lunes, 11 de septiembre de 2017

Los cinco minutos de María, 11 de Septiembre...


La vida de María fue la aceptación absoluta de la voluntad del Padre. 
Como Jesús, ella también pudo afirmar que su alimento era hacer la voluntad del Padre.

La vida de María es como la de Jesús, un "Amén" perenne, un " Si Padre" indefectible.

No podríamos hallar modelo más perfecto para nuestra vida cristiana, cuando hayamos llegado a decir en todas las circunstancias de nuestra vida, "Si Padre", estaremos ya en camino de la perfección.

VIRGEN CONCEBIDA SIN PECADO, QUE NOS OFRECES EL ROSTRO DEL HOMBRE NUEVO, REDIMIDO POR JESUCRISTO, AYÚDANOS A DECIR SI AL PADRE; EN TODAS LAS CIRCUNSTANCIAS DE NUESTRA VIDA.

Jesús sana en Sábabo...

Evangelio  de Nuestro Señor Jesucristo según San Lucas 6, 6-11.


Otro sábado, entró en la sinagoga y comenzó a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada.

Los escribas y los fariseos observaban atentamente a Jesús para ver si curaba en sábado, porque querían encontrar algo de qué acusarlo.

Pero Jesús, conociendo sus intenciones, dijo al hombre que tenía la mano paralizada: "Levántate y quédate de pie delante de todos". El se levantó y permaneció de pie.

Luego les dijo: "Yo les pregunto: ¿Está permitido en sábado, hacer el bien o el mal, salvar una vida o perderla?".

Y dirigiendo una mirada a todos, dijo al hombre: "Extiende tu mano". El la extendió y su mano quedó curada.

Pero ellos se enfurecieron, y deliberaban entre sí para ver qué podían hacer contra Jesús.

Palabra del Señor

¿Cuántas veces adoptamos nosotros las mismas actitudes de crítica, rechazo o falta de perdón, que restringen o impiden la acción de Dios y el fruto de nuestra práctica religiosa? ¿Rendimos honor a Dios preocupándonos realmente de aliviar el dolor del prójimo? Jesús nos pide, con su amor y compasión, que vivamos como él vivió, perdonando y haciendo el bien.

domingo, 10 de septiembre de 2017

Sobre el perdón...

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Mateo 18,15-20.


Jesús dijo a sus discípulos:

Si tu hermano peca, ve y corrígelo en privado. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano.

Si no te escucha, busca una o dos personas más, para que el asunto se decida por la declaración de dos o tres testigos.

Si se niega a hacerles caso, dilo a la comunidad. Y si tampoco quiere escuchar a la comunidad, considéralo como pagano o publicano.

Les aseguro que todo lo que ustedes aten en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo.

También les aseguro que si dos de ustedes se unen en la tierra para pedir algo, mi Padre que está en el cielo se lo concederá.

Porque donde hay dos o tres reunidos en mi Nombre, yo estoy presente en medio de ellos.

Palabra del Señor 

Jesús traza normas sencillas y concretas para indicar cómo proceder en caso de conflicto en la comunidad. Si un hermano o hermana pecan, o sea, si tienen un comportamiento en desacuerdo con la vida de la comunidad, tú no debes denunciarlo públicamente delante de la comunidad. Antes debes hablar a solas con él. Trata de saber los motivos de obrar del otro. Si no obtienes ningún resultado, convoca a dos o tres de la comunidad para ver si se obtiene algún resultado. Mateo escribe su evangelio alrededor de los años 80 ó 90, casi a finales del primer siglo, para las comunidades de judíos convertidos, provenientes de Galilea y de Siria. Si recuerda con tanta insistencia estas frases de Jesús, es porque de hecho, en aquellas comunidades había una gran división en torno a la aceptación de Jesús Mesías. Muchas familias estaban divididas y eran perseguidas por sus mismos parientes que no aceptaban a Jesús, como Mesías (Mt 10,21.35-36.

En último caso, agotadas todas las posibilidades, el hecho del hermano reticente se necesita exponerlo a la comunidad. Y si la persona no quisiese escuchar el consejo de la comunidad, entonces que sea por ti considerado “como un publicano o un pagano”, o sea, como una persona que no pertenece a la comunidad y mucho menos que quiera formar parte de ella. Por tanto, no eres tú el que lo estás excluyendo, sino que es ella misma la que se excluye de la convivencia comunitaria.

El poder de perdonar se le da a Pedro; en Jn 20,23, este mismo poder se le da a los Apóstoles. Ahora, en este texto, el poder de perdonar se le da a la comunidad: “todo lo que atéis sobre la tierra será atado en el cielo y todo lo que desatéis en la tierra será desatado también en el cielo”. Aquí aparece la importancia de la reconciliación y la enorme responsabilidad de la comunidad en su modo de tratar a sus miembros. No excomulga a la persona, sino sencillamente ratifica la exclusión que la persona misma había tomado públicamente saliendo de la comunidad.

Esta exclusión no significa que la persona sea abandonada a su propia suerte. ¡Al contrario! Puede estar separada de la comunidad, pero no estará separada de Dios. Por esto, si la conversación en la comunidad no da ningún resultado y si la persona no quiere ya integrarse en la vida de la comunidad, continuamos teniendo la obligación de rogar juntos al Padre para obtener la reconciliación. Jesús garantiza que el Padre escuchará.

El motivo de la certeza de ser escuchado es la promesa de Jesús: “Allí donde dos o tres están reunidos en mi nombre, estoy yo en medio de ellos”. Jesús dice que Él es el centro, el eje de la comunidad, y como tal, junto a la comunidad ora al Padre, para que conceda el don del retorno al hermano que se ha excluido.

viernes, 8 de septiembre de 2017

Natividad de la Virgen Maria...

Hoy celebramos el aniversario de su nacimiento como una nueva manifestación de esa fidelidad de Dios con los hombres.


Hoy nace una clara estrella, tan divina y celestial, 
que con ser estrella, es tal, que el mismo Sol nace de ella.

De Ana y de Joaquin, oriente de aquella estrella divina,
sale su luz clara y digna de ser pura eternamente:
el alba más clara y bella no le puede se igual, 
que, al ser estrella, es tal, que el mismo Sol nace de ella. 

No le iguala lumbre alguna de cuantas bordan el cielo,
porque es el humilde suelo de sus pies la blanca luna: 
nace en el suelo tan bella y con luz tan celestial,
que, con ser estrella, es tal, que el mismo Sol nace de ella".
Gloria al Padre, y gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo,

por los siglos de los siglos. Amén.


O bien

II


Canten hoy, pues nacéis vos, los ángeles, gran Señora,
y ensáyense, desde ahora, para cuando nazca Dios.

Canten hoy pues a ver vienen nacida su Reina bella,
que el fruto que esperan de ella es por quien la gracia tienen.

Dignan, Señora de vos, que habéis de ser su Señora,
y ensáyense, desde ahora, para cuando nazca Dios.

Pues de aquí a catorce años, que en buena hora cumpláis,
verán el bien que nos dais, remedio de tantos daños.

Canten y digan, por vos, que desde hoy tienen Señora,
y ensáyense desde ahora, para cuando venga Dios.

Y nosotros que esperamos que llegue pronto Belén,
preparemos también  el corazón y las manos.

Vete sembrando, Señora, de paz nuestro corazón,
y ensayemos, desde ahora, para cuando nazca Dios. Amén.

María ha concebido por obra del Espíritu Santo...

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Mateo: 1, 18-23

Cristo vino al mundo de la siguiente manera: 
Estando María, su madre, desposada con José, y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto.
Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: "José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados".
Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del profeta Isaías: 
He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros.

Palabra del Señor

“El ángel del Señor” ayuda a descubrir la dimensión más profunda de la vida y de los sucesos. Ayuda a hacer la radiografía de los acontecimientos y a percibir la llamada de Dios, que a ojos desnudos, no se percibe. El ángel hace entender a José que la preñez de María es fruto de la acción del Espíritu Santo. Dios mismo, el día de la creación, aleteaba sobre las aguas y llenaba de fuerza la palabra creadora de Dios (Gén 1,2). En María acontece la nueva creación. Es el principio del nuevo cielo y de la nueva tierra, anunciados por Isaías (Is 65,17). El hijo de María recibe dos nombres: Jesús y Emmanuel. Jesús significa “Yahvé salva”. La salvación no viene por las cosas que nosotros hacemos por Dios, sino por las que Dios hace por nosotros. Emmanuel significa “Dios con nosotros”. En la salida de Egipto, en el Éxodo, Dios baja junto al pueblo oprimido (Ex 3,8) y dice a Moisés: “Yo estaré contigo” (Ex 3,12) y desde aquel momento y después no abandona más a su pueblo. Los dos nombres, Jesús y Emmanuel, cumplen y superan la esperanza del pueblo.

“Todo esto sucedió para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta”. Esta frase y otras semejantes son como una melodía, palabras que se repiten muchas veces en el Evangelio de Mateo (Mt 1,23; 2,5.15.17.23; 4,14; 8,17; 13,14.35; etc.). Revela el objetivo que el autor tiene en la mente: confirmar a sus lectores de origen judío el hecho de que Jesús es verdaderamente el Mesías prometido. En Él se cumplen las profecías de los profetas. Aquí Mateo invoca el texto de Isaías: “La Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán por nombre Emmanuel” (Is 7,14). El título Emmanuel más que un nombre, revela el significado de Jesús para nosotros. Jesús es la prueba de que Dios continúa estando con nosotros (Mt 1,25). El mismo nombre del niño es Jesús (Mt 1,25)
Despertado del sueño, José hizo lo que le dijo el ángel y llevó a María a su casa. Y continúa diciendo que no tuvo relación con María, para confirmar que Jesús nació del Espíritu Santo.

Los cinco minutos de María,Septiembre 8...


El alma de María fue un santuario iluminado siempre por el pensamiento de Dios; ni un solo instante permaneció sin Dios.

Constantemente ardía dentro de ella la llama pura del más acendrado amor.

Ni los ángeles, ni los querubines y serafines alcanzaron nunca las excelencias de la plegaria de María.

Ella sola es un sol que ilumina más a las creaturas y les trasmite más resplandores de Dios y ofrece ella misma más gloria a Dios que todas las demás creaturas.

VIRGEN ORANTE, QUE NUNCA DEJEMOS APAGAR EN NOSOTROS, LA LLAMA DEL AMOR A DIOS Y AL PRÓJIMO

P. Alfonso Milagros

jueves, 7 de septiembre de 2017

Los cinco minutos de María, Septiembre 7...


Por la Virgen Dios se manifestaría al mundo, y por ella el mundo subiría a Dios; en su seno bendito se darían el abrazo de paz Dios y el hombre.

Ni la encarnación del Verbo en el orden de la naturaleza, ni la elevación del hombre en el orden de la gracia podían efectuarse sin María.

Por ese motivo, la acción de María se ha convertido en algo necesario dentro de los planes de Dios para la salvación de la humanidad.

VIRGEN JOVEN, TRANSMITENOS SIEMPRE LA FRESCURA DE TU CORAZÓN VIRGINAL, PARA QUE PODAMOS ESTAR DISPONIBLES Y LIBRES A LOS PLANES DE DIOS.

P. Alfonso Milagros.