martes, 22 de enero de 2013

SAN VICENTE

 San Vicente Ferrer, presbítero de la Orden

Es el mártir más famoso de España. Natural de Huesca, Vicente sufrió el martirio en Valencia en el año 304 durante la persecución de Diocleciano. Fue procesado por el Gobernador Daciano, que mandó encadenar a los hombres más importantes de la Iglesia Española.

El joven Vicente, bien preparado culturalmente y con facilidad de palabra, fue ordenado Diácono y se le confiaron las tareas de coadjutor del Obispo de Zaragoza para la predicación del Evangelio.


HIMNO
(Laudes)
 
"Quien entrega su vida por amor,
la gana para siempre",
dice el Señor.

Aquí el bautismo proclama
su voz de gloria y de muerte.
Aquí la unción se hace fuerte
contra el cuchillo y la llama.

Mirad cómo se derrama
mi sangre por cada herida.
Si Cristo fue mi comida,
dejadme ser pan y vino
en el lagar y en el molino
donde me arrancan la vida.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.
 

lunes, 21 de enero de 2013

SANTA INÉS

 SANTA INÉS, Virgen y Mártir † martirizada hacia el año 304


Es una de las mártires más veneradas desde la antigüedad. Muere mártir en la ciudad eterna a principios del IV con tan sólo doce años. El Papa Dámaso honró su sepulcro con un poema, y muchos Padres de la Iglesia, a partir de San Ambrosio, atestiguan sus virtudes y santidad.

Hoy también es San Fructuoso, aunque en muchos lugares se celebró ayer por no hacer coincidir ambas advocaciones.


HIMNO
(Laudes)
 
Nos apremia el amor, vírgenes santas;
vosotras, que seguisteis su camino,
guiadnos por las sendas de las almas
que hicieron de su amar amor divino.

Esperasteis en vela a vuestro Esposo
en la noche fugaz de vuestra vida,
cuando llamó a la puerta, vuestro gozo
fue contemplar su gloria sin medida.

Vuestra fe y vuestro amor fue fuego ardiente
que mantuvo la llama en la tardanza,
vuestra antorcha encendida asiduamente
ha colmado de luz vuestra esperanza.

Pues gozáis ya las nupcias que el Cordero
con la Iglesia de Dios ha celebrado,
no dejéis que se apague nuestro fuego
en la pereza y sueño del pecado.

Demos gracias a Dios y, humildemente,
pidamos al Señor que su llamada
nos encuentre en vigilia permanente,
despiertos en la fe y en veste blanca. Amén.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.
 

domingo, 20 de enero de 2013

San Sebastián / San Fructuoso / San Fabián

- o SAN SEBASTIÁN, mártir, Memoria libre. San Fructuoso, obispo y...

Fructuoso, cuya celebración es hoy o mañana pues coincide con Santa Inés, fue obispo de Tarragona en el siglo III. Murió mártir, condenado a ser quemado en la hoguera, acompañado por algunos de sus ministros dos de los cuales eran diáconos y con los nombres conocidos de Augurio y Eulogio.

Fue al despuntar de un día de enero. Llamaron a la puerta del obispo los enviados por las autoridades que querían verle y juzgarle por su fe cristiana ya que se dedicaba a dar instrucción a los fieles y a extender aquella religión. Lo llevaron a la cárcel con sus discípulos hasta que se constituyera el tribunal; fue una semana en la que les atendieron los de la "fraternidad" que no abandonaban las puertas de la cárcel; para ellos no había peligro, los romanos sólo buscaban suprimir las cabezas de los jefes o responsables. Al final, la cita con el cónsul Emiliano tiene lugar con la sencillez y resolución de la muerte en la hoguera de los tres cristianos confesos de su condición de creyentes en Cristo y obstinados en rechazar cualquier otra divinidad.

Las Actas de su martirio están reconocidas por los estudiosos como de las pocas que pueden ser consideradas fieles hasta el punto de considerar a Fructuoso como "el protomártir hispano justificado ante la historia" por su autenticidad.

Por otra parte, hoy se celebra San Sebastián, cuya vida se recoge ampliamente en este artículo: http://www.santopedia.com/santos/san-sebastian/


HIMNO  
(Laudes)
 
Somos el pueblo de la Pascua,
Aleluya es nuestra canción,
Cristo nos trae la alegría;
levantemos el corazón.

El Señor ha vencido al mundo,
muerto en la cruz por nuestro amor,
resucitado de la muerte
y de la muerte vencedor.

El ha venido a hacernos libres
con libertad de hijos de Dios,
El desata nuestras cadenas;
alegraos en el Señor.

Sin conocerle, muchos siguen
rutas de desesperación,
no han escuchado la noticia
de Jesucristo Redentor.

Misioneros de la alegría,
de la esperanza y del amor,
mensajeros del Evangelio,
somos testigos del Señor.

Gloria a Dios Padre, que nos hizo,
gloria a Dios Hijo Salvador,
gloria al Espíritu divino:
tres Personas y un solo Dios. Amén.
 

sábado, 19 de enero de 2013

SAN MARIO

 San Mario; 19 de enero

Unas brevísimas notas encontramos de este santo. Nace hacia el año 530, llegando a obispo de Aventicum (en la Suiza actual) en el 574. En el 587 tomó parte activa en el concilio de Macon. En ese mismo año consagró una iglesia dedicada a la Virgen de Payerne. Para mayor seguridad de su persona, lo trasladaron a Aventicum como obispo. Había luchas políticas e inseguridad social. Murió aquí en el año 594. Lo enterraron en la iglesia de san Tirso, pero más tarde se llamó de san Mario.

HIMNO
(Laudes)
 
Gracias, Señor, por la aurora;
gracias, por el nuevo día;
gracias, por la Eucaristía;
gracias, por nuestra Señora:

Y gracias, por cada hora
de nuestro andar peregrino.

Gracias, por el don divino
de tu paz y de tu amor,
la alegría y el dolor,
al compartir tu camino.

Gloria al Padre, gloria al Hijo,
gloria al Espíritu Santo,
por los siglos de los siglos. Amén.
 

viernes, 18 de enero de 2013

SANTA PRISCA O PRISCILA

 - Santa Prisca o Priscila, virgen y mártir


Nace en Roma en el siglo I. Con 13 años es perseguida y encarcelada por su religión. Pese a las numerosas súplicas por evitar el sacrificio de una joven, muere como criminal. Sus reliquias se conservan en la iglesia de Roma que lleva su nombre.


 HIMNO
(Laudes)
 
Así: te necesito
de carne y hueso.

Te atisba el alma en el ciclón de estrellas,
tumulto y sinfonía de los cielos;
y, a zaga del arcano de la vida,
perfora el caos y sojuzga el tiempo,
y da contigo, Padre de las causas,
Motor primero.

Más el frío conturba en los abismos,
y en los días de Dios amaga el vértigo.
¡Y un fuego vivo necesita el alma
y un asidero!

Hombre quisiste hacerme, no desnuda
inmaterialidad de pensamiento.
Soy una encarnación diminutiva;
el arte, resplandor que toma cuerpo:
la palabra es la carne de la idea:
¡Encarnación es todo el universo!
¡Y el que puso esta ley en nuestra nada
hizo carne su verbo!
Así: tangible, humano,
fraterno.

Ungir tus pies, que buscan mi camino,
sentir tus manos en mis ojos ciegos,
hundirme, como Juan, en tu regazo,
y, -Judas sin traición- darte mi beso.

Carne soy, y de carne te quiero.
¡Caridad que viniste a mi indigencia,
qué bien sabes hablar en mi dialecto!
Así, sufriente, corporal, amigo,
¡Cómo te entiendo!
¡Dulce locura de misericordia:
los dos de carne y hueso!

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Amén.

jueves, 17 de enero de 2013

ENTREVISTA BLOGUERA

SAN ANTONIO ABAD

 La Iglesia recordará el próximo jueves 17, a San Antonio Abad.


Una de las figuras más conocidas del monaquismo. Nace en tierras del actual Egipto hacia el año 250. Al morir sus padres, distribuye sus bienes entre los pobres y se retira al desierto, donde comienza a llevar una vida de austeridad y penitencia. Reune en torno a él muchos discípulos, sabiendo confortar a muchos confesores de la fe durante la persecución de Diocleciano y apoyando firmemente a San Atanasio en sus luchas contra los arrianos. Muere en el año 356. Se le conoce como “el padre de los monjes”.


HIMNO II
(Laudes)

Desde que mi voluntad
está a la vuestra rendida,
conozco yo la medida
de la mejor libertad.
Venid, Señor, y tomad
las riendas de mi albedrío;
de vuestra mano me fío
y a vuestra mano me entrego,
que es poco lo que me niego
si yo soy vuestro y vos mío.

A fuerza de amor humano
me abraso en amor divino.
La santidad es camino
que va de mí hacia mi hermano.
Me di sin tender la mano
para cobrar el favor;
me di en salud y en dolor
a todos, y de tal suerte
que me ha encontrado la muerte
sin nada más que el amor