miércoles, 4 de marzo de 2015

AUDIENCIA GENERAL DEL PAPA FRANCISCO



Queridos hermanos y hermanas:

La catequesis de hoy está dedicada a la situación de los ancianos en la sociedad actual.
Gracias a los avances de la medicina, la vida del hombre se ha prolongado, pero nuestras sociedades, a menudo basadas en el criterio de la eficacia, no han alargado el corazón a esta realidad.

La cultura del descarte considera a los mayores un lastre, un peso, pues no sólo no producen, sino que además constituyen una carga y, aunque no se diga abiertamente, a los ancianos se los desecha. Y muchas personas mayores viven con angustia esta situación de desvalimiento y abandono. Una sociedad sin proximidad, donde la gratuidad y el afecto sin contrapartidas van desapareciendo, es una sociedad perversa. Leer más...

domingo, 1 de marzo de 2015

¿Y NOSOTROS, NOS DEJAMOS TRANSFIGURAR POR JESÚS?

(Mc 9,2-10)


Jesús nos adelanta la visión de su Cuerpo glorioso transfigurado. Se lo adelanta a Pedro, Santiago y Juan, y por ello, lo sabemos nosotros. Es la autoridad de la Iglesia, que hoy muchos se aprovechan incluso para criticarla y desprestigiarla cuando es por ella por la que conocen estos hechos.

Jesús transfigurado nos anima a enfrentarnos al dolor de su Pasión y Muerte. Después de conocer su transfiguración nuestra esperanza está firme y confiada en su Palabra, porque sabemos que resucitará. Se lo ha dicho a Pedro, Santiago y Juan: "Y cuando bajaban del monte les ordenó que a nadie contasen lo que habían visto hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos".

Ahora necesitamos dejarnos transfigurar nosotros. Transfigurar nuestro corazón endurecido por un corazón de carne, capaz de amar y de vivir en los criterios y estilo de Jesús. Capaz de transformar nuestra conciencia, para que sea un despertador de nuestros letargos e indicador del bien y del mal; capaz de transfigurar nuestras acciones convirtiéndolas en testimonios eficaz, para que seamos testigos de la Resurrección del Señor.

Miremos con ojos de fe y esperanza la Transfiguración de Jesús, para que ella nos sirva de ánimo y fuerza que nos impulse a, bajando de la montaña, a vivir en la lucha diaria de dar testimonio de su Palabra y de su Amor.¿NOS 

miércoles, 25 de febrero de 2015

PIDAN Y SE LES DARÁ



PRECES

Bendigamos al Autor de nuestra salvación, que ha querido renovar en sí mismo todas las cosas, y digámosle: 
Renuévanos, Señor, por tu Espíritu Santo. 

Señor, tú que nos has prometido un cielo nuevo y una tierra nueva, renuévanos sin cesar por tu Espíritu Santo, 
— para que lleguemos a gozar eternamente de ti en la nueva Jerusalén. 

Que trabajemos, Señor, para que el mundo se impregne de tu Espíritu, 
— y se logre así más eficazmente la justicia, el amor y la paz universal. 

Enséñanos, Señor, a corregir nuestra pereza y nuestra desidia 
— y a poner nuestro corazón en los bienes eternos.

Líbranos del mal 
— y presérvanos de la fascinación de la vanidad que oscurece la mente y oculta el bien.

Se pueden añadir algunas intenciones libres. Agrega ahora tu petición en el comentario



25 de febrero de 2015, 
miércoles de la semana I de Cuaresma.
Oración de la mañana (laudes) 

domingo, 22 de febrero de 2015

JESÚS SE PREPARA PARA LA VIDA PÚBLICA

(Mc 1,12-15)


Toda misión necesita una previa preparación. No se puede uno meter rápidamente y sin reflexionarlo o prepararlo en el fregado, porque tienes muchas probalidades de fracasar. Siempre es bueno pensar y preparar lo que vas a emprender. Eso nos lo sugiere el sentido común y la lógica humana.

Y Jesús lo entiende así y se retira al desierto durante 40 días con sus noches, y prepara la misión a la que ha sido enviado. Es el momento, cuando el Maligno ve lo que vamos a hacer, elegido para atacarnos. Quieres cogernos desprevenidos, despistados y sin estar preparados. Por eso, en nuestro mundo debemos estar siempre preparados.

Y eso significa que nunca debes apartarte del Entrenador. El símil nos vale, porque solamente injertados en Xto. Jesús, podemos resistir las embestidas del demonio que quiere y pretende tumbarnos. Para eso ha sido enviado el Paráclito, el Espíritu Santo, para asistirnos y darnos la fortaleza que necesitamos antes las tentaciones mundanas.

Nuestro desierto es la oración constante, la penitencia y sobre todo, la Eucaristía. Ahí encontraremos las fuerzas y la luz para vencer las tentaciones que el mundo nos ofrece en sus propuestas de bienestar, confort, egoísmos de poder y riquezas y exclusión de los que nos molestan y nos exigen amor.

Porque en la oración, el ayuno y la limosna encontraremos luz y fortaleza para no dejarnos llevar por la voz que pretende y quiere alejarnos de Dios. Por la voz que nos dice que el camino de la felicidad es otro y está en el mundo.

miércoles, 18 de febrero de 2015

AUDIENCIA GENERAL DEL PAPA FRANCISCO




Queridos hermanos y hermanas:

Seguimos con el tema de la familia, en concreto hoy hablamos de los hermanos. La fraternidad era un valor esencial en el pueblo de Israel, encontrando cumplidos elogios de ella en el Antiguo Testamento. Su ruptura, sin embargo, abre un abismo profundo en el hombre. La pregunta de Dios a Caín: «¿Dónde está tu hermano?» no cesa de resonar a lo largo de la historia.

Es en la familia donde aprendemos a abrirnos a los demás, a crecer en libertad y en paz, siendo esa primera convivencia fraterna la que se propone como un ideal para cualquier relación dentro de la sociedad y entre los distintos pueblos. Leer más...

lunes, 16 de febrero de 2015