miércoles, 18 de diciembre de 2013

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO



Hoy el Papa nos habla del nacimiento de Jesús. Un Jesús que ha venido al mundo y encarnarse en él, no un mundo ideal, sino un mundo tocado por el pecado del hombre y en donde cada día se hace necesario luchar para sostenerse firme y erguido según la Voluntad del Padre Dios.

Dios ha querido que su Hijo sea la referencia y el camino que nos guíe e, injertados en Él, podamos resistirnos a las tentaciones de este mundo que pretende apartarnos de su Amor. Reflexionemos y meditemos las palabras que el Papa Francisco nos regala en la audiencia de hoy miercoles 18 de diciembre de 2013. 

lunes, 16 de diciembre de 2013

EL ÁRBOL DE NAVIDAD

Antorcha 2. Año de la Familia
Actividades de la vida de la Iglesia. Semana del 9 de diciembre de 2013
Autor: Varios | Fuente: Santa Sede




El árbol de Navidad, signo y recuerdo de la luz divina

Un abeto "internacional". Así ha definido esta mañana el Santo Padre el árbol de Navidad, crecido en la frontera entre Alemania y la República Checa que adornará en estas fiestas la Plaza de San Pedro y cuyas luces se encienden esta tarde.

Recibiendo a la comunidad de Waldmünchen (Alemania) -que dista unos 18 kms del confín con la República Checa y que ha regalado el gran abeto de la plaza y otros más pequeños que decorarán otros lugares del Vaticano- el Santo Padre ha hablado de la "cercanía espiritual y la amistad que unen a toda Alemania y, en particular a Baviera, con la Santa Sede, en el surco de la tradición cristiana que ha fecundado la cultura, la literatura y el arte de esa nación y de Europa entera".

El árbol será admirado por tantos romanos, peregrinos y turistas que acuden a la Plaza de San Pedro en esta época navideña en la que "resuena en todos los lugares el alegre anuncio del ángel a los pastores de Belén... que fueron envueltos en una gran luz". "Hoy también Jesús -ha afirmado Francisco- sigue disipando las tinieblas del error y el pecado para traer a la humanidad la alegría de la resplandeciente luz divina, de la que el árbol navideño es signo y recuerdo. Dejemos que nos envuelva la luz de la verdad porque la alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús".

El Santo Padre se ha despedido de la comunidad de Waldmünchen deseándoles, al igual que a sus familias y compatriotas, una feliz Navidad y pidiéndoles que rezaran por él.


domingo, 15 de diciembre de 2013

JUAN SE RETIRA


(Mt 11,2-11)

Juan da el pistoletazo de salida. Sabe retirarse y discernir el momento oportuno. No es fácil pero experimenta la proximidad de la muerte y sabe que su final está cerca, pero ha dejado el camino para Aquel que ha de venir y que intuye que ya ha llegado.

En esa inquietud y sensaciones, envía a sus discípulos a cerciorarse por la identidad de Jesús: «¿Eres tú el que ha de venir, o debemos esperar a otro?». Y la respuesta recibida, quizás le deja perplejo, pero le señala la hora de su final y el comienzo del Reino de Dios: «Id y contad a Juan lo que oís y veis: los ciegos ven y los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos resucitan y se anuncia a los pobres la Buena Nueva; ¡y dichoso aquel que no halle escándalo en mí!». 

Jesús toma el relevo de Juan. Bendito y grandioso Juan que ha cumplido su misión de proclamar la venida del Mesías y libertador del pueblo de Israel, y deja el camino preparado para que, ahora, Jesús empiece su misión salvadora para toda la humanidad.

Seamos pacientes y confiados, y esperemos con gozo y alegría la venida del Mesías, que nos salvará de todo peligro y nos dará la vida gozosa y feliz eternamente.

jueves, 12 de diciembre de 2013

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO



Hoy el Papa nos habla del juicio final. No cabe duda que eso lo relacionamos con nuestra muerte y desviamos la mirada porque no nos gusta pensar en ello. Es lo más cierto de nuestra vida, pero queremos pensar que está muy lejos y ya veremos...

Sin embargo, el Papa nos da motivos de esperanza y de ánimo. Leamos lo que nos dice:

domingo, 8 de diciembre de 2013

UNA MADRE, EL MEJOR REGALO DE DIOS

Lc 1, 26-38


No hay nada como una madre. Solemos oír esta frase mucho, y es que el amor de una madre es el mejor regalo que Dios nos ha dado. Bien es verdad, que la naturaleza caída del hombre le lleva incluso a rechazar este don y hasta atreverse, en su rebeldía, matar a su propio hijo.

Pero, lo positivo, es que dentro de cada madre hay una semilla de amor y ese amor terminará por triunfar y desterrar la muerte, que se cierne dentro del mismo vientre, para dar paso al amor. Es evidente y de sentido común que la elegida para ser Madre del Niño Dios fuese una Madre especial, la mejor de las Madres.

Una Madre Inmaculada, sin mancha de pecado, pues de ella iba a nacer el Salvador y Redentor del mundo. Será, pues, una Madre llena de Gracia, y adornada por las virtudes de la sencillez, de la humildad, de la fortaleza, de la entrega y servicio, del Amor. Madre Santísima, Madre de Dios.

Seguir a Jesús acompañado de su Madre es un camino que no debemos perder ni alejarnos. María es la Madre que también nos arropa y acompaña a nosotros en el dolor y sufrimientos, pero también en la alegría y la esperanza. Celebremos con gozo y alegría que tenemos una Madre en el Cielo que cuida y se preocupa por nosotros. Una Madre que es el mejor regalo de Dios, porque en y dentro de ella nos viene el Hijo que nos salva para la eternidad.

jueves, 5 de diciembre de 2013

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO



El Papa Francisco continua hoy miércoles hablando de la Resurrección de la carne. Nos habla de lo difícil que supone para nuestra mente limitada entender lo de la resurrección, pero en Xto. Jesús se explica todo, porque Él ha Resucitado. Con su Resurrección da crédito y testimonio de que todos en Él resucitaremos también.

En Él todo se ha cumplido, hasta la Resurrección, y con esa esperanza leemos lo que el Papa Francisco nos dice en su audiencia de los miércoles.

domingo, 1 de diciembre de 2013

TIEMPO DE RENOVACIÓN, TIEMPO DE ESPERANZA

(Mt 24,37-44)


No es un año más, ni un año como el pasado donde nos disponemos a celebrar el acontecimiento del nacimiento del Señor. ¡No!, es un año nuevo donde nos disponemos a vivir, actualizando nuestra vida, el acontecimiento de permitir a Jesús nacer y renovar nuestro corazón.

Renovar nuestro corazón viejo en uno nuevo, porque somos pecadores y necesitamos siempre estar renovándonos de viejo a nuevo. Cada momento que pecamos nos empobrecemos y envejecemos nuestro corazón. Y cada vez que nos acogemos a la Misericordia del Padre Dios nos renovamos y nacemos al hombre nuevo que queremos, por la Gracia de Dios, ser.

Por eso, nos disponemos a abrir nuestro corazón y permitir que Jesús se haga un hueco en nuestro corazón. Un hueco más grande, más firme, más comprometido y más amoroso, que nos vigorice y nos dé la esperanza de crecer en conversión en su Amor. Y por su Amor seamos capaces de amar al mundo. Esa es la intención que nos debe de arrastrar al celebrar el nacimiento de Jesús.

Pidamos al Espíritu Santo la capacidad de prepararnos y disponer nuestro corazón para acoger como pesebre el nacimiento del Señor.