En la comunidad se hace presente el amor, y en ella, nos esforzarnos en reflexionar, escuchar, orar y hablar con el Señor. De esta forma, testimoniamos que creemos y amamos al SEÑOR. Arrecife a, 14 de abril de 20222
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viernes, 17 de febrero de 2017
Un gran misionero, dispuesto a perder su vida
Evangelio según San Marcos 8,34-38.9,1.
Jesús, llamando a la multitud, junto con sus discípulos, les
dijo: "El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue
con su cruz y me siga.
Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que
pierda su vida por mí y por la Buena Noticia, la salvará.
¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si
pierde su vida?
¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de su vida?
Porque si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras en
esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará
de él cuando venga en la gloria de su Padre con sus santos ángeles".
Y les decía: "Les aseguro que algunos de los que están
aquí presentes no morirán antes de haber visto que el Reino de Dios ha llegado
con poder".
Palabra del Señor
El seguimiento de Jesús tiene exigencias concretas y radicales. Seguir a Jesús es asumir su causa, integrar su proyecto, es estar dispuesto a ir en contra de las "buenas propuestas" de este mundo de consumo, exclusión y marginación. Jesús pide asumir la causa con todas sus consecuencias.
¿Estamos dispuestos a vivir la radicalidad del seguimiento de Jesús?
¿Somos concientes que la experiencia de adhesión a la persona de Jesús tiene implicaciones existenciales profundas?
jueves, 16 de febrero de 2017
¡MADRE INMACULADA! ¡QUE NO NOS CANSEMOS!
¡Madre Inmaculada! ¡Qué no nos cansemos!
¡Madre nuestra!
¡Una petición! ¡Que no nos cansemos!
Si, aunque el desaliento por el poco fruto o por la
ingratitud nos asalte, aunque la flaqueza nos ablande, aunque el furor del
enemigo nos persiga y nos calumnie, aunque nos falten el dinero y los auxilios
humanos, aunque vinieran al suelo nuestras obras y tuviéramos que empezar de
nuevo…
¡Madre querida!... ¡Que no nos cansemos!
Firmes, decididos, alentados, sonrientes siempre, con los
ojos de la cara fijos en el prójimo y en sus necesidades, para socorrerlos, y
con los ojos del alma fijos en el Corazón de Jesús que está en el Sagrario,
ocupemos nuestro puesto, el que a cada uno, nos ha señalado Dios.
¡Nada de volver la cara atrás!, ¡Nada de cruzarse de
brazos!, ¡Nada de estériles lamentos! Mientras nos quede una gota de sangre que
derramar, unas monedas que repartir, un poco de energía que gastar, una palabra
que decir, un aliento de nuestro corazón, un poco de fuerza en nuestras manos o
en nuestros pies, que puedan servir para
dar gloria a Él y a Ti y para hacer un poco de bien a nuestros hermanos… ¡Madre
mía, por última vez! ¡Morir antes que cansarnos!
(Beato
Manuel González )
"Tus pensamientos no son los de Dios"
Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Marcos 8,27-33
Jesús salió con sus discípulos
hacia los poblados de Cesarea de Filipo y en el camino les preguntó:
"¿Quién dice la gente que Soy Yo?".
Ellos le respondieron:
"Algunos dicen que eres Juan el Bautista; otros Elías, y otros, alguno de
los profetas".
"Y ustedes, ¿quién dicen que
Soy Yo?" Pedro
respondió: "Tú eres el
Mesías".
Jesús les ordenó terminantemente
que no dijeran nada acerca de él. Y comenzó a enseñarles que el
Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser rechazado por los ancianos, los sumos
sacerdotes y los escribas; que debía ser condenado a muerte y resucitar después
de tres días; y les hablaba de esto con
toda claridad. Pedro, llevándolo aparte, comenzó a reprenderlo.
Pero Jesús, dándose vuelta y
mirando a sus discípulos, lo reprendió, diciendo: "¡Retírate, ve detrás de
mí, Satanás! Porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los
hombres".
Palabra del Señor
Gloria a Ti, Señor Jesús
Santa Juliana, Virgen y Mártir
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| Santa Juliana, Virgen y Mártir |
Cuando llegó la paz de
Constantino, la matrona Sofronia tomó las reliquias del cuerpo de la mártir
Juliana con la intención de llevarlas consigo a Roma. Por una tempestad, tuvo
que desembarcar en Puzoli donde le edificó un templo que luego destruyeron los
lombardos. Las reliquias se vieron peligrar y prudentemente se trasladaron a
Nápoles donde reposan y se veneran con gran devoción.
En Nicomedia tuvieron lugar los
hechos, de mil maneras narrados y con toda clase de matices comentados, en
torno a esta santa que hizo un proyecto de su vida contrapuesto al deseado por
su padre. Los narraré escuetamente adelantando ya que fue por la persecución de
Maximiliano.
Juliana es hija de una conocida
familia ilustre pero con un padre pagano metido en el ejercicio del Derecho -
que cuando llega el momento llega a convertirse en perseguidor de los
cristianos - y una madre agnóstica. Ella, por la situación del entorno familiar
nada favorable para la vivencia cristiana, se ha hecho bautizar en secreto.
Además se le ha ocurrido entregarse enteramente a Cristo y no entra el
casamiento en sus planes de futuro.
La dificultad del caso comienza
cuando Eluzo, que es un senador joven, quiere casarse con Juliana. La cosa se
pone aún más interesante porque, conociendo que Eluzo bebe los vientos por su
hija, ya ha concertado el padre el matrimonio entre el senador y la joven,
comprometiendo su honorabilidad.
La supuesta novia lo recibe
amablemente y con cortesía haciendo gala de su esmerada educación. Pero, al
llegar el momento culminante de los detalles matrimoniales, salta sobre el
tapete una condición al aspirante con la intención de desligarse del
compromiso. No lo aceptará -le dice- mientras no sea juez y prefecto de la
ciudad. Claro que eso era como pedir la luna; pero se vio pillada en sus
palabras ya que en poco tiempo, gracias a influencias, dinero y valía personal,
Eluzo se ha convertido en juez y prefecto de Nicomedia; además, continúa
insistiendo en sus pretensiones matrimoniales con Juliana. La doncella mantiene
la dignidad dándole toda clase de felicitaciones y parabienes, al tiempo que le
asegura no poder aceptar el matrimonio hasta que se dé otra condición
imprescindible para cubrir la sima que los separa: debe hacerse cristiano.
Ante tamaño disparate es el
propio Eluzo quien pondrá al padre al corriente de lo que está pasando y de la
«novedad» que se presenta. «Si eso es verdad, seremos juez y fiscal para mi
hija». Juliana sólo sabe contestar a su padre furioso que ansía ser la primera
dama de la ciudad, pero que sin ser cristiano, todo lo demás lo estima en nada.
«Por Apolo y Diana! Más quiero
verte muerta que cristiana».
Convertida al cristianismo, se
destacó por su entusiasmo y ardor en la difusión de la fe, por lo que fue
encarcelada, torturada y finalmente decapitada el año 305. Su cuerpo fue
trasladado a Cumas, en Italia, y posteriormente su reliquias llegaron a España,
donde en su honor los condes de Castilla levantaron el célebre monasterio de
Santillana (Santa Ileana), uno de los mejores monumentos de la Edad Media
española
En la conversación tratará a su
padre con respeto y amor de hija, pero... «mi Salvador es Jesucristo en quien
tengo puesta toda mi confianza». Vienen los tormentos esperados cuando las
razones no son escuchadas. Estaño derretido y fuego; además, cárcel para darle
tiempo a pensar y llevarla a un cambio de actitud. Finalmente, con 18 años, se
le corta la cabeza el 16 de febrero del 308.
Alguna vez hay padres «se pasan»
al forzar a sus hijos cuando tienen que elegir estado. Esto tiene más
complicaciones si razones profundas, como la fe práctica, dificulta la
comprensión de los motivos que distancian. ¿No pensaría el padre de Juliana que
sin matrimonio y cristiana su hija sería desgraciada? Quizá con viva fe
cristiana llegara a vislumbrar que Jesucristo llena más que el dinero, el
poder, la dignidad y la fama.
Uno de los hechos más
característicos de las «Actas», es la discusión que tuvo la santa con el
demonio, el cual, disfrazado como un ángel de luz, trataba de persuadirla para
que accediese a los deseos de su padre y de su pretendiente. Por ello, el arte
medieval representaba comúnmente a Santa Juliana con una cadena o una cuerda
disponiéndose a atar a un demonio alado.
Da siempre lo mejor... y lo mejor vendrá
A veces las personas son egoístas, ilógicas e insensatas ...
Aún así, perdónalas
Si eres amable, las personas pueden acusarte de egoísta e
insensato...
Aún así, se gentil
Si eres un vencedor, tendrás algunos falsos amigos y algunos
verdaderos enemigos...
Aún así, vence
Si eres honesto y franco, las personas pueden
engañarte...
Aún así, se honesto y franco
Lo que tardaste años para construir. Alguien puede
destruirlo de una hora para otra...
Aún así construye.
Si tienes paz y eres feliz, las personas pueden sentir
envidia...
Aún así, se feliz
El bien que hagas hoy, puede ser olvidado mañana...
Aún así,
haz el bien-
Da al mundo lo mejor de ti, aunque eso puede nunca ser
suficiente...
Aún así, da lo mejor de ti mismo.
Y entiende que al final de cuentas...
es entre tu y Dios.
Nunca fue entre tu y ellos.
Madre Teresa de Calcuta
miércoles, 15 de febrero de 2017
El ciego de Betsaida
Evangelio de Nuestro
Señor Jesucristo según San Marcos 8,22-26.
Cuando llegaron a
Betsaida, le trajeron a un ciego y le rogaban que lo tocara.
Él tomó al ciego de la
mano y lo condujo a las afueras del pueblo. Después de ponerle saliva en los
ojos e imponerle las manos, Jesús le preguntó: "¿Ves algo?".
El ciego, que comenzaba
a ver, le respondió: "Veo hombres, como si fueran árboles que
caminan".
Jesús le puso
nuevamente las manos sobre los ojos, y el hombre recuperó la vista. Así quedó
curado y veía todo con claridad.
Jesús lo mandó a su
casa, diciéndole: "Ni siquiera entres en el pueblo".
Palabra del Señor
Gloria a Ti, Señor
Jesús
"En el caso del ciego de Betsaida, Jesús empieza por ponerle saliva en los ojos e imponerle las manos y empieza a ver algo... aunque todavía de manera confusa, no distingue con claridad entre los hombres y los árboles, a no ser por el hecho de que se mueven, por segunda vez Jesús le impone las manos sobre los ojos y su curación es total, esto nos enseña que para progresar en la vida espiritual, debemos tener siempre mucha paciencia y no esperar nunca resultados inmediatos, es Él quien con paciencia, lleva a cabo en nosotros la curación hasta que sea completa".
"Señor, cuantas veces permanecen endurecidos nuestros corazones y sellados nuestros ojos, antes de comprender que lo que Tu haces, no es más que misericordia"
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