martes, 30 de julio de 2013

ORAR ES PEDIR HACER LA VOLUNTAD DE DIOS



Sin darnos cuenta, la mayoría de las veces oramos mal, es decir, no pedimos bien, y en consecuencia nuestra oración, no es que no sea oída, sino que no es concedida porque no nos conviene. No sabemos que es lo que más nos conviene, y tanto es así que vamos caminando y experimentando según descubrimos que esto es bueno o malo.

Por eso nuestras, ¡y tantas!, equivocaciones que experimentamos a lo largo de nuestra vida. Tantas que, la primera es desoír a la experiencia de nuestros padres y mayores. Si prestáramos atención tendríamos muchos más acierto, pues es evidente que ellos han pasado por esas pruebas antes que nosotros. 

Descubrimos que oír es muy importante, pero más importante aun es escuchar, puesto que lo segundo presupone que cuando se escucha, se tiene en cuenta y aplica lo escuchado. Por lo tanto, la primera y fundamental condición de la oración es oír y luego escuchar. Ambas están contenidas en una sola. Pues oír necesita atención y, sobre todo, silencio. Y escuchar exige vivir y experimentar lo escu
chado, porque si no es así, no se escucha.

Orar es oír y escuchar a Dios, y luego poner en nuestra vida sus Palabras. En otras palabras, orar es hacer la Voluntad del Padre, y eso exige ponerse en Manos del Espíritu Santo para dejarse guiar en el camino de nuestra propia vida. Jesús nos lo ha dicho muy claramente: Padre que estás en el Cielo; santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino, y hágase tu Voluntad, aquí en la tierra como en el Cielo...

Luego, orar es buscar el silencio necesario para oír y escuchar la Palabra de Dios, y pedirle todo lo que necesitamos para hacer su Voluntad.

lunes, 22 de julio de 2013

EL PAPA FRANCISCO EN LAMPEDUSA

 

El Papa Francisco abrirá su agenda de viajes pontificios el lunes, 8 de julio, visitando la isla italiana de Lampedusa, punto de llegada de miles de inmigrantes irregulares que llegan de África y Asia. Será una breve pero intensa visita. El Papa, profundamente afectado por los naufragios que ocurren con frecuencia, desea rezar por los que han perdido la vida en el mar, visitar a los supervivientes y refugiados, animar a los habitantes de la isla y a hacer un llamamiento a la responsabilidad de todos, para que se ocupen de estos hermanos y hermanas en extrema necesidad". Fabio Colagrande entrevistó a don Stefano Nastasi, párroco de S. Gerlando, en Lampedusa. Leer más...

domingo, 21 de julio de 2013

EN MEDIO DEL RUIDO

(Lc 10,38-42)


Sin darnos cuenta y sin apenas tomar conciencia de quienes somos, el mundo nos envuelve y nos saca fuera de nosotros mismos. No hay tiempo para pensar, y menos para discernir qué es lo más importante. Nos ponemos en marcha sin saber muy bien qué hacemos o que merece la pena hacer.

Simplemente caminamos y caminamos, pero no sabemos muy bien a dónde nos conduce el camino. Y, pronto, nos damos cuenta de que nos angustiamos, nos desesperamos y clamamos ayuda para que el desasosiego no nos desequilibre y nos anule.

Marta experimentó esa experiencia en sí misma. Decidió que lo importante era servir, y olvidó escuchar. No observó que si no escuchas no aprendes a servir, porque la Palabra escuchada es la que te enseña y te prepara para cómo servir y cuándo servir. La referencia del servicio, es decir, del amor, la da Jesús, y eso significa que primero hay que escucharlo, y segundo también, porque la escucha dura todo el recorrido de nuestro camino.

María, sin embargo, eligió la mejor parte: "Escuchar". Escuchar, no a un cualquiera o prestigioso maestro, sino a Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios Vivo. Seguramente, María supo después el cómo y porqué del amor, y fue llena de la Gracia que la Palabra genera para concentrar la energía del servicio.

Quizás sea esa la lección de hoy: saber apartarse de los ruidos que nos amenazan, y encontrar la paz y la tranquilidad de escuchar la Palabra de Jesús, porque su Palabra es Palabra de Vida Eterna.

lunes, 15 de julio de 2013

AUDIENCIA DEL PAPA DEL 260613

Audiencia del Papa Francisco

Sabemos y experimentamos que Jesús vive dentro de nosotros. Cada vez que acudimos al templo, nuestra casa donde hemos recibido también el Bautismo, tenemos la oportunidad de encontrarlo y de recibirlo. Pero no solo encontrarlo, sino dejar que Él, Xto. Jesús Vivo y Resucitado, viva en nosotros, y nosotros hacernos vida en Él. ¿Hay algo más grande?

Por eso, el Templo, la Casa de Dios, es algo que tiene mucha importancia para la vida de un creyente en Jesús de Nazaret. Y de eso es la Audiencia que el Papa Francisco nos ofreció el pasado 26 de junio:

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Quisiera hoy aludir brevemente a otra imagen que nos ayuda a ilustrar el misterio de la Iglesia: el templo (cf Conc. Ecum. Vat. II, const. dogm. Lumen gentium, 6).

¿A qué pensamiento nos remite la palabra templo? Nos hace pensar en un edificio, en una construcción. De manera particular, la mente de muchos se dirige a la historia del Pueblo de Israel narrada en el Antiguo Testamento. En Jerusalén, el gran Templo de Salomón era el lugar del encuentro con Dios en la oración; en el interior del Templo estaba el Arca de la alianza, signo de la presencia de Dios en medio del pueblo; y en el Arca se encontraban las Tablas de la Ley, el maná y la vara de Aarón: un recuerdo del hecho de que Dios había estado siempre dentro de la historia de su pueblo, había acompañado su camino, había guiado sus pasos. El templo recuerda esta historia: también nosotros, cuando vamos al templo, debemos recordar esta historia, cada uno de nosotros nuestra historia, cómo me encontró Jesús, cómo Jesús caminó conmigo, cómo Jesús me ama y me bendice.

Lo que estaba prefigurado en el antiguo Templo, está realizado, por el poder del Espíritu Santo, en la Iglesia: la Iglesia es la «casa de Dios», el lugar de su presencia, donde podemos hallar y encontrar al Señor; la Iglesia es el Templo en el que habita el Espíritu Santo que la anima, la guía y la sostiene. Si nos preguntamos: ¿dónde podemos encontrar a Dios? ¿Dónde podemos entrar en comunión con Él a través de Cristo? ¿Dónde podemos encontrar la luz del Espíritu Santo que ilumine nuestra vida? La respuesta es: en el pueblo de Dios, entre nosotros, que somos Iglesia. Aquí encontraremos a Jesús, al Espíritu Santo y al Padre. Leer más


Nota: las letras en negrita son mías.

jueves, 11 de julio de 2013

LOS CREYENTES EN LA POLÍTICA



No podemos mirar para otro lado, tenemos que estar donde se decide el bienestar, donde se reparten los bienes y se aplican los derechos de los ciudadanos, porque allí está el Señor. No podemos ausentarnos del reparto de tantas necesidades que otros necesitan, porque hay muchos sedientos, hambrientos, encarcelados...

Es una llamada estar presentes en la participación ciudadana y hoy el Espíritu te llama a que pongas tus talentos en este servicio. El Papa Francisco nos alienta a salir a la calle, a no permanecer escondidos en las sacristías, a participar donde hay muchos sedientos y hambrientos. Quizás tú seas uno de los elegidos.

Escucha y dejate llevar por el Espíritu