martes, 8 de enero de 2013

SAN SEVERINO

 San Severino, obispo de Semtémpeda

De origen desconocido, vivió en el siglo V en la provincia romana del Nórico (entre Baviera y Hungría). Dedicó su vida a la caridad y a la predicación cristiana, pese a vivir en los duros tiempos de las invasiones germanas.

En plena descomposición del Imperio y en época de desolación, el tono de su apostolado es la continua, exigente, repetitiva y apocalíptica llamada a la conversión y a la penitencia. Murió en su monasterio de Fabiena tal día como hoy en el año 482.

HIMNO
(Laudes)
 
Ayer, en leve centella,
te vio Moisés sobre el monte;
hoy no basta el horizonte
para contener tu estrella.

Los magos preguntan; y ella
de un Dios infante responde
que en duras pajas se acuesta
y más se nos manifiesta
cuando más hondo se esconde. Amén.

lunes, 7 de enero de 2013

SAN RAIMUNDO DE PEÑAFORT

 San Raimundo de Peñafort, Patrón de los abogados.


Nace en 1175 en Villafranca del Panadés (cerca de Barcelona, España). Rechazando una vida cómoda y alegre, se había dedicado desde muy joven a los estudios filosóficos y jurídicos; a los veinte años enseñaba filosofía en Barcelona, y a los treinta años, recién graduado, enseñaba jurisprudencia en Bolonia. Nombrado canónigo en Barcelona, entró en la orden de los dominicos y en 1238 fue nombrado Superior General. Redactó importantes obras de teología y moral y a los setenta años dejó su cargo para poder continuar en la enseñanza y en la pastoral. Murió con casi cien años.


HIMNO 
(Laudes)
 
Ayer, en leve centella,
te vio Moisés sobre el monte;
hoy no basta el horizonte
para contener tu estrella.

Los magos preguntan; y ella
de un Dios infante responde
que en duras pajas se acuesta
y más se nos manifiesta
cuando más hondo se esconde. Amén.
 

domingo, 6 de enero de 2013

EPIFANÍA DEL SEÑOR

Epifanía del Señor.


Tras la visita de los pastores al portal de Belén, tras el anuncio de la legíón celestial, llega la de los príncipes de oriente. Una estrella les señala la llegada del nacimiento del hijo de Dios, y recorren miles de kilómetros hacia occidente hasta dar en Jerusalén con la profecía de su nacimiento en Belén. Llegan a este pequeño pueblo y encuentran al pobre niño en un pesebre, al que adoran y llevan sus prebendas.

Es una festividad cargada de simbolismo. Los magos representan a los que buscan a Dios, siguiendo los signos que anuncian al Mesías. Son además de tierras lejanas, para adorar a un Dios universal. Y dejan todo por embarcarse en un viaje inseguro y lleno de dificultades, pero que les conduce finalmente a Dios.


 HIMNO
(Laudes)

Reyes que venís por ellas,
no busquéis estrellas ya,
porque donde el sol está
no tienen luz las estrellas.

Mirando sus luces bellas,
no sigáis la vuestra ya,
porque donde el sol está
no tienen luz las estrellas.

Aquí parad, que aquí está
quien luz a los cielos da:
Dios es el puerto más cierto,
si habéis hallado puerto
no busquéis estrellas ya.

No busquéis la estrella ahora:
que su luz ha oscurecido
este Sol recién nacido
en esta Virgen Aurora.

Ya no hallaréis luz en ellas,
el Niño os alumbra ya,
porque donde el sol está
no tienen luz las estrellas.

Aunque eclipsarse pretende,
no reparéis en su llanto,
porque nunca llueve tanto
como cuando el sol se enciende.

Aquellas lágrimas bellas
la estrella oscurecen ya,
porque donde el sol está
no tienen luz las estrellas. Amén.

 

sábado, 5 de enero de 2013

SAN SIMEÓN

 San Simeón

Quizá uno de los anacoretas más populares. Nace hacia el año 400, en Sisán (entre las actuales Turquía y Siria). Pastor de pequeño, un día invernal la nieve le impide salir con las ovejas y visita una iglesia, donde ese día se predican las Bienaventuranzas. Es el comienzo de su larga peregrinación en la búsqueda y dedicación a Dios. Destaca por su amplio deseo de penitencia. Una cuaresma la llega a pasa a pan y agua y con la puerta de su hogar tapiada. Sus penitencias son llamada para muchos, unos para la admiración, otros por la curiosidad y el morbo.

Su forma de vida causa estupor y admiración. Cientos de peregrinos y hasta obispos acudirán a él para pedirle consejo. Terminó su vida viviendo sobre una columna. Una forma de vida incomprensible en nuestro tiempo, pero que llamó a miles en su época.

 HIMNO II
(Laudes)
 
Ver a Dios en la criatura,
ver a Dios hecho mortal
y ver en humano portal
la celestial hermosura.
¡Gran merced y gran ventura
a quien verlo mereció!
¡Quién lo viera y fuera yo!

Ver llorar a la alegría,
ver tan pobre a la riqueza,
ver tan baja a la grandeza
y ver que Dios lo quería.

¡Gran merced fue en aquel día
la que el hombre recibió!
¡Quién lo viera y fuera yo!

Poner paz en tanta guerra,
calor donde hay tanto frío,
ser de todos lo que es mío,
plantar un cielo en la tierra.
¡Qué misión de escalofrío
la que Dios nos confió!
¡Quién lo hiciera y fuera yo. Amén.

viernes, 4 de enero de 2013

SANTA DAFROSA

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 Dafrosa de Roma, Santa

Nacida cerca de la actual Sevilla (España) allá por el siglo IV, debe emigrar con su familia a la capital del Imperio. Su marido Flaviano, muere mártir en Roma. Por estar casada con un cristiano irreductible ella es condenada al destierro.

A su vuelta el prefecto Aproniano la encarcela porque sigue aferrada a su principio de no sacrificar y casi enferma de hambre. El prefecto prepara las cosas para recasarla con un tal Fausto con la esperanza de que la obligue a cambiar; pero resulta el cazador casado, porque Dafrosa lo instruye en la fe cristiana, lo bautiza el presbítero Juan y acaba muriendo mártir. Como su cuerpo fue expuesto a los perros, por la noche lo recoge Dafrosa y le da sepultura cristiana. Esto la llevó definitivamente al martirio, el 4 de Enero del 362, cuando era ya único emperador Juliano.

HIMNO I
(Laudes)

 Entonad los aires
con voz celestial:
"Dios niño ha nacido
pobre en un portal".

Anúnciale el ángel
la nueva al pastor,
que niño ha nacido
nuestro Salvador.

Adoran pastores
en sombras al Sol,
que niño ha nacido,
de una Virgen, Dios.

Haciéndose hombre,
al hombre salvó.
Un niño ha nacido,
ha nacido Dios. Amén.
 

jueves, 3 de enero de 2013

SANTÍSIMO NOMBRE DE JESÚS

 Oh, Santísimo Nombre de “Jesú

Hoy es el día para felicitar a los Jesuses por su inigualable advocación. El nombre de Jesús, aún invocado por los fieles desde principios de la Iglesia, fue venerado en las celebraciones litúrgicas en el siglo XIV. San Bernardino de Siena y sus discípulos propagaron este culto. Como fiesta litúrgica fue introducida en el siglo XVI.

Se celebra hoy pues ocho días después de su nacimiento el hijo de María recibió el nombre de Jesús, como lo había ordenado el ángel Gabriel antes de que María concibiera. En arameo, el idioma de la Judea del siglo I, el nombre Jesús proviene de Yeshúa, que significa “Yahvéh es Salvación”.

HIMNO I 
(Laudes)
 
 Entonad los aires
con voz celestial:
"Dios niño ha nacido
pobre en un portal".

Anúnciale el ángel
la nueva al pastor,
que niño ha nacido
nuestro Salvador.

Adoran pastores
en sombras al Sol,
que niño ha nacido,
de una Virgen, Dios.

Haciéndose hombre,
al hombre salvó.
Un niño ha nacido,
ha nacido Dios. Amén.
 

miércoles, 2 de enero de 2013

SAN BASILIO MAGNO Y SAN GREGORIA NACIANCENO

 San Basilio Magno y San Gregorio Nacianceno



Dos Doctores de la Iglesia coinciden en el recuerdo en la jornada de hoy. Por un lado, San Basilio, nacido en Cesarea en el año 330. De vida eremítica, fue llevado a obispo en el 370 y defendió la fe de la Iglesia frente al arrianismo.

Por su parte, San Gregorio nació en el mismo año cerca de Nacianzo (en el centro de la actual Turquía, aproximadamente) y siguió a su amigo Basilio en la vida monástica. También fue ordenado presbítero, obispo y, finamente, Patriarca de Constantinopla. Fue llamado el teólogo, por la profundidad de su doctrina.


HIMNO I 
(Laudes)
 
 Experiencia de Dios fue vuestra ciencia,
su Espíritu veraz os dio a beberla
en la revelación, que es su presencia
en velos de palabra siempre nueva.

Abristeis el camino para hallarla
a todo el que de Dios hambre tenía,
palabra del Señor que, al contemplarla,
enciende nuestras luces que iluminan.

Saber de Dios en vida convertido
es la virtud del justo, que, a su tiempo,
si Dios le dio la luz, fue lo debido
que fuera su verdad, su pensamiento.

En nuestro corazón de criaturas,
nos encendió la luz para esconderla,
qué poco puede andar quien anda a oscuras
por sendas de verdad sin poder verla.

Demos gracias a Dios humildemente
y al Hijo, su Verdad, que a todos guía,
dejemos que su Luz, faro esplendente,
nos guíe por el mar de nuestra vida. Amén.