miércoles, 15 de noviembre de 2017

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Nacemos por la Gracia de Dios. Él nos ha creado, y alejados por el pecado, nuestro Padre Dios nos rescata en el Bautismo y nos salva por los méritos de su Hijo, nuestro Señor Jesús. La oración es el vínculo que nos une con nuestro Padre. En la oración dialogamos, nos dice el Papa Francisco, con Dios. Es Jesús, nuestro Señor, quien nos enseña a orar con el Padre, y nos enseña el Padrenuestro. Nos hace hermanos e hijos del Padre.

Somos verdaderamente hijos de Dios, y si hijos, pequeños y abandonados en sus Manos, confiados en que todo lo recibiremos de su providencia amorosa. Gracias, santo Padre, por recordarnos y adoctrinarnos en este hermoso criterio esperanzador de reconocernos hijos de nuestro Padre Dios.


PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Miércoles 15 de noviembre de 2017


Queridos hermanos y hermanas:

En la catequesis de hoy, reflexionamos sobre otro aspecto de la Misa, que es la oración. Rezar es ante todo un diálogo, una relación personal. El hombre fue creado para este encuentro con Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo, relación perfecta de amor y de unidad.

Jesús enseña a sus discípulos a rezar con la oración del “Padre nuestro” y con ella los introduce en el diálogo sincero y sencillo con Dios, animándolos a ir creando en ellos una conciencia filial, sabiendo decir “Padre”. También a nosotros nos invita a permanecer con Él, siendo la Eucaristía ese momento privilegiado de unión con Dios y los hermanos.

“Vivir” en esa presencia supone dialogar en silencio, y para ello debemos tener la humildad de reconocernos pequeños, como el niño en brazos de su padre, confiando que todo lo recibimos de sus manos amorosas. Además, se necesita esa capacidad de asombro, de dejarse sorprender, como la tienen los más pequeños, para reconocer la presencia de Dios en nuestras vidas, que nos llena de alegría y de esperanza para comenzar de nuevo: Dios nos ama a pesar de nuestras debilidades; nos invita al banquete nupcial en el que el Esposo encuentra nuestra fragilidad y la sana, para devolvernos a la unidad originaria de lo que somos: hijos de Dios.

Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a la tripulación del Buque Cantabria que presta su servicio en el Mediterráneo en favor de los inmigrantes. Gracias, gracias por lo que hacen. Muchas gracias. Saludo también a los grupos provenientes de España y Latinoamérica. Los animo a acercarse a la Eucaristía para estar con el Señor, para sentarse a su lado y compartir con Él nuestra vida, escuchando su Palabra que hace arder nuestro corazón. Gracias.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

La promesa de Vida Eterna, tal y como nos recuerda el Papa Francisco en su audiencia de hoy, en cada Eucaristía nos alienta y nos invade de esperanza. A esas Palabras de Jesús: "El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna" correspondemos con la participación en ese banquete Eucarístico esperanzados en su promesa. Porque, el Señor cumple lo que dice, luego nuestra fe y confianza es plena.

Ahora, nuestras limitaciones por el pecado y las seducciones del mundo en que vivimos, son obstáculos que tratan de apartarnos de ese memorial real de la celebración Eucarística. El Papa nos cuestiona hoy sobre nuestra fe en la Eucaristía y nos sugiere acercarnos a ella y ahondar en su conocimiento.


PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Miércoles 8 de noviembre de 2017




Queridos hermanos:

Comenzamos hoy una serie de catequesis sobre la Eucaristía. Intentaremos comprender mejor su importancia y su significado, y cómo el amor de Dios se refleja en este misterio de fe.

Inspirándose en las palabras de Cristo: «El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna», cristianos de todas las épocas no han dudado en entregar su vida por amor a la Eucaristía. El testimonio de los mártires nos cuestiona también a nosotros: ¿Qué importancia le damos al sacrificio de la Misa y a la comunión en la mesa del Señor? ¿Buscamos de verdad esa fuente de “agua viva”, que transforma nuestra vida en un sacrificio espiritual de alabanza y acción de gracias? La Eucaristía significa “acción de gracias”: acción de gracias a la Trinidad, que nos introduce en su comunión de amor.

El Concilio Vaticano II alentó la formación litúrgica de los fieles, porque la Iglesia vive siempre de la Liturgia y se renueva gracias a ella. Por eso, intentamos conocer mejor este gran don que Dios nos ha dado con la Eucaristía, en la que Cristo se hace presente para que participemos de su pasión y muerte redentora.

Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en modo particular a los grupos provenientes de España y América Latina. Saludo a la delegación sindical argentina. Pidamos a la Virgen María que interceda por nosotros para que sintamos el deseo de conocer y amar más el misterio de la Eucaristía, sacramento del Cuerpo y la Sangre de su Hijo Jesús. Que el Señor los bendiga a todos. Muchas gracias.

lunes, 30 de octubre de 2017

Los Cinco Minutos de María, 30 de Octubre...

El hombre que no está en Dios, es ciertamente un excéntrico.

De la Virgen María nos afirma San Lucas que conserva en su Corazón todas las palabras de Jesús y las meditaba en su intimidad; así nos enseña que la Palabra de Dios, la voluntad de Dios, debe guiarnos como norma de conducta en nuestra vida.

Es Dios el que debe señalarnos la nota que hemos de seguir.

Imitemos a la Virgen María, recibiendo con docilidad y guardando con amor la Palabra de Dios.



Padre Alfonso Milagro

domingo, 29 de octubre de 2017

Amarás al Señor, tu Dios, y a tu prójimo como a ti mismo...

Evangelio de Nuestro Señor  Jesucristo según San Mateo 22, 34-40.

 
En aquel tiempo, habiéndose enterado los fariseos de que Jesús había dejado callados a los saduceos, se acercaron a él. 

Uno de ellos, que era doctor de la ley, le preguntó para ponerlo a prueba: "Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la ley?".

Jesús le respondió: 
'Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. 

Éste es el más grande y el primero de los mandamientos. Y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 

En estos dos mandamientos se fundan toda la ley y los profetas".

Palabra del Señor.