miércoles, 18 de junio de 2014

AUDIENCIA GENERAL DEL PAPA FRANCISCO



Queridos hermanos y hermanas:

Hoy comienzo una serie de catequesis sobre la Iglesia. Es como un hijo que habla de su madre, de su familia, porque la Iglesia no es una ONG, ni debe restringirse al clero y al Vaticano. La Iglesia somos todos, la Iglesia es una realidad muy amplia, abierta a toda la humanidad, y con una historia muy antigua. Fue fundada por Cristo, pero hunde sus raíces en el Antiguo Testamento. Tres puntos quiero indicar sobre esta historia: Lo primero que llama la atención es que al inicio Dios no llamó a Abrahán solo, como individuo aislado, sino que acogió también su casa, su familia, sus siervos. Leer más...

lunes, 16 de junio de 2014

CERCANA A LOS POBRES




14.531 personas atendidas, 69% con familias. En Total, la acción de Cáritas llega a 34.399 personas en la provincia de Las Palmas.

Las estadísticas oficiales no describen el drama que están viviendo muchos hogares; ingresos más bajos, notable encarecimiento de bienes y servicios, vulneración y precarización de derechos básicos... Las personas empobrecidas son más pobres en la actualidad que antes del estallido de la crisis, y la información de las personas atendidas en Cáritas Diocesana de Canarias lo corroboran, pero sólo los datos de tornan incapaces de desvelar la realidad que hoy acontece y que se está cronificando. Leer más...

domingo, 15 de junio de 2014

CREA EN MÍ, SEÑOR, UN CORAZÓN NUEVO



Sin lugar a duda, amar es la plenitud del corazón del hombre. Y se experimenta cuando te sientes rechazado, excluido y fuera del círculo de amigos. LLegas incluso a hacer locuras por ser aceptado. El amor pide la exigencia de ser correspondido y en el terreno amoroso del noviazgo, el no ser correspondido origina fracaso, depresión y sentimientos de infelicidad.

Pero, lo sorprendente y grande es que el Amor de nuestro Padre Dios supera esa barrera y ama aún no siendo correspondido. La plenitud del Amor es identificarnos con el Amor de Dios y amar por encima de ser o no correspondido. Es decir, darse gratuitamente sin condiciones. Esa es la locura de Amor de Dios, y por la cual entrega, hasta la muerte, a su Hijo. 

Una entrega gratuita, voluntaria y plena hasta el extremo de abrazar la Cruz por cada uno de nosotros. Por ti y por mí, para invitarnos a la salvación eterna en el amor de unos para con otros tal y como Él nos ha amado y nos ama en el Nombre del Padre.

Dejarnos limpiar de tantas malas intenciones, resentimientos, pecados y fracasos es la mejor manera de decirle al Señor que creemos en Él, y disponer nuestro corazón de forma sencilla, humilde, callada y obediente a la acción del Espíritu Santo es confirmarle que no sólo creemos sino que queremos seguirle hasta la eternidad prometida.

jueves, 12 de junio de 2014

Papa Francisco: «todo viene de la gracia y nuestra fuerza real está únicamente en seguir al Señor Jesús»



«Con el don del temor de Dios, del que hablamos hoy -ha dicho el Papa en la audiencia General-, concluye la serie de los siete dones del Espíritu Santo. Ese don no significa tener miedo de Dios -ha destacado-: sabemos bien que Dios es nuestro Padre, que nos ama y quiere nuestra salvación, nos perdona siempre, ¡así que no hay razón para tenerle miedo! El temor de Dios, sin embargo, es el don del Espíritu que nos recuerda lo pequeños que somos ante Dios y su amor, y que nuestro bienestar llega cuando nos abandonamos en sus manos con humildad, respeto y confianza». Leer más...

miércoles, 11 de junio de 2014

AUDIENCIA GENERAL DEL PAPA FRANCISCO



Queridos hermanos:

El temor de Dios, don del Espíritu Santo, no quiere decir tener miedo a Dios, porque sabemos que Dios es nuestro Padre, que nos ama, nos perdona siempre. Cuando el Espíritu Santo habita en nuestro corazón, nos infunde consuelo y paz, aquella actitud de la persona que deposita toda su confianza en Dios y se siente protegido, como un niño con su papá.

Este don del Espíritu Santo nos permite imitar al Señor en humildad y obediencia, no con una actitud resignada y pasiva, sino con valentía, con gozo. Nos hace cristianos convencidos de que no estamos sometidos al Señor por miedo, sino conquistados por su amor de Padre. Leer más...

lunes, 9 de junio de 2014

SANTA MISA CON LOS ORDINARIOS DE TIERRA SANTA Y CON EL SÉQUITO PAPAL. HOMILÍA DEL SANTO PADRE FRANCISCO

Cenáculo, punto de partida de la Iglesia

Es un gran don del Señor estar aquí reunidos, en el Cenáculo, para celebrar la Eucaristía. Al saludarles a ustedes con fraterna alegría, quisiera mencionar con afecto a los Patriarcas Orientales Católicos que han participado, durante estos días, en mi peregrinación. Les agradezco su significativa presencia, que tanto valor tiene para mí, y les aseguro que tienen un puesto especial en mi corazón y en mi oración. Aquí, donde Jesús consumó la Última Cena con los Apóstoles; donde, resucitado, se apareció en medio de ellos; donde el Espíritu Santo descendió abundantemente sobre María y los discípulos. Aquí nació la Iglesia, y nació en salida. Desde aquí salió, con el Pan partido entre las manos, las llagas de Jesús en los ojos, y el Espíritu de amor en el corazón. Leer más...

domingo, 8 de junio de 2014

JESÚS RESUCITADO SE HACE PRESENTE EN CADA UNO DE NOSOTROS

(Jn 20,19-23)


Jesús continúa su labor evangelizadora: "Anuncia que el Padre nos ama y nos busca para darnos el gozo de la vida eterna a su lado". Y lo hace en el Hijo, enviado para revelarnos esa Buena Noticia del Amor del Padre. Ahora, Jesús hecho Hombre, la segunda Persona de la Santísima Trinidad, asciende a los Cielos, pero, Resucitado,  continúa su labor evangelizadora en la tierra.

Es el Espíritu de Jesús quien, desde el corazón de los apóstoles, aquel día de Pentecostés, continúa la labor evangelizadora en la Iglesia y desde el corazón de cada creyente. Por eso, no debemos tener miedo en no saber que decir, o miedo a fracasar y no dar la talla. Nos experimentamos pecadores, cargados de defectos, y fallos e imperfecciones que no dan buen ejemplo ni alcanzan la dignidad necesaria para ser buenos testigos y luces para otros.

Sin embargo estamos ahí por la Gracia de Dios. Porque Él ha querido, como a los apóstoles, elegirnos para ser instrumentos de evangelización. Ahora, Él lo hace en su Espíritu a través de la Iglesia, y también lo hacemos cada uno de nosotros cuando abrimos nuestro corazón a la acción del Espíritu. Sabe de nuestras dudas y tribulaciones, por eso nos enseña sus Manos y Costado para que tengamos pruebas de que es Él. Y nos transmite su Paz.  

Porque sólo en la Paz podemos dejar pasar la Luz del Espíritu Santo que nos ha sido enviado y que mora dentro del corazón de cada creyente. Porque la Paz es el hogar del Amor y con amor podemos testimoniar al mundo que Jesús Vive.