. Aquello que, aunque aparentemente nos parezca que nos hace bien porque nos agrada y nos gusta, no es lo que nos conviene. Pongámonos al buen recaudo dejándonos cuidar y vigilar por el Buen Pastor, que da la Vida por cada una de sus ovejas.

miércoles, 13 de abril de 2016

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO



Queridos hermanos y hermanas:

Hemos escuchado la narración evangélica de la llamada de Mateo. Por ser publicano, es decir, un recaudador de impuestos en nombre del imperio romano, era considerado por los fariseos un pecador público. Jesús, en cambio, invita a Mateo a seguirlo, y comparte su mesa con publicanos y pecadores, ofreciendo también a ellos la posibilidad de ser sus discípulos. 

Con estos gestos, les indica que no mira a su pasado, a su condición social o a los convencionalismos exteriores, sino que los acoge con sencillez y les abre un futuro. Esta actitud de Jesús vale también para cada uno de nosotros: ser cristianos no nos hace impecables. La Iglesia no es una comunidad de perfectos, sino de discípulos en camino, que siguen al Señor porque se reconocen pecadores y necesitados de su perdón. La vida cristiana es, pues, una escuela de humildad que se

domingo, 10 de abril de 2016

NUESTRO DIOS ES UN DIOS VIVO

(Jn 21, 1-19)


No conozco ninguna religión o doctrina como la de Jesús. Porque no conozco tampoco a ningún otro ídolo o dios de otra religión que haya resucitado. Nuestro Dios es diferente. Se ha hecho Hombre como nosotros, y ha Resucitado para estar y acompañarnos hasta descansar en Él.

No hay otro dios igual, porque nuestro Dios no es un dios que nos da un mensaje, una doctrina y se queda quieto mirando que hacen los que creen en él y practican sus preceptos. Nuestro Dios es un Dios Resucitado, que se aparece a los suyos para animarles, para compartir con Él y darnos el testimonio de su Poder, de su triunfo sobre la muerte.

Nuestro Dios es un Dios que está presente en nuestras vidas, y en las dificultades se aparece para darnos paz y tranquilidad. Por eso, los creyentes, a pesar de ser perseguidos siguen en pie, porque creen en Jesús Resucitado. Y si Jesús, el Hijo de Dios Vivo, ha Resucitado, nosotros, los que creemos en Él, también resucitaremos. Porque es su Palabra, y Dios siempre cumple lo que dice.

Hoy, Jesús se les aparece a los apóstoles mientras están faenando. Llevan toda la noche bregando sin cobrar ninguna pieza, y, de repente, Jesús, desde la orilla, sin ser reconocidos, les invita a que echen las redes de nuevo. El asombre es que sacan las redes repletas y soportan el ingente peso de peces. Jesús se les aparece para que permanezcan unidos, serenos, confiados y esperanzados, y les da muestra de su Poder.

Ese es nuestro Dios, un Dios que camina con cada uno de nosotros, que nos conoce, que se nos aparece en nuestra vivencia interior y al que experimentamos en nuestras vidas. Un Dios que se nos da espiritualmente en cada Eucaristía y nos alimenta con su Cuerpo transmitiéndonos su propia Vida.

No dejemos nunca de experimentar y de caminar junto al Señor, porque Él es nuestro Camino, nuestra Verdad y nuestra Vida. Quizás conviene preguntarnos, ¿he experimentado alguna vez en mi vida la presencia del Señor? Igual te sucede y no lo advierte.

jueves, 7 de abril de 2016

UN TESTIMONIO DE AMOR

Ehsan Ullah Khan

Muhammad Ehsan Ullah Khan (GwadarBaluchistán9 de febrero de 1947) es un activista 1 y luchador contra laesclavitud infantil pakistaní 2 . Fundador y presidente del Frente de los trabajadores de las Fábricas de ladrillos, delFrente de Liberación del Trabajo Forzado en Pakistán (BLLF, Bounded Labour Liberation Front) y del Frente de Liberación del Trabajo Forzado Global, organización que se enfrenta a la esclavitud y al trabajo infantil en Pakistán y en el Sur de Asia. Es también coordinador de la Global March en Suecia. Además, Ullah Khan lucha contra el sistema de castas en Asia. Se ha destacado como opositor a la esclavitud infantil en Naciones Unidas, desarrollando esta labor a través del Grupo de Trabajo para las Formas Contemporáneas de Esclavitud, así como a través de su participación en los encuentros de la Organización Internacional del Trabajo 3 . Conocido por su participación en la liberación de Iqbal Masih, niño esclavo, en 1992 4 . Leer más...

Biografía[editar]

Ullah Khan estudia periodismo en la Universidad de Punjab, en Lahore, y con 19 años vive un encuentro que le permite conocer las condiciones de semiesclavitud de algunos trabajadores de Pakistán:
"Cuando iba a cruzar la calle me fijé en un hombre que estaba como paralizado, con una expresión de dolor muy grande. Me acerqué para ofrecerle ayuda para cruzar y el me dijo que no quería cruzar, sino morirse. Cuando le pregunté qué le pasaba me contó que el dueño de la fábrica de ladrillos en la que trabajaba había raptado a su hija y ahora él tenía que trabajar para él para poder recuperarla".[cita requerida]
Tras este encuentro, Ehsan abre los ojos a una realidad abrumadora de esclavitud por deudas en su país. Se compromete con la causa de ese hombre, escribe un artículo que causa un gran impacto y consigue liberar a la chica. Pero para su sorpresa, a la semana siguiente, más personas lo esperaban a su puerta con historias semejantes. Asumió rápidamente la misión de formar a quienes se le acercaban sobre sus derechos y el trabajo forzado, que estaba muy extendido en la región. Denunció la relación entre los propietarios de las fábricas de ladrillos, la policía y los líderes políticos, relación de convertía la lucha por la liberación de los esclavos en algo difícil y peligroso.

Este Señor dará una conferencia el domingo, 

día 10, a las 17 horas de la tarde, 
en la parroquia San Francisco Javier
de Argana. Quedan todos invitados.

miércoles, 6 de abril de 2016

AUDIENCIA GENERAL DEL PAPA FRANCISCO



Queridos hermanos y hermanas:

Después de reflexionar sobre la misericordia de Dios en el Antiguo Testamento, iniciamos a meditar ahora como el Señor la ha llevado a su plenitud. Todo el Evangelio es una muestra de ese amor puro, gratuito y absoluto que llega al culmen con el Sacrificio de la Cruz.

Jesús comienza su misión poniéndose en la fila de los pecadores, para recibir el bautismo de Juan, mostrándonos así su compasión, su solidaridad con la condición humana. En la Sinagoga de Nazaret afirma que todo lo que hará será cumplir este programa inicial, llevando consolación, salud y perdón a quien acudía a Él. En el Jordán, ninguno pudo entender este gesto, sólo el Padre, que declara: «Este es mi hijo, el amado, mi predilecto», ratificando con la unción del Espíritu el camino que el Señor ha tomado.

En la Cruz contemplamos este gran misterio de amor.

domingo, 3 de abril de 2016

ARRANCA LA IGLECIA CON LA LLEGADA DEL ESPÍRITU SANTO

(Jn 20,19-31)


Fue un domingo al atardecer, el primer día de la semana. Se encontraban los discípulos reunidos y con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Su propio pueblo los amenazaban por seguir a Jesús. ¿Y no nos ocurre a nosotros algo parecido hoy? Nos da miedo hablar y confesarnos católicos comprometidos. Porque una cosa es practicar la liturgia y celebraciones, y otra estar comprometido en tu parroquia y dar testimonio de tu fe.

Jesús conoce sus miedos y temores. Sabe de sus capacidades y de sus valentías, y se les presenta dándoles la paz:  «La paz con vosotros». Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor. Jesús les dijo otra vez: «La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío». Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos». Y les da el poder de perdonar infundiéndole el Espíritu Santo, tal y como Él lo ha recibido del Padre.

Los envía tal y como el Padre le ha enviado a Él. Eso significa que están capacitado para hacer lo mismo que Jesús, cosa que había dicho el mismo Jesús en otro momento (Jn 14, 12). ¿Y no nos ocurre a nosotros igual que continuamos la misión de sus discípulos? Sacerdotes, consagrados y seglares, porque todos, por el Bautismos somos sacerdote, profeta y rey.

Posiblemente no ocurra como Tomás, que nuestra fe es muy pequeña o nula, hasta ver. Pero, muchos, aun viendo tampoco creen. Tomás se rindió a la presencia del Señor, aunque necesitó verlo. Y Jesús le dice:  «Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído». 

Pidamos al Señor el don de la obediencia y la fe, para dócilmente a su Palabra nos dejemos llevar por la acción del Espíritu que nos ha sido dado en nuestro Bautismo y podamos hacer las mismas cosas que el Señor ha hecho y nos ha prometido.