viernes, 18 de enero de 2013

SANTA PRISCA O PRISCILA

 - Santa Prisca o Priscila, virgen y mártir


Nace en Roma en el siglo I. Con 13 años es perseguida y encarcelada por su religión. Pese a las numerosas súplicas por evitar el sacrificio de una joven, muere como criminal. Sus reliquias se conservan en la iglesia de Roma que lleva su nombre.


 HIMNO
(Laudes)
 
Así: te necesito
de carne y hueso.

Te atisba el alma en el ciclón de estrellas,
tumulto y sinfonía de los cielos;
y, a zaga del arcano de la vida,
perfora el caos y sojuzga el tiempo,
y da contigo, Padre de las causas,
Motor primero.

Más el frío conturba en los abismos,
y en los días de Dios amaga el vértigo.
¡Y un fuego vivo necesita el alma
y un asidero!

Hombre quisiste hacerme, no desnuda
inmaterialidad de pensamiento.
Soy una encarnación diminutiva;
el arte, resplandor que toma cuerpo:
la palabra es la carne de la idea:
¡Encarnación es todo el universo!
¡Y el que puso esta ley en nuestra nada
hizo carne su verbo!
Así: tangible, humano,
fraterno.

Ungir tus pies, que buscan mi camino,
sentir tus manos en mis ojos ciegos,
hundirme, como Juan, en tu regazo,
y, -Judas sin traición- darte mi beso.

Carne soy, y de carne te quiero.
¡Caridad que viniste a mi indigencia,
qué bien sabes hablar en mi dialecto!
Así, sufriente, corporal, amigo,
¡Cómo te entiendo!
¡Dulce locura de misericordia:
los dos de carne y hueso!

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Amén.

jueves, 17 de enero de 2013

ENTREVISTA BLOGUERA

SAN ANTONIO ABAD

 La Iglesia recordará el próximo jueves 17, a San Antonio Abad.


Una de las figuras más conocidas del monaquismo. Nace en tierras del actual Egipto hacia el año 250. Al morir sus padres, distribuye sus bienes entre los pobres y se retira al desierto, donde comienza a llevar una vida de austeridad y penitencia. Reune en torno a él muchos discípulos, sabiendo confortar a muchos confesores de la fe durante la persecución de Diocleciano y apoyando firmemente a San Atanasio en sus luchas contra los arrianos. Muere en el año 356. Se le conoce como “el padre de los monjes”.


HIMNO II
(Laudes)

Desde que mi voluntad
está a la vuestra rendida,
conozco yo la medida
de la mejor libertad.
Venid, Señor, y tomad
las riendas de mi albedrío;
de vuestra mano me fío
y a vuestra mano me entrego,
que es poco lo que me niego
si yo soy vuestro y vos mío.

A fuerza de amor humano
me abraso en amor divino.
La santidad es camino
que va de mí hacia mi hermano.
Me di sin tender la mano
para cobrar el favor;
me di en salud y en dolor
a todos, y de tal suerte
que me ha encontrado la muerte
sin nada más que el amor

miércoles, 16 de enero de 2013

SAN MARCELO I

 SAN MARCELO I. PAPA.


El número treinta de los sucesores de Pedro, que apenas estuvo un año de obispo de Roma, del año 308 al 309. Marcelo vive en una época de persecución pero también de extraordinario crecimiento en la Iglesia. Entre los años 284 al 305 es emperador Diocleciano que, respetuoso con los cristianos al principio termina con la más violentas de las persecuciones, la del 303 al 305, sembrando de mártires el Imperio. El papa San Marcelino fue una de sus víctimas en el año 304. Desde la muerte de este Papa los obispos tardan en reunirse tres años, hasta que pueden elegir a Marcelo para el cargo. En tan sólo un año reorganiza la Iglesia y la jerarquía. Pero el Papa es condenado al destierro por supuestos desórdenes callejeros de cristianos, muriendo lejos de roma entre dolor y privaciones.


HIMNO
(Laudes)
 
Buenos días, Señor, a ti el primero
encuentra la mirada
del corazón, apenas nace el día:
Tú eres la luz y el sol de mi jornada.

Buenos días, Señor, contigo quiero
andar por la vereda:
Tú, mi camino, mi verdad, mi vida;
Tú, la esperanza firme que me queda.

Buenos días, Señor, a ti te busco,
levanto a ti las manos
y el corazón, al despertar la aurora:
quiero encontrarte siempre en mis hermanos.

Buenos días, Señor resucitado,
que traes la alegría
al corazón que va por tus caminos
¡vencedor de tu muerte y de la mía!

Gloria al Padre de todos, gloria ah Hijo,
y al Espíritu Santo;
como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos te alabe nuestro canto. Amén.

 

martes, 15 de enero de 2013

SAN MAURO



- San Mauro


Nace en Roma en el año 511. Educado bajo la dirección del propio san Benito, ingresa en su orden y llega abad y fundador de diversos monasterios en Francia. Se le conocen algunas milagros. Quizá el más señalado es el rescate del joven Plácido, que había ido a por agua al río en día bravo y cayó a él sin poder salir. Mauro corrió a rescatarle hasta sacarlo del agua, ante el asombro general al ver que Mauro corrió literalmente sobre las aguas, como Cristo en Tiberiades.
Su gran espíritu de penitencia le impulsa a retirarse a bien morir. Entrega su alma a Dios el 15 de enero del 583.

HIMNO
(Laudes) 
 
En esta luz del nuevo día
que me concedes, oh Señor,
dame mi parte de alegría
y haz que consiga ser mejor.

Dichoso yo, si al fin del día
un odio menos llevo en mí,
si una luz más mis pasos guía
y si un error más yo extinguí.

Que cada tumbo en el sendero
me vaya haciendo conocer
cada pedrusco traicionero
que mi ojo ruin no supo ver.

Que ame a los seres este día,
que a todo a trance ame la luz,
que ame mi gozo y mi agonía,
que ame el amor y ame la cruz.

 

lunes, 14 de enero de 2013

SAN FELIZ DE NOLA

San Felix de Nola

Nace en Nola (cerca de Nápoles, Italia) en el siglo III y desde joven es ardiente seguidor del cristianismo. Al morir su padre, Félix distribuyó su herencia entre los pobres y fue ordenado sacerdote. Al iniciarse una cruel persecución contra la Iglesia, el obispo se esconde en el desierto y Félix debe reemplazarlo, pero es hecho preso y torturado.

Tras conseguir escapar, huyó junto al obispo de Nola y, tras el final de la persecución, murió en medio de la pobreza y el servicio de los más necesitados.


HIMNO
(Laudes)
 
Mis ojos, mis pobres ojos
que acaban de despertar
los hiciste para ver,
no sólo para llorar.

Haz que sepa adivinar
entre las sombras la luz,
que nunca me ciegue el mal
ni olvide que existes tú.

Que, cuando llegue el dolor,
que yo sé que llegará,
no se me enturbie el amor,
ni se me nuble la paz.

Sostén ahora mi fe,
pues, cuando llegue a tu hogar,
con mis ojos te veré
y mi llanto cesará. Amén

domingo, 13 de enero de 2013

SAN HILARIO

 SAN HILARIO DE ARLÉS. OBISPO.

Este Doctor de la Iglesia nace en Poitiers (Francia) a principios del IV, llegando a obispo de la ciudad. Vivió cinco años en oriente, en los que se sumergió en el estudio de las diversas corrientes filosóficas cristianas. Nos han llegado directa o indirectamente numerosos escritos teológicos suyos, cargados de sabiduría y doctrina. Muere en el año 367.

HIMNO I 
(Laudes)
 
 A la orilla del Jordán,
descalza el alma y los pies,
bajan buscando pureza
doce tribus de Israel.

Piensan que a la puerta está
el Mesías del Señor
y que, par recibirlo,
gran limpieza es menester.

Bajan hombres y mujeres,
pobres y ricos también,
y Juan sobre todos ellos
derrama el agua y la fe.

Mas ¿por qué se ha de lavar
el Autor de la limpieza?
Porque el bautismo hoy empieza,
y él lo quiere inaugurar. Amén.