lunes, 23 de diciembre de 2013

CAPILLA DE ORACIÓN


    "El gran obispo Fulton Sheen pasó por un periodo de aridez espiritual en el que rezar se le hacía muy difícil, se sentaba en la capilla sin decirle a Jesús una sola palabra.  Como el obispo pensaba que sus horas santas no eran agradables a Jesús se sentía muy desalentado.

    Entonces el obispo se acordó de algo. Su pequeño perro tampoco podía hablar.  Cuando el obispo se sentaba en su sillón para leer el periódico, su perro se sentaba en el suelo cerca de él haciéndole compañía.  Solo estando ahí, a su lado, el perro era para el obispo un gran consuelo y lo hacia muy feliz.

      Mientras que el obispo pensaba en esto, recibió una inspiración de Dios.  El obispo Sheen era un gran consuelo y muy agradable al Seifior por tan sólo estar ahí con Él en el Santísimo Sacramento, aunque como su perrito, no le decía nada a Jesús mientras permanecía junto a Él.

    Me encanta esta historia porque algo parecido le ocurrió a un Sacerdote amigo mío cuando yo era párroco en San Miguel.  Mi amigo estaba haciendo su hora santa en nuestra capilla de adoración perpetua.  Era un día terriblemente caluroso y se sentía tan cansado y agobiado por el calor que no podía rezar.  Sólo permanecer en la capilla en su hora representaba un gran esfuerzo.  Se preguntaba si esa hora tendría algún valor, cuando en ese momento entró un gatito blanco.

          Hacia tanto calor que alguien había dejado la puerta abierta.  Al principio mi amigo pensó cuanto odiaba a los gatos.  Luego observó como el gatito pasaba por cada uno de los bancos hasta llegar a la parte de atrás donde mi amigo estaba sentado.  El gatito se paró, miró a mi amigo, puso su cabeza sobre su zapato como si fuera su almohada y se acostó a dormir.
          Mi amigo se emocionó.  El gatito había elegido descansar su cabeza sobre su zapato.  Más tarde mi amigo oyó la siguiente inspiración tan fuerte como las campanas de la iglesia en domingo.  Si él que odia a los gatos estaba tan contento con uno que eligió estar con él, cuánto más encantado estará Jesús con nosotros, a los que ama infinitamente, cuando elegimos estar con Él.
          Mi amigo, al igual que el obispo Sheen, nunca más, se desanimó al sentir que no podía rezar.  El solo hecho de estar allí, es una oración de fe, es creer realmente que Jesús está ahí.  Es una oración de amor porque uno elige estar con aquellos a los que uno quiere, con los que uno verdaderamente ama.

          Jesús permanece día y noche en el Santísimo Sacramento por amor a ti, porque para Él, tú eres la persona más importante en el mundo.  Todo lo que está pidiendo es que tú reserves un (*) TIEMPO para Él."


Mons.  Pepe. Cartas a un Hermano Sacerdote.
(*) El original pone (Una hora). Yo lo he sustituido por un tiempo, y tú decides cuanto: un espacio, que puede ser una hora, media, un cuarto...diaria. Una hora o más semanal. Tú sabes lo que puedes.

domingo, 22 de diciembre de 2013

MANTENER SILENCIO NO ES COSA FÁCIL



Saber callar no se barrunta fácil, porque el hombre siente en lo más profundo de su ser un sentimiento de exteriorizar lo que engendra dentro de su corazón. El hombre es un ser en relación y necesita comunicarse y desnudar lo que piensa. Por eso, ante acontecimientos importantes en su vida, el hombre se ve arrastrado a opinar, a dar su versión y a juzgar según lo que ve.

 Ahí destaca el papel de José, un hombre que no podía imaginarse, y menos comprender, lo que estaba pasando a su derredor. María, la mujer con la que estaba desposado, en cinta, sin convivir con ella. Eso escapaba a la idea que tenía de María. No daba crédito a lo que sus ojos veían. Sin embargo, José no cedió y se mantuvo fiel a su creencia. María no podía serle infiel. No era esa la María que él conocía.

Y aguantó con paciencia el no repudiarla públicamente. Pensó hacerlo en secreto y que a ella no le pasara nada. Hecho que descubre su amor y su fe en ella. Algo que no entendía estaba ocurriendo. Y su fe y paciencia tuvo su recompensa. José fue avisado en sueño por el Ángel del Señor y no dudó. Acepto su Palabra y acogió a María tal y como él deseaba.

Y nació Jesús en la Sagrada Familia de Nazaret. Acontecimiento que celebramos dentro de unos días y que renueva nuestras esperanzas de salvación. Porque en ese Niño Dios somos salvados a una vida nueva, gozosa y eterna.

Cantemos con alegría alabanzas al Nacimiento del Niño Dios, y demos gracias a María y José, que con su fe han colaborados para que esa buena noticia de salvación nos llegue hoy a nosotros también.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO



Hoy el Papa nos habla del nacimiento de Jesús. Un Jesús que ha venido al mundo y encarnarse en él, no un mundo ideal, sino un mundo tocado por el pecado del hombre y en donde cada día se hace necesario luchar para sostenerse firme y erguido según la Voluntad del Padre Dios.

Dios ha querido que su Hijo sea la referencia y el camino que nos guíe e, injertados en Él, podamos resistirnos a las tentaciones de este mundo que pretende apartarnos de su Amor. Reflexionemos y meditemos las palabras que el Papa Francisco nos regala en la audiencia de hoy miercoles 18 de diciembre de 2013. 

lunes, 16 de diciembre de 2013

EL ÁRBOL DE NAVIDAD

Antorcha 2. Año de la Familia
Actividades de la vida de la Iglesia. Semana del 9 de diciembre de 2013
Autor: Varios | Fuente: Santa Sede




El árbol de Navidad, signo y recuerdo de la luz divina

Un abeto "internacional". Así ha definido esta mañana el Santo Padre el árbol de Navidad, crecido en la frontera entre Alemania y la República Checa que adornará en estas fiestas la Plaza de San Pedro y cuyas luces se encienden esta tarde.

Recibiendo a la comunidad de Waldmünchen (Alemania) -que dista unos 18 kms del confín con la República Checa y que ha regalado el gran abeto de la plaza y otros más pequeños que decorarán otros lugares del Vaticano- el Santo Padre ha hablado de la "cercanía espiritual y la amistad que unen a toda Alemania y, en particular a Baviera, con la Santa Sede, en el surco de la tradición cristiana que ha fecundado la cultura, la literatura y el arte de esa nación y de Europa entera".

El árbol será admirado por tantos romanos, peregrinos y turistas que acuden a la Plaza de San Pedro en esta época navideña en la que "resuena en todos los lugares el alegre anuncio del ángel a los pastores de Belén... que fueron envueltos en una gran luz". "Hoy también Jesús -ha afirmado Francisco- sigue disipando las tinieblas del error y el pecado para traer a la humanidad la alegría de la resplandeciente luz divina, de la que el árbol navideño es signo y recuerdo. Dejemos que nos envuelva la luz de la verdad porque la alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús".

El Santo Padre se ha despedido de la comunidad de Waldmünchen deseándoles, al igual que a sus familias y compatriotas, una feliz Navidad y pidiéndoles que rezaran por él.


domingo, 15 de diciembre de 2013

JUAN SE RETIRA


(Mt 11,2-11)

Juan da el pistoletazo de salida. Sabe retirarse y discernir el momento oportuno. No es fácil pero experimenta la proximidad de la muerte y sabe que su final está cerca, pero ha dejado el camino para Aquel que ha de venir y que intuye que ya ha llegado.

En esa inquietud y sensaciones, envía a sus discípulos a cerciorarse por la identidad de Jesús: «¿Eres tú el que ha de venir, o debemos esperar a otro?». Y la respuesta recibida, quizás le deja perplejo, pero le señala la hora de su final y el comienzo del Reino de Dios: «Id y contad a Juan lo que oís y veis: los ciegos ven y los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos resucitan y se anuncia a los pobres la Buena Nueva; ¡y dichoso aquel que no halle escándalo en mí!». 

Jesús toma el relevo de Juan. Bendito y grandioso Juan que ha cumplido su misión de proclamar la venida del Mesías y libertador del pueblo de Israel, y deja el camino preparado para que, ahora, Jesús empiece su misión salvadora para toda la humanidad.

Seamos pacientes y confiados, y esperemos con gozo y alegría la venida del Mesías, que nos salvará de todo peligro y nos dará la vida gozosa y feliz eternamente.

jueves, 12 de diciembre de 2013

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO



Hoy el Papa nos habla del juicio final. No cabe duda que eso lo relacionamos con nuestra muerte y desviamos la mirada porque no nos gusta pensar en ello. Es lo más cierto de nuestra vida, pero queremos pensar que está muy lejos y ya veremos...

Sin embargo, el Papa nos da motivos de esperanza y de ánimo. Leamos lo que nos dice: