miércoles, 13 de marzo de 2013

CURSILLO PREMATRIMONIAL - 2ª SECCIÓN




El pasado sábado tuvo lugar la segunda sesión del curso prematrimonial, en el que se trataron cuatro símbolos núpciales: EL VESTIDO Y LA TIENDA; EL VELO Y LA NUBE.

¿Qué tienen en común estos símbolos? Aquí está la clave, por otra parte importantísima, para poder comprender qué significa casarse.

De hecho, el desconocimiento del significado de estos símbolos es una clara señal de lo perdida que está la cultura occidental. Ya no sabemos qué significa casarse. Y eso es algo que casi cualquier sociedad que no esté contaminada por el secularismo ateo tiene muy claro.

Aquí os dejo también la presentación que contiene el esquema y los enlaces a algunos post de Nupcias de Dios.

SAN RODRIGO

San Rodrigo


Vivió bajo el Reinado de Mohameh I en el Emirato de Córdoba. Cursó estudios eclesiásticos en Cabra y se ordenó sacerdote. Uno de sus hermanos, fanático de Mahoma, le acusó de prevaricador y apóstata y lo condujo a prisión. Allí conoció a otro mozárabe: Salomón. Ambos fueron acusados de renegar a Mahoma y el cadí los sentenció a muerte. Sus cuerpos sin vida los arrojaron al río y aparecieron milagrosamente enterrados.


V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.

HIMNO III
Llorando los pecados
tu pueblo está, Señor.
Vuélvenos tu mirada
y danos el perdón.

Seguiremos tus pasos,
camino de la cruz,
subiendo hasta la cumbre
de la Pascua de luz.

La Cuaresma es combate;
las armas: oración,
limosnas y vigilias
por el Reino de Dios.

"Convertid vuestra vida,
volved a vuestro Dios,
y volveré a vosotros",
esto dice el Señor.

Tus palabras de vida
nos llevan hacia ti,
los días cuaresmales
nos las hacen sentir. Amén.

Antífona 3: Te cantaré, Dios mío, un cántico nuevo.

SALMO 143: Oración por la victoria y la paz
Bendito el Señor, mi Roca,
que adiestra mis manos para el combate,
mis dedos para la pelea;

Mi bienhechor, mi alcázar,
baluarte donde me pongo a salvo,
mi escudo y refugio,
que me somete los pueblos.

Señor, ¿qué es el hombre para que te fijes en él?
¿Qué los hijos de Adán para que pienses en ellos?
El hombre es igual que un soplo;
sus días, una sombra que pasa.

Señor, inclina tu cielo y desciende;
toca los montes, y echarán humo;
fulmina el rayo y dispérsalos;
dispara tus saetas y desbarátalos.

Extiende la mano desde arriba:
defiéndeme, líbrame de las aguas caudalosas,
de la mano de los extranjeros,
cuya boca dice falsedades,
cuya diestra jura en falso.

Dios mío, te cantaré un cántico nuevo,
tocaré para ti el arpa de diez cuerdas:
para ti que das la victoria a los reyes,
y salvas a David, tu siervo.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 3: Te cantaré, Dios mío, un cántico nuevo.
 

martes, 12 de marzo de 2013

CURSILLO PREMATRIMONIAL - 1ª SECCIÓN (Padre Joan Carrer)




El sábado 9 de febrero tuvo lugar la primera sesión hangout del curso prematrimonial. Aquí tenéis la grabación que ha preparado estupendamente Pilar V. Padial y por lo que le estoy muy agradecido. Encontraréis en este enlace el guión que sirvió para el desarrollo de esta sesión, así como una lista de enlaces que se proponen para la lectura. 
 

SANTA FINA DE SAN GEMINIANO

Santa Fina de San Geminiano


Nació en la pobreza en 1238 y, a pesar de ello, cuando era joven, guardaba la mitad de los alimentos para compartirlos con otros más pobres. Vivió humildemente y ocupó su tiempo de descanso en la oración. Le sobrevino una parálisis y, aún y todo, Fina nunca se quejó. Recibió un nuevo golpe cuando murió su madre repentinamente. Solía orar a San Gregorio Magno para que Dios intercediera y tuviera paciencia en su aflicción. Ocho días antes de su muerte, este santo se le apareció diciéndole: "querida niña, en mi festividad Dios te dará descanso". Así sucedió el 12 de marzo de 1253.

V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.
  
HIMNO III
Llorando los pecados
tu pueblo está, Señor.
Vuélvenos tu mirada
y danos el perdón.

Seguiremos tus pasos,
camino de la cruz,
subiendo hasta la cumbre
de la Pascua de luz.

La Cuaresma es combate;
las armas: oración,
limosnas y vigilias
por el Reino de Dios.

"Convertid vuestra vida,
volved a vuestro Dios,
y volveré a vosotros",
esto dice el Señor.

Tus palabras de vida
nos llevan hacia ti,
los días cuaresmales
nos las hacen sentir. Amén.

SALMO 143: Oración por la victoria y la paz

Bendito el Señor, mi Roca,
que adiestra mis manos para el combate,
mis dedos para la pelea;

Mi bienhechor, mi alcázar,
baluarte donde me pongo a salvo,
mi escudo y refugio,
que me somete los pueblos.

Señor, ¿qué es el hombre para que te fijes en él?
¿Qué los hijos de Adán para que pienses en ellos?
El hombre es igual que un soplo;
sus días, una sombra que pasa.

Señor, inclina tu cielo y desciende;
toca los montes, y echarán humo;
fulmina el rayo y dispérsalos;
dispara tus saetas y desbarátalos.

Extiende la mano desde arriba:
defiéndeme, líbrame de las aguas caudalosas,
de la mano de los extranjeros,
cuya boca dice falsedades,
cuya diestra jura en falso.

Dios mío, te cantaré un cántico nuevo,
tocaré para ti el arpa de diez cuerdas:
para ti que das la victoria a los reyes,
y salvas a David, tu siervo.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.

 Antífona 3: Te cantaré, Dios mío, un cántico nuevo.

lunes, 11 de marzo de 2013

SAN CONSTANTINO DE ESCOCIA

San Constantino de Escocia


El joven Rey Constantino llevaba una vida desarreglada y, al ser tocado por la gracia, abandonó el trono, se convirtió y cambió radicalmente su vida. Se retiró al monasterio irlandés de Rathan y se ordenó sacerdote después de siete años de vida penitente y de estudio de la Sagrada Escritura. Después, regresó a Escocia para dar a conocer el Evangelio y allí fue asesinado por paganos cuando predicaba por calles y plazas.


V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.
  
HIMNO II
En tierra extraña peregrinos
con esperanza caminamos,
que, si arduos son nuestros caminos,
sabemos bien a dónde vamos.

En el desierto un alto hacemos,
es el Señor quien nos convida,
aquí comemos y bebemos
el pan y el vino de la Vida.

Para el camino se nos queda
entre las manos, guiadora,
la cruz, bordón, que es la vereda
y es la bandera triunfadora.

Entre el dolor y la alegría,
con Cristo avanza en su andadura
un hombre, un pobre que confía
y busca la ciudad futura. Amén.

Antífona 1: Por la mañana sácianos de tu misericordia, Señor.

SALMO 89: Himno Bajé a nosotros la bondad del Señor
Señor, tú has sido nuestro refugio
de generación en generación.

Antes que naciesen los montes
o fuera engendrado el orbe de la tierra,
desde siempre y por siempre tú eres Dios.

Tú reduces el hombre a polvo,
diciendo: "retornad, hijos de Adán".
Mil años en tu presencia
son un ayer, que pasó;
una vela nocturna.

Los siembras año por año,
como hierba que se renueva:
que florece y se renueva por la mañana,
y por la tarde la siegan y se seca.

¡Cómo nos ha consumido tu cólera
y nos ha trastornado tu indignación!
Pusiste nuestras culpas ante ti,
nuestros secretos ante la luz de tu mirada:
y todos nuestros días pasaron bajo tu cólera,
y nuestros años se acabaron como un suspiro.

Aunque uno viva setenta años,
y el más robusto hasta ochenta,
la mayor parte son fatiga inútil,
porque pasan aprisa y vuelan.

¿Quién conoce la vehemencia de tu ira,
quién ha sentido el peso de tu cólera?
Enséñanos a calcular nuestros años,
para que adquiramos un corazón sensato.
Vuélvete, Señor, ¿hasta cuando?
Ten compasión de tus siervos;
por la mañana sácianos de tu misericordia,
y toda nuestra vida será alegría y júbilo.

Danos alegría, por los días en que nos afligiste,
por los años en que sufrimos desdichas.
Que tus siervos vean tu acción
y sus hijos tu gloria.

Baje a nosotros la bondad del Señor
y haga prósperas las obras de nuestras manos.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 1: Por la mañana sácianos de tu misericordia, Señor.
 

domingo, 10 de marzo de 2013

DE DOMINGO A DOMINGO



Podría ser el padre, o el hijo menor o estar situado en la actitud del hermano mayor. No cabe ninguna duda que en alguna actitud de las tres me he de situar. Porque en la vida podemos ser ambiciosos, inconformistas e suficientes, pero también podemos ser inflexibles, intolerantes e incomprensibles, o, superando ambas actitudes, empeñarnos en amar y perdonar ambas actitudes.

Sólo hay dos alternativas, el amor o el desamor. La una trae consigo el comprender, el dejar actuar con entera libertad y desear el bien hasta el punto de amar sin condiciones. La otra no perdona, busca su propio bien, es egoísta y solo piensa en satisfacer sus apetencias e ideales. Todos estamos metidos en ese saco y en alguna de esas actitudes nos encontramos.

No cabe ninguna duda que a todos nos gustaría ser ese padre bueno que comprende, que escucha, que, a pesar de saber como somos, nos deja en total libertad para que hagamos lo que nos apetece, y que nos espera en actitud de perdón y con los brazos abiertos. Dichosos todos nosotros si llegamos a descubrir que ese Padre existe y nos espera. Y más dichosos aquellos que encuentran el camino de regreso a casa.
PASTORAL PENITENCIARIA- GALA SOLIDARIA