sábado, 26 de julio de 2014

EL PAPA FRANCISCO RECIBIÓ A MERIAM, ACOMPAÑADA DE SU ESPOSO Y NIÑOS



(RV).- (con audio) Este jueves, a las 13, en la Casa de Santa Marta, el Santo Padre Francisco recibió a Meriam Yahia Ibrahim, la señora cristiana sudanesa, que había sido encarcelada en los meses pasados. Meriam estaba acompañada por su esposo Daniel Wani y sus dos hijos pequeños, Martin de un año y medio, y Maya, que nació en la cárcel hace dos meses. Con este gesto el Papa quiso mostrar su cercanía, atención y oración también hacia todos los que sufren por su fe y especialmente para los cristianos que sufren persecución o restricciones a la libertad religiosa, informa el Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Padre Federico Lombardi. Leer más ...

martes, 22 de julio de 2014

LA FORMA DE COMUNICAR EN LAS REDES SOCIALES ES LA TÍPICA DEL EVANGELIO

Padre Antonio Spadaro


Sin darnos cuenta el móvil, ordenador y el mundo cibernético han pasado a formar parte de nuestra vida. Hoy, difícilmente, podemos concebir una vida desconectada del móvil y de Internet. Así como el coche es algo que llevamos adherido a nuestra forma de vivir, sin el móvil e Internet nuestra vida queda algo aislada y desconectada de los demás. 

Me pregunto, ¿hasta que punto, los cristianos, tenemos la obligación y responsabilidad de tomar en cuenta estos medios que hoy la vida los ha metido en nuestras vidas? 

Sin más dilaciones les dejo con esta entrevista al Padre Jesuita Antonio Spadaro para que ustedes saquen sus propias conclusiones. Leer más...

domingo, 20 de julio de 2014

TIERRA DE ABROJOS, ZARZAS Y CIZAÑA

Mt 13, 24-43


Vivimos en un mundo donde todos los caminos no son buenos. Eso lo descubre el hecho de que seamos libre, porque la libertad nos ha sido dada para elegir. ¿Y qué hay que elegir? Pues precisamente el verdadero y único camino que conduce a la Casa del Padre. Un Padre que nos llena de amor y felicidad eterna.

Hemos sido sembrados por la Palabra de Dios, pero el Maligno se ha ocupado de sembrar también mala semilla, la cizaña, y crecerá junto a la buena semilla. Su proximidad hará que mucha de la buena semilla quede dañada por la mala, y que incluso se pueda perder. Necesitamos cuidarnos de la influencia de esa semilla mala que tratará de confundirnos, desviarnos y estropear nuestras raíces para que no demos frutos y seamos también pastos de las llamas.

Porque la mala semilla, la cizaña, está destinada a ser quemada y destruida y a servir de leña al fuego devorador. Mientras que la buena semilla, la que persista y se agarre fuertemente a la tierra y se abra a la Gracia de Dios, resistirá los embates de la cizaña y alcanzará ser fecunda y dar frutos. Así serán los hijos del Reino de Dios, semejante a la levadura que tomó una mujer y la metió en tres medidas de harina, hasta que fermentó todo». 

Pidamos desde lo más hondo de nuestro corazón la Gracia de fecundar la Palabra de Dios y de hundir nuestras raíces en lo más profundo de la tierra para, fortalecidos en el Espíritu, perseverar hasta la hora de la siega.

viernes, 18 de julio de 2014

P. Bamonte, de la Asociación Internacional de Exorcistas ¿Cuáles son las armas para vencer al diablo? Responde el jefe de los exorcistas del mundo



El presidente de la Asociación Internacional de Exorcistas, P. Francesco Bamonte, compartió algunos consejos sobre las mejores armas para hacer frente al diablo, y advirtió que no es suficiente saber que los demonios existen, sino que es preciso conocer cómo actúan para no caer en sus trampas.
En entrevista con Radio Vaticano, al poco tiempo de que la Asociación Internacional de Exorcistas recibiera el reconocimiento jurídico de la Congregación para el Clero en la Santa Sede, el P. Francesco Bamonte señaló que “los demonios actúan en la historia personal y comunitaria de los hombres, tratando de propagar entre los hombres la elección del mal”. Leer más...

martes, 15 de julio de 2014

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO CON OCASIÓN DEL "COLOQUIO MÉXICO SANTA SEDE SOBRE MOVILIDAD HUMANA Y DESARROLLO" (CIUDAD DE MÉXICO, 14 DE JULIO DE 2014)



«Deseo dirigir mi saludo a los organizadores, a los relatores y a los participantes en el "Coloquio México Santa Sede sobre movilidad humana y desarrollo".

La globalización es un fenómeno que nos interpela, especialmente en una de sus principales manifestaciones como lo es la emigración. Se trata de uno de los "signos" de este tiempos que vivimos y que nos recuerda las palabras de Jesús "¿Por qué no juzgan ustedes mismos lo que es justo?" (Lc 12,57). No obstante el gran flujo de migrantes presentes en todos los continentes y en casi todos los países, la migración es vista aún como emergencia, o como un hecho circunstancial y esporádico, mientras se ha convertido ya en un elemento característico y en un desafío de nuestras sociedades.

Es un fenómeno que trae consigo grandes promesas junto a múltiples desafíos. Muchas personas obligadas a emigrar sufren y a menudo, mueren trágicamente; muchos de sus derechos son violados, son obligados a separarse de sus familias y lamentablemente continúan siendo objeto de actitudes racistas y xenófobas. Leer más...

domingo, 13 de julio de 2014

EL TRABAJO DE CADA DÍA



No sé que tanto por ciento me ha sido encomendado, y eso me preocupa. Porque mi huerta particular, la que tengo plantada en mi corazón, ha de dar la cantidad porcentual para la que ha sido sembrada. Y de no hacerlo, estaría dando frutos por debajo de lo asignado y esperado. Eso supone que mi siembra no está bien cuidada, ni mi cosecha bien cultivada.

Independientemente de mi propia tierra, que será la que Dios ha querido regalarme, mis frutos dependerán también de mi voluntad y libertad. He sido también agraciado con el don de la libertad, como todos los hombres, y ese será mi primer trabajo de cultivo. Aceptar libremente la tierra recibida y adquirir de forma voluntaria el trabajarla para que dé el máximo rendimiento.

Pero, el segundo trabajo agrícola, está relacionado con mi voluntad. El campo de mi corazón necesita, no sólo agua, que corresponde a la Gracia de Dios, sino que también, porque así lo ha querido el Sembrador, depende de mi voluntad de renuncia a todo aquello que me puede impedir cultivar mi tierra para sacarle el máximo provecho. Apartarse de todo lo que me puede inclinar a la pereza y buena vida del disfrute fácil y cómodo, abandonando el trabajo laborioso y, a veces sacrificado, de la huerta de mi corazón, redundará en una mejor cosecha que elevará, tanto el número como la calidad de mis frutos.

Por eso, me preocupa el trabajo y mi cosecha, tanto en el número como en la calidad. Y pido al Sembrador Misericordioso que se apiada de mí y me infunda la Gracia de saber, con voluntad y trabajo, cultivar el huerto de mi corazón que Él me ha entregado. Amén.

jueves, 10 de julio de 2014

EN CASA DEL PADRE



Se hace difícil hablar de algo de lo que estamos lejos, pero que, en el fondo, a todos nos gustaría llegar. Porque todos estamos dentro de la misma Casa al considerarnos hijos del mismo Padre. Se hace difícil entender que, siendo hijos de un mismo Padre y encontrarnos en la misma Casa y participar del mismo Banquete, luego en la calles nos ignoremos y hasta seamos indiferentes los unos a los otros.

No se trata de buscar culpables, sino de asumir nuestra propia culpabilidad. Quizás convenga culparnos de no hacer esfuerzos por provocar encuentros, por acercar una sonrisa, unas palabras y acogernos como hermanos e hijos de un mismo Padre. Descubrimos que sólo nos vemos, casi sin mirarnos y menos darnos un saludo. Confesamos que nos da lástima, pero aceptamos que es la realidad.

Y si no crecemos en ese esfuerzo de acércanos, estamos quizás cumpliendo, pero no viviendo la actitud ni el estilo de Jesús. Hace falta provocar en las parroquias encuentros semanales o quincenales donde tomar un café y hablar relajadamente por espacio de un tiempo sereno, tranquilo, sin prisas y ameno, y con el debido respeto, sigilo y libertad. Y sin buscar metas, resultados ni proyectos. Simplemente acercarnos, conocernos y saber que somos hijos de un mismo Padre.

Sin exigencias ni métodos didácticos ni estratégicos. Simplemente de nuestras apetencias, problemas, preocupaciones o aspiraciones, pero eso sí, sabiendo que es Jesús quien nos convoca y nos reúne para provocar nuestro acercamiento y que empecemos a amarnos como Él nos ama.

Es lamentable, y descubre nuestra actitud farisaica, que ocurran cosas o problemas entre los feligreses comprometidos de una parroquia o comunidad, y muchos, por no decir casi todos, no nos enteramos, al menos para rezar los unos por los otros y, si hay posibilidad tratar de ayudarnos.