Mostrando entradas con la etiqueta Laudes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Laudes. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de febrero de 2015

PIDAN Y SE LES DARÁ



PRECES

Bendigamos al Autor de nuestra salvación, que ha querido renovar en sí mismo todas las cosas, y digámosle: 
Renuévanos, Señor, por tu Espíritu Santo. 

Señor, tú que nos has prometido un cielo nuevo y una tierra nueva, renuévanos sin cesar por tu Espíritu Santo, 
— para que lleguemos a gozar eternamente de ti en la nueva Jerusalén. 

Que trabajemos, Señor, para que el mundo se impregne de tu Espíritu, 
— y se logre así más eficazmente la justicia, el amor y la paz universal. 

Enséñanos, Señor, a corregir nuestra pereza y nuestra desidia 
— y a poner nuestro corazón en los bienes eternos.

Líbranos del mal 
— y presérvanos de la fascinación de la vanidad que oscurece la mente y oculta el bien.

Se pueden añadir algunas intenciones libres. Agrega ahora tu petición en el comentario



25 de febrero de 2015, 
miércoles de la semana I de Cuaresma.
Oración de la mañana (laudes) 

miércoles, 20 de febrero de 2013

SAN ELEUTERIO DE TOURNAI

San Eleuterio de Tournai


Este Santo, Obispo de Tournai (Bélgica, 456-531), vivió en un periodo complejo en la historia de Francia. La Galia se convirtió en tierra de conquista de los francos del Rey pagano Clodoveo. Al Obispo le correspondió la misión de sembrar la Palabra de Dios entre los Francos, un pueblo rudo e idólatra. Los restos de este Santo reposan en la Catedral de Tournai, meta de muchas peregrinaciones.


V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.
  
HIMNO II

En tierra extraña peregrinos
con esperanza caminamos,
que, si arduos son nuestros caminos,
sabemos bien a dónde vamos.

En el desierto un alto hacemos,
es el Señor quien nos convida,
aquí comemos y bebemos
el pan y el vino de la Vida.

Para el camino se nos queda
entre las manos, guiadora,
la cruz, bordón, que es la vereda
y es la bandera triunfadora.

Entre el dolor y la alegría,
con Cristo avanza en su andadura
un hombre, un pobre que confía
y busca la ciudad futura. Amén.

Antífona 1: Tu luz, Señor, nos hace ver la luz.

SALMO 35: Depravación del malvado y bondad de Dios
El malvado escucha en su interior
un oráculo del pecado:
"No tengo miedo a Dios,
ni en su presencia".
Porque se hace la ilusión de que su culpa
no será descubierta ni aborrecida.

Las palabras de su boca son maldad y traición,
renuncia a ser sensato y a obrar bien;
acostado medita el crimen,
se obstina en el mal camino,
no rechaza la maldad.

Señor, tu misericordia llega al cielo,
tu fidelidad hasta las nubes;
tu justicia hasta las altas cordilleras,
tus sentencias son como el océano inmenso.

Tú socorres a hombres y animales;
¡qué inapreciable es tu misericordia, oh Dios!,
los humanos se acogen a la sombra de tus alas;

se nutren de lo sabroso de tu casa,
les das a beber del torrente de tus delicias,
porque en ti está la fuente viva,
y tu luz nos hace ver la luz.

Prolonga tu misericordia con los que te reconocen,
tu justicia con los rectos de corazón;
que no me pisotee el pie del soberbio,
que no me eche fuera la mano del malvado.

Han fracasado los malhechores;
derribados, no se pueden levantar.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 1: Tu luz, Señor, nos hace ver la luz.