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jueves, 2 de julio de 2015

Misa en Santa Marta - Acortemos las distancias



2015-06-26 L’Osservatore Romano
Acercarse a las personas marginadas, acortar las distancias hasta tocar sin miedo de ensuciarse: Esta es la «cercanía cristiana» que nos mostró Jesús liberando al leproso de la impureza de la enfermedad y también de la exclusión social. A cada cristiano, y a toda la Iglesia, el Papa pidió tener esta actitud de «cercanía» durante la misa del viernes 26 de junio, por la mañana, en la capilla de la Casa Santa Marta. La próxima celebración está prevista para el 1 de septiembre.
«Al bajar Jesús del monte, lo siguió mucha gente»: El Papa Francisco inició la homilía repitiendo las primeras palabras del Evangelio de Mateo (8, 1-4) propuestas por la liturgia. Y toda la gente, explicó, «había escuchado sus catequesis: estaban maravillados porque les hablaba “con autoridad”, no como los doctores de la ley» a quienes estaban acostumbrados a escuchar. «Estaban maravillados» señala el Evangelio. Leer más...

jueves, 2 de octubre de 2014

HOMILÍA EN LA MISA CELEBRADA EN SANTA MARTA

El Papa recuerda que Satanás trata de destruir al hombre y pide orar por la protección de los arcángeles

Satanás presenta las cosas como si fueran buenas, pero su intención es la de destruir al hombre, quizá con motivaciones «humanistas». Los ángeles luchan contra el diablo y nos defienden. Son los conceptos que, en síntesis, presentó el Papa Francisco en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta, en el día en que la Iglesia festeja a los Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael.El Santo Padre ha recomendado «rezar esa oración antigua, pero tan bella, al arcángel Miguel»
29/09/14 2:02 PM | Imprimir | Enviar
(RV/InfoCatólica) El papa Francisco se refirió a la «lucha entre el demonio y Dios», teniendo en cuenta las imágenes fuertes de las lecturas del día, a saber: la visión de la gloria de Dios relatada por el profeta Daniel con el Hijo del hombre, Jesucristo, ante el Padre; la lucha del arcángel Miguel y sus ángeles contra «el gran dragón, la serpiente antigua, que es llamado diablo» y que «sedujo a toda la tierra habitada», LEER MÁS...

martes, 8 de julio de 2014

SANTA MISA EN LA CAPILLA DE LA CASA SANTA MARTA CON ALGUNAS VÍCTIMAS DE ABUSOS SEXUALES POR PARTE DEL CLERO



HOMILÍA DEL SANTO PADRE FRANCISCO
Lunes 7 de julio de 2014

La imagen de Pedro viendo salir a Jesús de esa sesión de terrible interrogatorio, de Pedro que se cruza la mirada con Jesús y llora. Me viene hoy al corazón en la mirada de ustedes, de tantos hombres y mujeres, niños y niñas, siento la mirada de Jesús y pido la gracia de su llorar. La gracia de que la Iglesia llore y repare por sus hijos e hijas que han traicionado su misión, que han abusado de personas inocentes. Y hoy estoy agradecido a ustedes por haber venido hasta aquí.

Desde hace tiempo siento en el corazón el profundo dolor, sufrimiento, tanto tiempo oculto, tanto tiempo disimulado con una complicidad que no, no tiene explicación, hasta que alguien sintió que Jesús miraba, y otro lo mismo y otro lo mismo… y se animaron a sostener esa mirada. Leer más...

lunes, 23 de junio de 2014

“La persona que juzga se equivoca. Dios es el único juez", el Papa en la misa de Santa Marta


2014-06-23 Radio Vaticana
(RV).- (actualizado con audio) Quien juzga al hermano, se equivoca, y terminará por ser juzgado al mismo modo. Dios es “el único Juez” y quien es juzgado podrá contar siempre con la defensa de Jesús, su primer defensor, y con el Espíritu Santo. Lo afirmó el Papa Francisco en la homilía de la Santa Misa de esta mañana, celebrada en la Casa de Santa Marta. Leer más...

lunes, 9 de junio de 2014

SANTA MISA CON LOS ORDINARIOS DE TIERRA SANTA Y CON EL SÉQUITO PAPAL. HOMILÍA DEL SANTO PADRE FRANCISCO

Cenáculo, punto de partida de la Iglesia

Es un gran don del Señor estar aquí reunidos, en el Cenáculo, para celebrar la Eucaristía. Al saludarles a ustedes con fraterna alegría, quisiera mencionar con afecto a los Patriarcas Orientales Católicos que han participado, durante estos días, en mi peregrinación. Les agradezco su significativa presencia, que tanto valor tiene para mí, y les aseguro que tienen un puesto especial en mi corazón y en mi oración. Aquí, donde Jesús consumó la Última Cena con los Apóstoles; donde, resucitado, se apareció en medio de ellos; donde el Espíritu Santo descendió abundantemente sobre María y los discípulos. Aquí nació la Iglesia, y nació en salida. Desde aquí salió, con el Pan partido entre las manos, las llagas de Jesús en los ojos, y el Espíritu de amor en el corazón. Leer más...

jueves, 22 de mayo de 2014

HOMILÍA PAPA FRANCISCO



En la homilía el Pontífice pronunció las palabras sugeridas por el «rito de ordenación de los presbíteros» evidenciando algunos pasajes.

Queridos hermanos, estos hijos y hermanos nuestros han sido llamados al orden del presbiterado. Como vosotros bien sabéis, el Señor Jesús es el único sumo sacerdote del Nuevo Testamento, pero en Él también todo el pueblo santo de Dios ha sido constituido pueblo sacerdotal. Sin embargo, entre todos sus discípulos, el Señor Jesús quiso escoger a algunos en particular, para que, ejercitando públicamente en la Iglesia y en su nombre el oficio sacerdotal a favor de todos los hombres, continúen su misión personal de maestro, sacerdote y pastor. Leer más

lunes, 28 de octubre de 2013

HOMILÍA DEL PAPA FRANCISCO



En esta homilía, el Papa Francisco nos habla del rezo en las familias. Verdaderamente, creo desde mi experiencia, que somos muy pocas familias las que rezamos, y eso se nota en la marcha de la Iglesia. Porque si las familias no rezan, difícilmente la vivencia de la fe llega a la vida, y menos a los demás.

El Papa pone el dedo en la llaga y nos invita a rezar de la manera más sencilla, al estilo del publicano. Porque la diferencia, dice el Papa, estriba que que el publicano necesita el perdón y la misericordia de Dios, más el fariseo se siente satisfecho consigo mismo.

Sigamos la homilía del Papa (ver aquí).

viernes, 25 de octubre de 2013

HOMILÍA DE SANTA MARTA POR PAPA FRANCISCO

https://lh6.googleusercontent.com/-8mT5Pg6h_x8/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAAAAA/rXVfUleZvBk/s48-c-k/photo.jpgLa homilía de Santa Marta de hoy se puede resumir con la siguiente frase: no se puede entender a Dios solo con la inteligencia y ha destacado que ·el desafío de Dios” es “mezclarse” en nuestras vidas para curar nuestras llagas, igual que hizo Jesús.

Nos ha indicado que para entrar en el misterio de Dios no basta la inteligencia, sino que se necesitan la “contemplación, la cercanía y la abundancia”. A partir de ese momento nos ha explicado cómo cada una de estas palabras nos acercan a Dios.

Seguro que pueden sacar más de una entrada o reflexión a partir de estas palabras del Santo Padre.

Saludos :D
 
VER AQUÍ
 

viernes, 10 de mayo de 2013

El Papa a las religiosas: La consagrada es madre y no «solterona»



Ofrecemos el texto completo del discurso del Papa Francisco a la UISG (Unión internacional de superioras generales) que han estado reunidas en Roma para celebrar su vigésimo novena Asamblea plenaria que en esta ocasión ha tenido como eje central el texto del evangélico «que lideren como siervos y no como amos», bajo el tema «El servicio de la autoridad según el Evangelio». Ha reunido a 800 superioras generales provenientes de 75 países en representación de setecientas mil religiosas de todo el mundo.





¡Queridas hermanas!
Estoy muy contento de encontraros hoy y deseo saludar a cada una de vosotras, agradeciéndoos por lo que hacéis para que la vida consagrada sea siempre una luz en el camino de la Iglesia

Queridas hermanas, antes que nada agradezco al querido hermano cardenal João Braz de Aviz, por las palabras que me ha dirigido y también me complace la presencia del Secretario de las Congregaciones. El tema de vuestro congreso me parece particularmente importante para el deber que se os ha confiado: «El servicio de la autoridad según el Evangelio». A la luz de esta expresión quisiera proponeros tres sencillos pensamientos, que dejo a vuestra profundización personal y comunitaria.

1. Jesús, en la Última Cena, se dirige a los Apóstoles con estas palabras: «No me habéis elegido a mí, yo os he elegido a vosotros» (Jn 15, 16), que nos recuerdan a todos, no solo a los sacerdotes, que la vocación es siempre una iniciativa de Dios. Es Cristo el que os ha llamado a seguirlo en la vida consagrada y esto significa realizar continuamente un «éxodo» de vosotras mismas para centrar vuestra existencia en Cristo y en su Evangelio, en la voluntad de Dios, despojándoos de vuestros proyectos, para poder decir con San Pablo: «No soy yo quien vive, sino que es Cristo quien vive en mí» (Gal 2,20). Este «éxodo» de uno mismo es ponerse en un camino de adoración y de servicio. Un éxodo que nos lleva a un camino de adoración del Señor y de servicio a Él en los hermanos y hermanas. Adorar y servir: dos actitudes que no se pueden separar, sino que deben ir siempre unidas. Adorar al Señor es servir a los demás, no teniendo nada para sí: esto es el «despojarse» de quien ejercita la autoridad. Vivid y recordad siempre la centralidad de Cristo, la identidad evangélica de la vida consagrada. Ayudad a vuestras comunidades a vivir el «éxodo» de uno mismo en un camino de adoración y de servicio, sobre todo a través de los tres pilares de vuestra existencia.

La obediencia como escucha de la voluntad de Dios, en la moción interior del Espíritu Santo autentificada por la Iglesia, aceptando que la obediencia pasa también a través de las mediaciones humanas. Recordad que la relación entre la autoridad y la obediencia se coloca en el contexto más amplio del misterio de la Iglesia y constituya una particular actuación de su función mediadora (cfr. Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, El servicio de la autoridad y de la obediencia, 12).

La pobreza como superación de todo egoísmo en la lógica del Evangelio que enseña a confiar en la Providencia de Dios. Pobreza como indicación a toda la Iglesia de que no somos nosotros quienes construimos el Reino de Dios, no son los medios humanos los que hacen crecer, sino que es en primer lugar el poder, la gracia del Señor, que actúa a través de nuestra debilidad. «Te basta mi gracia; la fuerza de hecho se manifiesta plenamente en la debilidad», afirma el Apóstol de los gentiles (2Cor12,9). Pobreza que enseña la solidaridad, el compartir y la caridad, y que se expresa también en una sobriedad y gozo de lo esencial para poner en guardia contra los ídolos materiales que ofuscan el sentido auténtico de la vida. Pobreza que se aprende con los humildes, los pobres, los enfermos y todos aquellos que están en las periferias existenciales de la vida. La pobreza teórica no nos sirve. La pobreza se aprende tocando la carne de Cristo pobre, en los humildes, en los pobres, en los enfermos, en los niños.

Y después la castidad como carisma precioso, que engrandece la libertad del don a Dios y a los demás, con la ternura, la misericordia, la cercanía de Cristo. La castidad por el Reino de los Cielos muestra cómo la afectividad tiene su lugar en una libertad madura y se convierte en un signo del mundo futuro, para hacer resplandecer siempre la primacía de Dios. Pero por favor, una castidad «fecunda», una castidad que engendre hijos espirituales en la Iglesia. La consagrada es madre, debe ser madre y no «solterona» Perdonadme si hablo así pero es importante esta maternidad en la vida consagrada, esta fecundidad. Que esta alegría de la fecundidad espiritual anime vuestra existencia: sed madres, como figura de María Madre y de la Iglesia Madre. No se puede entender a María sin su maternidad, no se puede entender a la Iglesia sin su maternidad, y vosotras sois iconos de María y de la Iglesia.

2. Un segundo elemento que quisiera subrayar en el ejercicio de la autoridad es el servicio: no debemos olvidar nunca que el verdadero poder a cualquier nivel es el servicio, que tiene su culmen luminoso en la Cruz. Benedicto XVI, con gran sabiduría, recordó muchas veces a la Iglesia que si para el hombre, a menudo, la autoridad es sinónimo de posesión, de dominio, de éxito, para Dios autoridad es siempre sinónimo de servicio, de humildad, de amor; significa entrar en la lógica de Jesús que se inclina a lavar los pies a los Apóstoles (cfr Angelus, 29 enero 2012), y que dice a sus discípulos: «Sabéis que los que gobiernan las naciones las dominan… no sea así entre vosotros; - precisamente el lema de vuestra asamblea, ¿no? ‘que no sea así entre vosotros’- sino que quien quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y quien quiera ser el primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo» (Mt 20,25-27). Pensemos en el daño que acarrean al Pueblo de Dios los hombres y mujeres de la Iglesia que quieren hacer carrera, subir, que «usan» al pueblo a la Iglesia, a los hermanos y hermanas- aquellos a quienes deberían servir -, como trampolín para sus propios intereses y las ambiciones personales. Estos hacen un daño grande a la Iglesia.

Que sepáis ejercer siempre la autoridad acompañando, comprendiendo, ayudando, amando; abrazando a todos y todas, especialmente a las personas que se sienten solas, excluidas, áridas, las periferias existenciales del corazón humano. Tengamos la mirada dirigida a la Cruz: allí se coloca toda autoridad en la Iglesia, donde Aquel que es el Señor se hace siervo hasta la entrega total de sí.

3. Finalmente, la eclesialidad como una de las dimensiones constitutivas de la vida consagrada, dimensión que debe ser constantemente retomada y profundizada en la vida. Vuestra vocación es un carisma fundamental para el camino de la Iglesia, y no es posible que una consagrada o un consagrado no «sientan» con la Iglesia. Un «sentir» con la Iglesia, que nos ha engendrado en el Bautismo: un «sentir» con la Iglesia que encuentra su expresión filial en la fidelidad al Magisterio, en la comunión con los Pastores y el Sucesor de Pedro, Obispo de Roma, signo visible de la unidad. El anuncio y el testimonio del Evangelio, para cada cristiano, nunca son un acto aislado. Esto es importante, el anuncio y el testimonio del Evangelio para cada cristiano nunca son un acto aislado o de grupo, y ningún evangelizador actúa, como recordaba muy bien Pablo VI, «en base a una inspiración personal, sino en unión con la misión de la Iglesia y en nombre de ella» (Exhort. ap. Evangelii nuntiandi, 80). Y proseguía Pablo VI: Es una dicotomía absurda pensar en vivir con Jesús sin la Iglesia, seguir a Jesús fuera de la Iglesia, amar a Jesús sin amar a la Iglesia (cfr ibid., 16). Sentid la responsabilidad que tenéis de cuidar la formación de vuestros institutos en la sana doctrina de la Iglesia, en el amor a la Iglesia, y en el espíritu eclesial.

En resumen, centralidad de Cristo y de su Evangelio, autoridad como servicio de amor, «sentir» en y con la Madre Iglesia: tres indicaciones que deseo dejaros, a las que uno una vez más mi gratitud por vuestra obra no siempre fácil. ¿Qué sería de la Iglesia sin vosotras? ¡Le faltaría maternidad, afecto, ternura! Intuición de Madre.

Queridas hermanas, estad seguras de que os sigo con afecto. Rezo por vosotras, pero vosotras también rezad por mí. Saludad a vuestras comunidades de mi parte, sobre todo a las hermanas enfermas y a las jóvenes, A todas va mi aliento a seguir con parresia y con gozo el Evangelio de Cristo. Sed alegres, porque es bonito seguir a Jesús, es hermoso convertirse en icono viviente de la Virgen y de nuestra Santa Madre Iglesia jerárquica. Gracias.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Con el diablo no se puede dialogar, asegura el Papa

Papa Francisco. Foto: News.va
Papa Francisco. Foto: News.va

VATICANO, 04 May. 13 / 10:45 am (ACI/EWTN Noticias).- En su homilía en la Misa celebrada esta mañana en la capilla del Domus Santa Marta, el Papa Francisco aseguró que no se puede dialogar con el diablo, “el príncipe de este mundo”.

“No puede haber diálogo con el príncipe de este mundo, ¡que esté claro!” remarcó, y señaló que “el diálogo proviene de la caridad, del amor. Pero con ese príncipe es imposible dialogar: uno solo puede responder con la Palabra de Dios, que nos defiende”.

“Así como (el diablo) hizo con Jesús, así hará con nosotros”, indicó el Papa.

“’Solo mira’, dirá, ‘solo haz este pequeño fraude… es un asunto pequeño, realmente nada’, y así él comienza a llevarnos por un camino que es ligeramente desviado”, advirtió.

Francisco señaló que la del demonio es una “mentira piadosa: ‘hazlo, hazlo, hazlo, no hay problema’ y comienza poco a poco, ¿siempre, no?”.

“Ustedes pueden preguntar ‘¿Padre, cuál es el arma para defendernos contra estas seducciones, de estas zalamerías, de estas tentaciones que el príncipe de este mundo ofrece?’. El arma es la misma arma de Jesús, la Palabra de Dios, no el diálogo, sino siempre la Palabra de Dios, y luego la humildad y la mansedumbre”.

El Santo Padre dijo que “pensemos en Jesús, cuando le dan esa bofetada: ¡qué humildad! ¡qué mansedumbre! Él pudo haberlos insultado, ¿no?”.

“Pensemos en Jesús en Su Pasión. Su Profeta dice: ‘como un cordero llevado al matadero’. Él no llora, en lo absoluto: humildad y mansedumbre. Estas son las armas     que el príncipe y el espíritu de este mundo no toleran, porque sus propuestas son propuestas de poder mundano, propuestas de vanidad, propuestas de riquezas mal habidas”.

El Papa subrayó que “hoy Jesús nos recuerda de este odio que el mundo tiene contra nosotros, contra los seguidores de Jesús”, porque “Él nos ha salvado, nos ha redimido”.

El Santo Padre señaló que debemos permanecer como ovejas, “porque las ovejas son mansas y humildes”.

Al culminar su homilía, el Papa pidió a la Virgen María que “nos ayude a volvernos mansos y humildes, a la manera de Jesús”.

viernes, 3 de mayo de 2013

¿Cuál es el secreto del Papa para cautivar a tanta gente... también a los mass-media laicistas?

Su popularidad está vinculada, en buena medida, al arte con el que habla. Se le perdona todo, también las cosas que dichas por otros habrían sido objeto de críticas.
Ha causado sensación en los medios de comunicación la mención crítica que el Papa Francisco ha hecho al IOR, el Instituto para las Obras de Religión, el discutido "banco" vaticano, en la homilía de su misa matutina en la Domus Sanctae Marthae, el miércoles 24 de abril:

"Cuando la Iglesia quiere vanagloriarse de su cantidad y crea organizaciones y oficinas y se torna un poco burocrática, la Iglesia pierde su principal substancia y corre el peligro de transformarse en una ONG. Y la Iglesia no es una ONG. Es una historia de amor... Pero están los del IOR… Perdonadme, ¡eh!… Todo es necesario, las oficinas son necesarias… ¡de acuerdo! Pero son necesarias hasta un cierto punto, como ayuda a esta historia de amor. Pero cuando la organización está en primer lugar, el amor desaparece y la Iglesia, pobrecilla, se convierte en una ONG. Y este no es el camino".

El Papa Francisco improvisa totalmente estas homilías matutinas. Y la frase anteriormente citada es la transcripción literal transmitida horas después por la Radio Vaticana.

Pero el mismo día, al referirse de otra manera a la misma homilía, "L´Osservatore Romano" dejó el inciso: "... Pero están los del IOR… Perdonadme, ¡eh!".

Esta diferencia entre la radio y el periódico de la Santa Sede es un indicio de la incertidumbre que aún reina en el Vaticano sobre cómo tratar de manera mediática las homilías de los días laborables del Papa, las que pronuncia en la misa de las 7 horas en la capilla de la residencia donde vive.

A estas misas accede un público seleccionado, distinto cada mañana. Y el 24 de abril estaba presente un buen número de trabajadores del IOR.

Estas homilías del papa se graban enteras. Pero no siguen el procedimiento de sus discursos oficiales por las partes que el Papa improvisa sobre la marcha.

Es decir, no son transcritas desde la grabación de audio, después pulidas tanto desde el punto de vista lingüístico como conceptual, a continuación sometidas al Papa y, por último, hechas públicas una vez el texto ha sido aprobado.

El texto íntegro de las homilías de los días laborales del Papa Bergoglio es secreto. Sólo se dan a conocer dos resúmenes parciales a través de la Radio Vaticana y "L´Osservatore Romano", que son redactados independientemente y, por tanto, con una mayor o menor amplitud en las citas textuales.

No se sabe si esta práctica, cuyo objetivo es tanto tutelar la libertad de palabra del Papa como defenderla de los riesgos de la improvisación, se mantendrá o se modificará.

Pero es un hecho que cuanto se sabe de estas homilías semipúblicas es ya una parte importante de la oratoria típica del Papa Francisco.

Es una oratoria concisa, sencilla, coloquial, basada en palabras o imágenes de una gran inmediatez comunicativa.

Por ejemplo:
- la imagen de "Dios-spray", usada por el Papa Francisco el 18 de abril para poner en guardia sobre la idea de un Dios impersonal "que está en todas partes pero no se sabe qué es";
- o la imagen de "Iglesia baby-sitter o niñera", usada el 17 de abril para estigmatizar una Iglesia que sólo "cuida al niño para que éste se duerma", en lugar de actuar como una madre con sus hijos;
- o la fórmula de "cristianos satélites", usada el 20 de abril para definir a esos cristianos cuya conducta está dictada por el "sentido común" y la "prudencia mundana", en vez de por Jesús.

Stefania Falasca, vieja amiga de Bergoglio – que le telefoneó la misma tarde de su elección como Papa –, le preguntó después de una misa matutina en la Domus Sanctae Marthae: "Padre, ¿cómo se le ocurren estas expresiones?"

Asociaciones lingüísticas inéditas en el magisterio petrino
"Su respuesta fue una simple sonrisa". Según Falasca, la utilización de dichas formulas por parte del Papa "en términos literarios se llama ´pastiche´, que es, justamente, la mezcla de palabras de distinto nivel o registro con efectos expresionistas. El estilo ´pastiche´ es, actualmente, un rasgo típico de la comunicación de la red y del lenguaje postmoderno. Se trata, por tanto, de asociaciones lingüísticas inéditas en la historia del magisterio petrino".

En un editorial del 23 de abril en el periódico de la conferencia episcopal italiana "Avvenire", Falasca ha acercado la oratoria del Papa Francisco al "sermo humilis" teorizado por San Agustín.

Un estilo presente en discursos oficiales
El Papa Bergoglio introduce este estilo también en las homilías y en los discursos oficiales. Por ejemplo, en la homilía de la misa crismal del Jueves Santos, en la basílica de San Pedro, ha asombrado su exhortación a los pastores de la Iglesia, obispos y sacerdotes, a tener "olor a oveja".

Conversación con la muchedumbre
Otro rasgo típico de su predicación es su conversar con la multitud, empujándola a responder en coro. Lo hizo por primera vez, y reiteradamente, en el "Regina Coeli" del domingo 21 de abril cuando dijo, por ejemplo: "Muchas gracias por el saludo, pero saludad también a Jesús. Gritad con fuerza ‘¡Jesús!’". Y, efectivamente, el grito "Jesús" subió desde la Plaza San Pedro. 

Predicación fácil y gestos
La popularidad del Papa Francisco se debe, en buena medida, a su estilo de predicación y a la fácil, difundida fortuna que tienen los conceptos sobre los cuales él más insiste – la misericordia, el perdón, los pobres, las "periferias" – que se ven reflejados en sus gestos y en su persona.

Alusiones al diablo
Es una popularidad que esconde otras cosas más incómodas que él no deja de decir – por ejemplo, sus frecuentes alusiones al diablo – y que dichas por otros desencadenarían críticas, pero a él se le perdonan.

Indulgencia de los medios críticos
Efectivamente, hasta ahora los medios de comunicación han cubierto con indulgencia y silencio no sólo las referencias del actual Papa al demonio, sino también toda una serie de otros pronunciamientos que ha hecho sobre puntos capitales y controvertidos de la doctrina.

El 12 de abril, por ejemplo, hablando a la pontificia comisión bíblica, el Papa Francisco ha insistido que "la interpretación de las Sagradas Escrituras no puede ser sólo un esfuerzo científico individual, sino que debe ser siempre confrontada, integrada y autenticada por la tradición viva de la Iglesia". Y, por tanto, "esto comporta la insuficiencia de toda interpretación subjetiva o simplemente limitada a un análisis incapaz de acoger en sí el sentido global que a lo largo de los siglos ha constituido la Tradición de todo el Pueblo de Dios".

Prácticamente nadie se ha dado cuenta, en el silencio general de los medios de comunicación, de este vapuleo del Papa contra las formas de exégesis prevalentes también en campo católico.

El 19 de abril, en la homilía matutina, ha arremetido contra los "grandes ideólogos" que quieren interpretar a Jesús desde una óptica meramente humana. Los ha definido "intelectuales sin talento, defensores de la ética sin bondad. Y de belleza no hablemos, porque no entienden nada".
También en este caso, silencio.

Senderos engañosos
El 22 de abril, en otra homilía matutina, ha dicho con fuerza que Jesús es la "única puerta" para entrar en el Reino de Dios y "todos los otros senderos son engañosos, no son verdaderos, son falsos".

Con ello ha confirmado, por tanto, esa verdad irrenunciable de la fe católica que reconoce en Jesucristo el único Salvador de todos. Pero en agosto del año 2000, cuando Juan Pablo II y el cardenal Joseph Ratzinger publicaron, precisamente sobre este tema, la declaración "Dominus Iesus", fueron contestados con dureza dentro y fuera de la Iglesia. En cambio ahora, aunque el Papa Francisco ha dicho lo mismo, todos han permanecido callados.

El 23 de abril, Festividad de San Jorge, en la homilía de la misa con los cardenales en la Capilla Paulina ha dicho que "la identidad cristiana es una pertenencia a la Iglesia,… porque no es posible encontrar a Jesús fuera de la Iglesia".

Y también esta vez, silencio. Aunque la tesis según la cual "extra Ecclesiam nulla salus", por él reafirmada, casi siempre es causa de polémica…

Dulzura a la hora de transmitir la verdad
Esta benevolencia de los medios de comunicación respecto al Papa Francisco es uno de los rasgos que caracterizan este inicio de pontificado.

La dulzura con la que él sabe decir las verdades, aunque sean incómodas, facilita esta benevolencia. Pero es fácil prever que, antes o después, esta benevolencia se enfriará y dará paso a las críticas. 

Un primer aviso se tuvo el 15 de abril, después de que el Papa Bergoglio hubiera confirmado la línea severa de la congregación para la doctrina de la fe sobre el trato que hay que dar al caso de las religiosas de los Estados Unidos reunidas en la Conferencia de Liderazgo de Mujeres Religiosas.

Las protestas por parte de estas religiosas y de las corrientes "liberales" del catolicismo, no sólo americano, han sonado como el inicio de la ruptura de un encantamiento.

lunes, 22 de abril de 2013

LA TENTACIÓN DE VIVIR EL EVANGELIO SOLO DESDE EL SENTIDO COMÚN


Los cristianos tibios son los que quieren construir una Iglesia según su propia medida, una Iglesia que no exija demasiado; pero ésa no es la Iglesia de Jesús. El Papa Francisco advirtió contra esta tentación de la “prudencia mundana” en su homilía de hoy en la capilla de la Casa de Santa Marta, donde estuvieron presentes voluntarios del Dispensario Pediátrico Santa Marta en el Vaticano, gestionado por las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl. Desde hace 90 años, este dispensario vaticano atiende a los niños y las familias necesitadas residentes en Roma sin distinción de religión o nacionalidad. 

Comentando la lectura de los Hechos de los Apóstoles, el Papa Francisco explicó que la primera comunidad cristiana, tras la persecución, vive un momento de paz, se consolida, camina y crece “en el temor de Dios y con el consuelo del Espíritu Santo”. En este ambiente vive y respira la Iglesia, llamada a caminar en presencia de Dios de modo irreprensible: “Es un estilo de la Iglesia. Caminar en el temor del Señor es tener el sentido de la adoración ante la presencia del Señor. La Iglesia camina así, y cuando estamos en presencia de Dios no hacemos cosas malas ni tomamos decisiones malas. Estamos ante Dios con alegría y felicidad. Éste es el consuelo del Espíritu Santo, el don que el Señor nos ha dado y que nos hace seguir adelante”.


En el episodio evangélico propuesto por la liturgia del día, muchos discípulos consideran duro el lenguaje de Jesús, murmuran, se escandalizan y al final abandonan al Maestro: “Esos se alejaron, se marcharon, porque decían: ‘este hombre es un tanto particular, dice cosas duras y nosotros no podemos... Es un riesgo demasiado grande ir por este camino. Tengamos sentido común , quedémonos un poco más atrás y no tan cerca de Él’. Estos hombres quizá sentían una cierta admiración por Jesús, pero un poco desde lejos; no querían mezclarse demasiado con Él porque decía cosas un poco extrañas...”

Los cristianos que actúan de un modo semejante, afirmó el Papa, no se consolidan en la Iglesia, no caminan en presencia del Señor, no tienen el consuelo del Espíritu Santo, no hacen crecer la Iglesia. “Solamente son cristianos ‘de sentido común’: se mantienen a distancia. Cristianos, por así decir, ‘satélites’, que se hacen una Iglesia pequeña, a su propia medida. Por decirlo con las palabras de Jesús en el Apocalipsis, ‘cristianos tibios’. Caminan solamente en presencia de su buen sentido, del ‘sentido común’... de esa prudencia mundana: esta es precisamente una tentación de prudencia mundana”. 

El Papa Francisco recordó a los numerosos cristianos “que en este momento dan testimonio del nombre de Jesús, incluso hasta el martirio”. Ellos no son ‘cristianos satélites’, sino que “van con Jesús por el camino de Jesús. Ellos saben perfectamente lo que Pedro dice al Señor cuando el Señor le pregunta: ‘¿También ustedes quieren marcharse?’ ¿quieren ser ‘cristianos satélites’? Simón Pedro respondió: ‘Señor, ¿a quién iríamos? Tú tienes palabras de vida eterna’”. Así, cuando muchos de sus seguidores abandonaron a Jesús, el grupo de los discípulos se hizo más pequeño; pero quienes se quedan “saben perfectamente que no pueden ir a otro sitio, porque solamente Él, el Señor, tiene palabras de vida eterna”.

Para terminar, el Papa dijo: “Oremos por la Iglesia, para que siga creciendo, consolidándose, caminando en el temor de Dios y con el consuelo del Espíritu Santo. Que el Señor nos libre de la tentación de ese ‘sentido común’, entre comillas, de la tentación de murmurar contra Jesús porque es demasiado exigente, de la tentación del escándalo. Que así sea”.

martes, 9 de abril de 2013

EL CAMINO NECESITA DE PACIENCIA



«Dios no es impaciente como nosotros, que queremos todo e inmediatamente, incluso con las personas», indicó el sumo pontífice en la homilía, y añadió: «Dios es paciente con nosotros porque nos ama, y quien ama comprende, espera, da confianza, no abandona, no destruye los puentes, sabe perdonar, nos espera siempre, incluso cuando nos hemos alejado».

«Dios nunca está lejos y, si volvemos a Él, está listo para abrazarnos», explicó el Papa. De hecho, «la paciencia de Dios debe encontrar en nosotros la valentía de volver a él, a pesar de los pecados y errores que pudiera haber en nuestra vida; al sentir mi pecado, al ver mi pecado, yo puedo ver y encontrar la misericordia de Dios, su amor e ir hacia Él para recibir el perdón».

 Después, el Papa contó que «en mi vida personal he visto muchas veces el rostro misericordioso de Dios, su paciencia; he visto también en muchas personas la valentía de entrar en las llagas de Jesús diciéndole: «Señor, estoy aquí, acepta mi pobreza, esconde en tus llagas mi pecado, lávalo con tu sangre». Y siempre he visto que Dios lo ha hecho: ha acogido, consolado, lavado, amado».
 
Por ello, indicó, «dejémonos envolver por la misericordia de Dios; confiemos en su paciencia que siempre nos da tiempo; tengamos la valentía de volver a su casa, de habitar en las heridas de su amor, dejándonos amar por Él, encontrar su misericordia en los Sacramentos». De esta manera, «sentiremos su ternura, sentiremos su abrazo».

sábado, 6 de abril de 2013

AUDIENCIA GENERAL DE LOS MIÉRCOLES


Papa Francisco: «Desgraciadamente a menudo se ha intentado ocultar la fe en la resurrección de Jesús»

En la audiencia general de este miércoles, el papa Francisco ha destacado el papel que en los Evangelios tienen las mujeres como primeras testigos fiables de la Resurrección de Jesucristo, lo que es «un argumento en favor de la historicidad de la resurrección». Es una verdad de fe que, según el Santo Padre, se ha intentado ocultar e incluso inculcar la duda entre los fieles. El Papa ha recordado que «¡La resurrección de Cristo es nuestra mayor certeza, es el tesoro más precioso!».
03/04/13 4:01 PM | Imprimir | Enviar
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(VIS/InfoCatólica) «Desgraciadamente –ha dicho– a menudo se ha intentado ocultar la fe en la resurrección de Jesús, e incluso entre los mismos creyentes se ha insinuado la duda. Ha sido por superficialidad, o a veces, por indiferencia, porque nos ocupan miles de cosas que se consideran más importantes que la fe, o por una visión de la vida puramente horizontal. Pero precisamente es la resurrección la que nos da la esperanza más grande, ya que abre nuestra vida y la vida del mundo al futuro eterno de Dios, a la felicidad plena, a la certeza de que el mal, el pecado y la muerte puede ser derrotados. Y esto nos lleva a vivir con más confianza las realidades cotidianas, a hacerles frente con coraje y compromiso. La Resurrección de Cristo ilumina con una nueva luz estas realidades cotidianas. La resurrección de Cristo es nuestra fuerza!»
Pasando a explicar las dos formas de transmisión de la Resurrección en el Nuevo Testamento, el papa Francisco ha hablado en primer lugar de la profesión de fe, es decir, de las fórmulas sintéticas que indican el centro de la fe. A ellas pertenecen, por ejemplo las contenidas en la Carta a los Corintios o en la Carta a los Romanos en que San Pablo escribe: «Si con tu boca proclamas que Jesús es el Señor y con tu corazón crees que Dios lo ha resucitado de entre los muertos, te salvarás». «Desde los primeros pasos de la Iglesia la fe en el misterio de la resurrección de Jesús es firme y sólida», ha observado.

Las mujeres, primeros testigos

El Papa ha resaltado los testimonios que asumen la forma de relato, recordando que sobresale el hecho de que los primeros testigos fueron las mujeres. Son ellas las que al amanecer, fueron al sepulcro para ungir el cuerpo de Jesús, y encuentran la primera señal: la tumba vacía. Son las que vieron al mensajero divino que les dice «Jesús de Nazaret, el crucificado, no está aquí, ha resucitado».
«Las mujeres –ha afirmado el Papa– están impulsadas por el amor y aceptan este anuncio con fe: creen, e inmediatamente lo cuentan, no se lo guardan para ellas. La alegría de saber que Jesús está vivo, la esperanza que llena el corazón, no se pueden contener. Lo mismo tendría que pasar en nuestras vidas. ¡Sintamos la alegría de ser cristianos! Creemos en un Resucitado, que ha vencido el mal y la muerte! Tengamos el coraje de «salir», para llevar esta alegría y esta luz a todos los rincones de nuestras vidas! ¡La resurrección de Cristo es nuestra mayor certeza, es el tesoro más precioso! ¿Cómo no compartir con otros este tesoro, esta certeza tan hermosas?».
Francisco se ha referido a otro elemento de los relatos del Nuevo Testamento: como testigos de la Resurrección se recuerda sólo a los hombres, a los Apóstoles; pero no a las mujeres. «Esto se debe –ha explicado– a que, según la ley judía de la época, las mujeres y los niños no podían ser testigos ni confiables, ni creíbles. En los Evangelios, sin embargo, las mujeres tienen un papel primordial, fundamental. Y podemos ver aquí, un argumento en favor de la historicidad de la resurrección: Si se tratara de un hecho inventado, en el contexto de aquella época no estaría unido al testimonio de las mujeres. Los evangelistas, en cambio, narran sencillamente lo que pasó: Las mujeres son los primeros testigos de la Resurrección . Esto nos dice que Dios no escoge según los criterios humanos: los primeros testigos del nacimiento de Jesús son los pastores, gente sencilla y humilde, los primeros testigos de la resurrección son las mujeres. ¡Y este hecho es hermoso! Es, de alguna manera la misión de las mujeres: de las madres, de las abuelas. Dar testimonio a los hijos, a los nietos de que Jesús está vivo, de que es el Resucitado. ¡Madres, mujeres, adelante con este testimonio! Porque para Dios lo que cuenta es el corazón».
«Este dato nos lleva también a reflexionar sobre cómo las mujeres en la Iglesia y en el camino de la fe, han tenido y tienen hoy un papel especial para abrir las puertas al Señor, para seguirlo y comunicar su rostro, porque los ojos de la fe siempre necesitan los ojos sencillos y profundos del amor. A los Apóstoles y a los discípulos les resulta más difícil creer en el Resucitado, a las mujeres no. Pedro corre al sepulcro, pero se detiene ante la tumba vacía; Tomás tiene que tocar con sus manos las heridas del cuerpo de Jesús . También en nuestro camino de fe es importante saber y sentir que Dios nos ama y no tener miedo de amarlo: La fe se profesa con la boca y con el corazón, con la palabra y con el amor».
El Santo Padre ha recordado que después de las apariciones a las mujeres hay otras en las que Jesús se hace presente de un modo nuevo: «es el Crucificado, pero su cuerpo es glorioso, no ha vuelto a la vida terrenal, sino a una nueva condición. Al principio, los demás no lo reconocen y sólo a través de sus palabras y acciones se les abren los ojos: El encuentro con el Resucitado transforma da nueva fuerza a la fe, un fundamento inquebrantable. También para nosotros hay muchas señales en las que el Resucitado se hace reconocer: la Sagrada Escritura, la Eucaristía, los demás sacramentos, la caridad, esos gestos de amor que son como un rayo del Resucitado. ¡Dejémonos iluminar por la Resurrección de Cristo y transformar por su poder, para que también a través de nosotros en el mundo los signos de la muerte cedan el paso a los signos de la vida!»

Mensaje a los jóvenes

Al final, el Papa viendo que en la Plaza había muchos jóvenes ha dicho: «Chicos y chicas: Llevad a todos esta certeza, el Señor está vivo y camina a nuestro lado en la vida. Esta es vuestra misión. Llevad adelante esta esperanza; anclaros a la esperanza que tiene su ancla en el cielo; mantened la cuerda firme. Vosotros, testigos de Jesús, llevad el testimonio de que Jesús está vivo y ésto nos dará esperanza; dará esperanza a este mundo, algo envejecido por las guerras, por el mal, por el pecado. ¡Adelante, jóvenes!». 

domingo, 31 de marzo de 2013

Homilía del Papa Francisco en la misa «in cœna Domini», celebrada en el correccional de Casal del Marmo (Roma) (28-3-2013)



Esto es conmovedor: Jesús que lava los pies a sus discípulos. Pedro no entendía nada, se negaba. Pero Jesús le explicó. ¡Jesús –Dios– hizo esto! Y él mismo explica a los discípulos: «Comprendéis lo que he hecho por vosotros?. Vosotros me llamáis «el Maestro» y «el Señor», y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros: os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis» (Jn 13, 12-15). Es el ejemplo del Señor: él es el más importante y lava los pies, porque, entre nosotros, el que está más alto debe estar al servicio de los demás.
Y esto es un símbolo, es un signo, ¿no? Lavar los pies significa: «Yo estoy a tu servicio». Y nosotros también, entre nosotros, no es que tengamos que lavarnos los pies todos los días uno a otro, pero ¿qué significa esto? Que debemos ayudarnos uno a otro. A veces me he enfadado con uno, con otra… pero… olvídate, olvídate, y si te pide un favor, házselo. Ayudarnos uno a otro: esto nos enseña Jesús y esto es lo que hago, y lo hago de corazón, porque es mi deber. Como cura y como obispo tengo que estar a vuestro servicio.
Pero es un deber que me surge del corazón: me gusta. Me gusta esto y me gusta hacerlo porque el Señor me lo ha enseñado así. Pero vosotros también, ayudadnos: ayudadnos siempre. Uno a otro. Y así. ayudándonos, nos haremos el bien. Ahora haremos esta ceremonia de lavarnos los pies, y pensemos, que cada uno de nosotros piense: «¿De verdad estoy dispuesta, estoy dispuesto, a servir, a ayudar al otro?». Pensemos en esto, tan solo. Y pensemos que este signo es una caricia de Jesús, una caricia que da Jesús, porque Jesús vino precisamente para esto: para servir, para ayudarnos.