domingo, 24 de noviembre de 2013

HASTA EL ÚLTIMO MOMENTO

Lc 23, 35-43


El Señor no nos pide obras ni prodigios. El Señor no nos exige maravillas y hechos deslumbrantes. El Señor sólo quiere nuestra libertad y la entrega de todo nuestro ser; nuestro arrepentimiento y nuestra confesión de fe. El Señor nos pide nuestra confianza y esperanza en su Palabra.

Y es que no se puede desprender otra cosa que esa inmensa Misericordia que se tradujo en la promesa, al buen ladrón, de estar con Él hoy mismo en el Paraíso. Jesús no nos pide otra cosa. Sólo quiere nuestra sincera confesión de fe y nuestra actitud de arrepentimiento.

Todo lo demás es obra suya y corre por su cuenta. Nosotros solo tenemos que devolverle, porque nos la ha regalado, nuestra libertad de forma voluntaria y libre.

Pidámosle al Señor que seamos capaces de ponernos en sus Manos y dejarnos llevar por su Palabra.

jueves, 21 de noviembre de 2013

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO



Perdonar es la manifestación más alta del amor y, en consecuencia es lo que más transforma el corazón humano. Por eso, cada vez que perdonamos se opera en nosotros una conversión interior, un verdadero cambio al grado que San Juan Crisóstomo llega a decir "nada nos asemeja tanto a Dios como estar dispuestos al perdón".

Veamos lo que el Papa Francisco nos dice en su audiencia del 20 de noviembre de 2013: ver aquí

domingo, 17 de noviembre de 2013

NO TE CONOCEN NI OYEN TU PALABRA



No entiendo como la gente viven, aparentemente, tan tranquila. Y digo aparentemente, porque la realidad es otra. La soledad y la noche te hacen pensar, y de eso los despachos, antes confesionarios, de psiquiatras están llenos. Y una de las explicaciones que encuentro es que no te conocen Señor, ni leen tu Palabra.

Y es que la ignorancia es muy atrevida, pero no exime de la responsabilidad, pues todos saben dónde buscarte, y de hecho te han oído alguna vez y te han dado la espalda. Imagino cómo se quedarían si te leyeran más a menudo y fuesen comparando la vida real, la que hoy vivimos, con tu Palabra y lo que nos dice cada día.

Hoy nos hace una semblanza de lo que ocurre en nuestra vida. Me parece estar viviendo eso que dices: dificultades, persecuciones, risas, críticas, catástrofes, guerras, pueblos enfrentados...etc, porque todo eso está ocurriendo. Hay gente que están condenados a muerte y encarcelados en condiciones muy duras por no negarte; otros sufren persecuciones injustificadas. Tu Palabra se quiere excluir de la vida pública y de los colegios, y a los que te seguimos nos quieren apartar de las tareas sociales y políticas. Al parecer estorbamos.

Tú, Señor, nos animas y nos invita a perseverar. Nosotros confiamos en tu Palabra y mantenemos la esperanza de tu venida. Te pedimos fuerzas, perseverancia, valor y sabiduría para soportar el camino que Tú nos tenga señalado en tiempo y recorrido. Y nuestra esperanza es, cuando vengas a nuestras vidas, que nos encuentres esperándote.

jueves, 14 de noviembre de 2013

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO



Hoy el Papa nos habla del Bautismo, la puerta por la que entramos a formar parte de la familia de Dios. El Bautismo, la Gracia que nos limpia y nos purifica del pecado original y nos predispone al encuentro con el Señor, y también con los hermanos.

 Leamos lo que el Papa nos dice: ver aquí.

domingo, 10 de noviembre de 2013

NO PENSAMOS COMO SANTOS



No pertenecemos a este mundo, porque estamos llamados a otro, no sólo mejor, sino inmensamente e inimaginablemente mejor. No nos cabe en la cabeza, y eso nos confunde y nos desconcierta. Porque nos empeñamos en querer comprenderlo. Y ese es nuestro pecado, porque eso nos lleva a desconfiar de Padre Dios y a darle la espalda.

Perdemos la paciencia, y con la paciencia, la confianza, que nos quita la fe y nos aleja. Queremos entender y conocer lo que Dios nos tiene preparado, y eso es imposible. Esa impotencia es buena porque despierta nuestra fe y nos pone a prueba. Necesitamos confiar y creer en la Palabra del Señor y ponernos en su Manos. No seamos como los saduceos y pensemos que donde vamos será como nosotros nos imaginamos. Los pensamientos de Dios son inescrutables.

Mejor ponernos en Manos del Espíritu Santo para que Él nos conduzca y nos dirija a la Casa del Padre. Allí nos espera el Señor, que nos ha preparado un lugar impensable para nuestro entendimiento, pero lugar que colmará todas nuestras apetencias y ansías de felicidad. Jesús, el Señor, ha Resucitado, si creemos en Él también resucitaremos para habitar ese lugar que Él nos tiene preparado.