domingo, 1 de diciembre de 2013

TIEMPO DE RENOVACIÓN, TIEMPO DE ESPERANZA

(Mt 24,37-44)


No es un año más, ni un año como el pasado donde nos disponemos a celebrar el acontecimiento del nacimiento del Señor. ¡No!, es un año nuevo donde nos disponemos a vivir, actualizando nuestra vida, el acontecimiento de permitir a Jesús nacer y renovar nuestro corazón.

Renovar nuestro corazón viejo en uno nuevo, porque somos pecadores y necesitamos siempre estar renovándonos de viejo a nuevo. Cada momento que pecamos nos empobrecemos y envejecemos nuestro corazón. Y cada vez que nos acogemos a la Misericordia del Padre Dios nos renovamos y nacemos al hombre nuevo que queremos, por la Gracia de Dios, ser.

Por eso, nos disponemos a abrir nuestro corazón y permitir que Jesús se haga un hueco en nuestro corazón. Un hueco más grande, más firme, más comprometido y más amoroso, que nos vigorice y nos dé la esperanza de crecer en conversión en su Amor. Y por su Amor seamos capaces de amar al mundo. Esa es la intención que nos debe de arrastrar al celebrar el nacimiento de Jesús.

Pidamos al Espíritu Santo la capacidad de prepararnos y disponer nuestro corazón para acoger como pesebre el nacimiento del Señor.

viernes, 29 de noviembre de 2013

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO



Hoy el Papa nos habla de la resurrección de la carne. Es lo que todo hombre busca y desea, aunque lo esconde sobre todo si vive sin la esperanza de la Resurrección. Pero, de una forma u otra todos buscamos prolongar nuestra vida el máximo tiempo posible.

Vivir sin esa esperanza es sentirse obligado a huir de la misma. Hoy, la muerte, lo más cierto que hay en la vida, se trata de esconder y de no enfrentarse a ella. Sin embargo, ella sigue ahí...

Pensemos y reflexionemos lo que el Papa nos dice: Ver aquí

lunes, 25 de noviembre de 2013

SANTA MISA - CLAUSURA DEL AÑO DE LA FE

Reliquias de San Pedro (1er Papa) - Clausura del año de la fe.


El Papa ha clausurado el año de la fe recordando a Benedicto XVI como iniciador del mismo y a la iniciación de nuestra fe en el Bautismo. El año de la fe que termina hoy 24 de noviembre, solemnidad de Xto. Rey. Leemos lo que el Papa nos dice:

domingo, 24 de noviembre de 2013

HASTA EL ÚLTIMO MOMENTO

Lc 23, 35-43


El Señor no nos pide obras ni prodigios. El Señor no nos exige maravillas y hechos deslumbrantes. El Señor sólo quiere nuestra libertad y la entrega de todo nuestro ser; nuestro arrepentimiento y nuestra confesión de fe. El Señor nos pide nuestra confianza y esperanza en su Palabra.

Y es que no se puede desprender otra cosa que esa inmensa Misericordia que se tradujo en la promesa, al buen ladrón, de estar con Él hoy mismo en el Paraíso. Jesús no nos pide otra cosa. Sólo quiere nuestra sincera confesión de fe y nuestra actitud de arrepentimiento.

Todo lo demás es obra suya y corre por su cuenta. Nosotros solo tenemos que devolverle, porque nos la ha regalado, nuestra libertad de forma voluntaria y libre.

Pidámosle al Señor que seamos capaces de ponernos en sus Manos y dejarnos llevar por su Palabra.

jueves, 21 de noviembre de 2013

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO



Perdonar es la manifestación más alta del amor y, en consecuencia es lo que más transforma el corazón humano. Por eso, cada vez que perdonamos se opera en nosotros una conversión interior, un verdadero cambio al grado que San Juan Crisóstomo llega a decir "nada nos asemeja tanto a Dios como estar dispuestos al perdón".

Veamos lo que el Papa Francisco nos dice en su audiencia del 20 de noviembre de 2013: ver aquí

domingo, 17 de noviembre de 2013

NO TE CONOCEN NI OYEN TU PALABRA



No entiendo como la gente viven, aparentemente, tan tranquila. Y digo aparentemente, porque la realidad es otra. La soledad y la noche te hacen pensar, y de eso los despachos, antes confesionarios, de psiquiatras están llenos. Y una de las explicaciones que encuentro es que no te conocen Señor, ni leen tu Palabra.

Y es que la ignorancia es muy atrevida, pero no exime de la responsabilidad, pues todos saben dónde buscarte, y de hecho te han oído alguna vez y te han dado la espalda. Imagino cómo se quedarían si te leyeran más a menudo y fuesen comparando la vida real, la que hoy vivimos, con tu Palabra y lo que nos dice cada día.

Hoy nos hace una semblanza de lo que ocurre en nuestra vida. Me parece estar viviendo eso que dices: dificultades, persecuciones, risas, críticas, catástrofes, guerras, pueblos enfrentados...etc, porque todo eso está ocurriendo. Hay gente que están condenados a muerte y encarcelados en condiciones muy duras por no negarte; otros sufren persecuciones injustificadas. Tu Palabra se quiere excluir de la vida pública y de los colegios, y a los que te seguimos nos quieren apartar de las tareas sociales y políticas. Al parecer estorbamos.

Tú, Señor, nos animas y nos invita a perseverar. Nosotros confiamos en tu Palabra y mantenemos la esperanza de tu venida. Te pedimos fuerzas, perseverancia, valor y sabiduría para soportar el camino que Tú nos tenga señalado en tiempo y recorrido. Y nuestra esperanza es, cuando vengas a nuestras vidas, que nos encuentres esperándote.