viernes, 2 de noviembre de 2012

LOS FIELES DIFUNTOS

 Dia de Los Fieles Difuntos.


Hoy son los cristianos que nos han precedido con el signo de la fe los que motivan nuestros rezos. Cuando una persona muere, quizá haya quedado un rastro de pecado ya no es capaz de hacer nada para ganar el cielo; sin embargo, los vivos sí podemos ofrecer nuestras obras para que el difunto alcance la salvación. Con las buenas obras y la oración se puede ayudar a los seres queridos a conseguir el perdón y la purificación de sus pecados para poder participar de la gloria de Dios.

Debido a las numerosas actividades de la vida diaria, las personas muchas veces no tienen tiempo ni de atender a los que viven con ellos, y es muy fácil que se olviden de lo provechoso que puede ser la oración por los fieles difuntos. Debido a esto, la Iglesia ha querido instituir un día, el 2 de noviembre, que se dedique especialmente a la oración por aquellas almas que han dejado la tierra y aún no llegan al cielo.

jueves, 1 de noviembre de 2012

TODOS LOS SANTOS

 Reflexiones para la solemnidad de Todos los Santos


La Iglesia celebra hoy la festividad de todos aquellos que nos han precedido en su marcha a la Casa de Padre, y que ya están disfrutando de la presencia de Dios cara a cara. Es decir, todas aquellas personas anónimas que ya son santos. Esta fiesta nos recuerda que todos somos llamados a la santidad en esta vida.

En los primeros siglos de vida de la Iglesia había un día para recordar a los mártires. El Papa Bonifacio IV (608-615) transformó un templo griego en uno cristiano para dedicarlo al culto de “Todos los Santo”. Y fue en el año 840 cuando la festividad comenzó a celebrarse el 1 de noviembre.

Hemos de recordar que muchas fiestas importantes comienzan su celebración el día anterior por la noche, en la misa vespertina de vigilia, es decir el 31 de octubre. En inglés sería All Hallow’s Eve, la víspera de Todos los Santos. Con el tiempo su pronunciación fu cambiado hasta la conocemos en nuestros días Halloween. Esta celebración poco tiene que ver con la importancia del día que hoy celebra la Iglesia Universal, aunque su origen sea el mismo.


HIMNO

Patriarcas que fuiste la semilla
del árbol de la fe en siglos remotos:
al vencedor divino de la muerte,
rogadle por nosotros.

Profetas que rasgasteis inspirados
del porvenir el velo misterioso:
al que sacó la luz de las tinieblas,
rogadle por nosotros.

Almas cándidas, Santos Inocentes
que aumentáis de los ángeles el coro:
al que llamo a los niños a su lado,
rogadle por nosotros.

Apóstoles que echasteis por el mundo
del la Iglesia el cimiento poderoso:
al que es de verdad depositario,
rogadle por nosotros.

Mártires que ganasteis vuestra palma
en la arena del circo, en sangre rojo:
al que os dio fortaleza en los combates,
rogadle por nosotros.

Vírgenes semejantes a azucenas,
que el venado vistió de nieve y oro:
al que es fuente de la vida hermosura,
rogadle por nosotros.

Monjes que de la vida en el combate
pedisteis paz al claustro silencioso:
al que es iris de calma en las tormentas,
rogadle por nosotros.

Doctores cuyas plumas nos legaron
de virtud y saber rico tesoro:
al que es raudal de ciencia inextinguible,
rogadle por nosotros.

Soldados del ejercito de Cristo
santas y santos todos:
rogadle que perdone nuestras culpas
a Aquel que vive y reina entre vosotros.
 

miércoles, 31 de octubre de 2012

SAN QUINTÍN

 San Quintín Mártir Año 287. Fue Quintín

San Quintín fue hijo de un prestigioso senador romano llamado Zenón que vivió en el siglo III, la fecha del martirio algunos la sitúan en el año 287 y otros en el 303. Cuando el Papa San Cayo organizó una expedición de misioneros para ir a evangelizar a las Galias, Quintín fue escogido para formar parte de ese grupo. Cuentan las tradiciones que Quintín había recibido de Dios el don de sanación, y así al imponer las manos lograba la curación de ciegos, mudos, paralíticos y demás enfermos. Eran muchas las personas que se convertían al cristianismo gracias a sus prédicas que realizaba desde las plazas públicas y en los diferentes sitios donde ayudaba a los más necesitados. Quintín fue apresado por dos veces, la segunda muriendo tras duras torturas.

martes, 30 de octubre de 2012

SAN MARCELO

 SAN MARCELO, Papa En la...


Vivió entre finales del siglo III y principios del IV en Hispania. Marcelo, centurión romano, arrojó su espada y bastón de centurión ante las tropas en la celebración del cumpleaños del César defendiendo que el era cristiano y sólo podía militar en el ejército de Jesucristo. Marcelo es condenado a la decapitación.

lunes, 29 de octubre de 2012

SAN NARCISO, OBISPO DE JERUSALÉN

 SAN NARCISO, Obispo y Confesor n. hacia el


Narciso nació a finales del siglo I en Jerusalén, formando parte seguramente de la tercera generación de cristianos. En el año 180 fue consagrado obispo de la ciudad, ya en avanzada edad. Quince años después se le ve como obispo en el concilio de Cesarea, cuando se unifica con Roma el día de la celebración de la Pascua. El obispo fue acusado por envidia de un crimen por propios compañeros cristianos (desde los comienzos acecha el pecado). El obispo deja el cargo y se retira a la soledad, pero perdonando a sus envidiosos difamadores.

CALENDARIOS concretos del día en España:
Girona-ciudad: San Narciso, mártir (S).
León-ciudad: San Marcelo, mártir (S). León-diócesis: (MO).
Teruel y Albarracín: San Joaquín Royo y compañeros mártires (MO).
Dominicos: San Joaquín Royo y san Francisco Díaz, mártires (MO).
Familia salesiana: Beato Miguel Rua, presbítero (MO).
Sevilla: San Francisco Díaz, mártir (ML).
Avila: Aniversario de la muerte de Mons. Maximino Romero de Lema, obispo emérito (1996).

MARTIROLOGIO del día:
1. En Cartago, san Feliciano, mártir (c. s. III).
2. Conmemoración de san Narciso, obispo de Jerusalén, merecedor de alabanzas por su santidad, paciencia y fe. Acerca de cuándo debía celebrarse la Pascua cristiana, manifestó estar de acuerdo con el papa san Víctor, y que no había otro día que el domingo para celebrar el misterio de la Resurrección de Jesucristo. Descansó en el Señor a la edad de ciento dieciséis años (c. 222).
3. En Vercelli, en la provincia de la Liguria, san Honorato, obispo, que, discípulo de san Eusebio en el monasterio y compañero suyo también en la cárcel, sucedió a su maestro en la sede, enseñando la doctrina verdadera, y a la hora de la muerte mereció dar el viático al obispo san Ambrosio (s. IV/ V).
4. En Sidón, de Fenicia, san Zenobio, presbítero, que durante la durísima persecución bajo el emperador Diocleciano animó a otros al martirio, siendo también él coronado con la muerte (s. IV).
5. En Edessa, de Osrhoene, en Mesopotamia, san Abrahán, anacoreta, cuya vida fue escrita por san Efrén, diácono (366).
6. En el territorio de Vienne, en la Galia, san Teodario, abad, el cual, discípulo de san Cesáreo de Arlés, estableció unas celdas para monjes y fue designado por el obispo como intercesor ante Dios y presbítero penitenciario para todos los habitantes de la ciudad (c. 575).
7. En Kilmacduagh, de Hibernia (hoy Irlanda), san Colmán, obispo (632).
8. En Moustiers-en-Fagne, cerca de Cambrai, en Neustria, san Dodón, abad, que, presidiendo el monasterio de Wallers, prefirió retirarse a la vida eremítica (s. VIII).
9. En Secondigliano, cerca de Nápoles, en la Campania, beato Cayetano Errico, presbítero, que fomentó los retiros espirituales y la devoción a la Eucaristía, para ganar almas para Cristo, fundando también la Congregación de los Misioneros de los Sagrados Corazones de Jesús y de María (1860).
10. En la ciudad de Girona, en la Hispania Tarraconense, conmemoración de san Narciso, obispo y mártir (s. inc.).

domingo, 28 de octubre de 2012

SANTOS SIMÓN Y JUDAS TADEO

 Apóstoles San simón el cananeo y San Judas Tadeo"

Apóstoles ambos de Jesús, apenas se tienen datos sobre sus vidas. San Judas Tadeo es uno de los santos más populares, a causa de los numerosos favores celestiales imposibles que consigue a sus devotos que le rezan con fe. A San Simón y San Judas Tadeo se les celebra la fiesta en un mismo día porque según una antigua tradición los dos iban siempre juntos predicando la Palabra de Dios por todas partes.
Según la tradición, a San Simón lo mataron aserrándolo por medio, y a San Judas Tadeo cortándole la cabeza de un hachazo, por eso a San Simón lo pintan con una sierra y a San Judas Tadeo con un hacha en la mano.

CALENDARIOS concretos del día en España:
San Sebastián: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. José María Setién Alberro, obispo, emérito (1972).
Tui-Vigo: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. José Diéguez Reboredo, obispo, emérito (1984).

MARTIROLOGIO del día:
Fiesta de los santos Simón y Judas, apóstoles, el primero apellidado Cananeo o Zelotas, y el segundo, hijo de Jacob, llamado también Tadeo, y que en la última cena preguntó al Señor acerca de su manifestación, recibiendo esta respuesta: El que me ame, observará mi palabra, y el Padre mío le amará, y vendremos a él y haremos nuestra mansión en él.
2. En Maguncia, de la Galia Bélgica, san Ferrucio, mártir, del que se cuenta que, habiendo abandonado el servicio militar para servir a Cristo mejor y más libremente, termino su vida en el martirio (c. 300).
3. Cerca de Como, en la Galia Cisalpina, san Fidel, mártir (c. s. IV).
4. En Ávila, ciudad de Hispania, pasión de los santos Vicente, Sabina y Cristeta, mártires, que, huyendo de Talavera a esa población, fueron asesinados cruelmente (c. 305).
5. En Thiers, de Aquitania, san Ginés, que pasó de este mundo al cielo por el martirio mientras llevaba aún la veste blanca del bautismo (c. s. IV).
6. En Amiens, de Neustria, en la Galia, san Salvio, obispo, dedicado a las ciencias divinas desde su juventud y adornado por la integridad de costumbres (c. 625).
7. En Meaux, también en Neustria, san Farón, obispo, que, siendo familiar del rey, su hermana santa Fara le invitó a dedicarse al servicio de Dios, y convenció a su esposa para recibir el velo de religiosa a fin de poder formar parte del clero, y, llamado a asumir la función pastoral, hizo grandes donaciones de sus propios bienes a la Iglesia, erigiendo parroquias y monasterios (c. 670).
8. En Annecy, de Saboya, conmemoración de san Germán, abad, que, insigne por su amor a la soledad, fundó y dirigió el cenobio de Talloires (s. XI).
9. En la provincia de Fujian, en China, santos Francisco Serrano, obispo, y Joaquín Royo, Juan Alcober y Francisco Díaz del Rincón, presbíteros de la Orden de Predicadores y mártires, que confirmaron su fe en el martirio (1748).
10. En la región de Cho-Ra, en Tonquín, san Juan Dat, presbítero y mártir, degollado por su fe en Cristo (1798).
11. En la localidad de Ejutla, en México, san Rodrigo Aguilar, presbítero y mártir, que durante la persecución fue colgado de un árbol por los soldados, alcanzando gloriosamente el martirio que deseaba (1927).
12. En Alcira, en la región de Valencia, en España, beato Salvador Damián Enguix Garés, mártir, padre de familia, que durante la persecución consumó el combate por la fe (1936).
13. En la aldea de Gilet, en la citada región de España, beato José Ruiz Bruixola, presbítero y mártir, que durante la misma persecución obtuvo ante Dios omnipotente la palma de la victoria (1936).

sábado, 27 de octubre de 2012

SOBRE EL AÑO DE LA FE

Diez consejos prácticos para vivir con fruto el Año de la Fe

por Buhardilleros
 
Presentamos nuestra traducción de un artículo, publicado en el sitio web de la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos y escrito por el Obispo Presidente de la Comisión para la Evangelización y Catequesis, en el cual se propone a los católicos diez maneras de vivir con fruto el ya inminente Año de la Fe convocado por el Santo Padre.

Para honrar el 50º aniversario del Concilio Vaticano II y el 20º aniversario del Catecismo de la Iglesia Católica, el Papa Benedicto XVI ha anunciado un Año de la Fe, que comenzará el 11 de octubre y culminará el 24 de noviembre de 2013. El objetivo es reforzar la fe de los católicos y atraer el mundo a la fe con la fuerza de su ejemplo.


El obispo David Ricken, de Green Bay, Wisconsin, presidente de la Comisión para la Evangelización y la Catequesis de la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos, ofrece “10 modos con los cuales los católicos pueden vivir el Año de la Fe”. Tomados de las directivas de la Congregación Vaticana para la Doctrina de la Fe, algunas de estas sugerencias son ya pedidas a los católicos; otras se pueden observar en cualquier tiempo y sobre todo durante el Año de la Fe.
   
1. Participar en la Santa Misa. El Año de la Fe quiere promover el encuentro personal con Jesús. En el modo más inmediato, esto tiene lugar en la Eucaristía. Una participación regular en la Misa refuerza la propia fe a través de las Escrituras, el Credo, las oraciones, la música sagrada, la homilía, recibiendo la Comunión y formando parte de una comunidad de fe.


2. Confesarse. Como para la Misa, los católicos reciben fuerza y profundizan su fe celebrando el sacramento de la Penitencia y Reconciliación. La confesión llama a volver a Dios, a expresar dolor por las caídas y a abrir la propia vida al poder de la gracia sanadora de Dios. Perdona las heridas del pasado y da fuerza para el futuro.


3. Conocer las vidas de los santos. Los santos son ejemplos válidos para todos los tiempos de cómo vivir una vida cristiana, y suscitan una esperanza infinita. No sólo eran pecadores que incesantemente buscaban caminar hacia Dios, sino que ejemplifican también las modalidades con las cuales servir a Dios: la enseñanza, el trabajo misionero, la caridad, la oración, y sencillamente esforzarse por agradar a Dios en las acciones y decisiones ordinarias de la vida cotidiana.


4. Leer la Biblia cada día. La Biblia ofrece un acceso directo a la Palabra de Dios y narra la historia de la salvación de los hombres. Los católicos rezan con las Escritura (siguiendo el método de la Lectio Divina u otros) para sintonizarse mejor con la Palabra de Dios. No se puede prescindir de la Biblia para un sano crecimiento durante el Año de la Fe.


5. Leer los documentos del Concilio Vaticano II. El Concilio Vaticano II (1962-1965) ha traído una gran renovación en la Iglesia. Una renovación en la celebración de la Misa, en el rol de los laicos, en la auto-comprensión de la Iglesia y en la relación con los otros cristianos y con los no cristianos. Para llevar adelante la renovación, los católicos deben conocer lo que enseña el Concilio y cómo enriquece la vida de los creyentes.


6. Estudiar el Catecismo. El Catecismo de la Iglesia Católica, publicado exactamente 30 años después del comienzo del Concilio, trata en un solo libro los dogmas de fe, la doctrina moral, la oración y los sacramentos de la Iglesia Católica. Es un verdadero recurso para crecer en la comprensión de la fe.


7. Voluntariado en la parroquia. El Año de la Fe no puede limitarse al estudio y a la reflexión. El sólido fundamento de las Escrituras, del Concilio y del Catecismo debe traducirse en acción. Un óptimo lugar para comenzar es la parroquia, ya que los carismas de cada uno ayudan a construir la comunidad. Todos son bienvenidos para convertirse en ministro de acogida, músico litúrgico, lector, catequista y muchos otros roles de la vida parroquial.


8. Ayudar a los necesitados. La Iglesia exhorta a los católicos a donaciones de caridad y a socorrer a los necesitados durante el Año de la Fe, ya que en el pobre, el marginado y el vulnerable se encuentra Cristo personalmente. Ayudarlos nos conduce cara a cara con Cristo y constituye un ejemplo para todos los demás.


9. Invitar a un amigo a Misa. El Año de la Fe tiene ciertamente una relevancia global, y quiere promover una renovación de fe y de evangelización para toda la Iglesia, pero un cambio real tiene lugar a nivel local. Una invitación personal puede realmente marcar la diferencia para alguien que se ha alejado de la fe o se siente ajeno a la Iglesia. Todos conocemos personas así: por eso es bueno poder invitarlas amigablemente.


10. Encarnar las Bienaventuranzas en la vida de todos los días. Las Bienaventuranzas (Mt. 5, 3-12) ofrecen un rico programa para la vida cristiana. Ponerlas en práctica es muy útil para ser más humildes, más pacientes, más justos, más transparentes, más misericordiosos y más libres. Es precisamente el ejemplo de fe vivida el que atraerá hacia la Iglesia en el Año de la Fe.