martes, 16 de abril de 2013

SANTA BERNARDITA

Santa Bernardette Soubirous

Bernardita nació en Lourdes en 1844 y, por medio de ella, la Virgen hizo surgir la prodigiosa fuente del milagro. Pasó seis años en el Instituto de las Hermanas de la Caridad de Lourdes y después fue admitida como novicia. Tomó el nombre de Sor María Bernarda. Dentró del convento fue enfermera y depués sacristana hasta cuando la enfermedad de asma le obligó a permanecer en la cama durante nueve años entre la vida y la muerte.

Bernardita pudo contemplar con sus propios ojos a la Virgen Inmaculada. Murió el 16 de abril de 1879 y fue beatificada el 1935.

16 de abril de 2013, martes de la III semana de Pascua.
Oración de la mañana (laudes)

Oraciones del día descargables en PDF aquí.

V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.

lunes, 15 de abril de 2013

BEATO CESAR DE BUS

Beato Cesar de Bus


Nació el 3 de febrero de 1544 en Cavillón (Francia). Destacó como poeta, sin embargo, un día experimentó una visión de la Virgen María. Sufrió una transformación y se ordenó sacerdote. Con otros compañeros fundó los Padres de la Doctrina Cristiana y la orden femenina de las Ursulinas de la Provenza. Su obra influyó en grandes catequistas y fue arrasada por la Revolución Francesa, pero ya tenía fama en Italia y Brasil. Murió el 15 de abril de 1607 en Aviñón (Francia). Fue beatificado en 1975.


15 de abril de 2013, lunes de la III semana de Pascua.
Oración de la mañana (laudes)

Oraciones del día descargables en PDF aquí.

V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.

domingo, 14 de abril de 2013

DE DOMINGO A DOMINGO



Llegamos a cansarnos. Cada día siempre la misma rutina y muchas veces el mismo fracaso. No adelantamos y nos parece estar dando martillazos sobre una roca que nunca cede. Nos ocurre que no vemos los frutos ni tenemos la sensación de lograr algo positivo. Nuestro trabajo no se ve recompensado con la perseverancia de aquellos que reciben el mensaje de Jesús por nuestra humilde predicación.

¿Qué hacer? ¿Regresamos a la rutina diaria? ¿Volvemos a lo mismo? ¿Nos instalamos, en el mejor de los casos, en la comodidad y en la resignación? Sin lugar a duda, necesitamos la presencia del Señor y confiar en Él y en la acción del Espíritu Santo.

No perdamos la esperanza ni busquemos resultados. Habrá quien recoja los frutos y quien vea los resultados de nuestro humilde trabajo. La Gracia del Señor es la que da frutos en nosotros, y a nosotros solo nos toca dejarnos invadir por Ella para que la pesca sea abundante y provechosa. 

Echemos las redes de nuestra evangelización y de nuestro torpe y humilde trabajo y confiemos en el Señor. Nada queda fuera de su vista y de su amor, y en ÉL todo será provechoso y bueno. Tratemos de amar a su estilo y no nos preocupemos por otras cosas. El simple y pequeño amor dará sus frutos.

SANTA LIDUVINA

Santa Liduvina


Con 15 años comienza su dolor cuando cayó patinando sobre hielo y se rompió una costilla. Entró en cama para no levantarse más y a partir de ese momento se suceden todos sus males. Le afectaron infinidad de enfermedades, pero aquella vida era un milagro continuo. El sufrimiento la llenó de espanto y era incapaz de rezar. Sin embargo, cierto día descubrió que su misión en la tierra era acompañar a Jesús en el Calvario.

Desde ese momento empieza a ver lo positivo de la vida y su habitación se convirtió en un hospital de almas. Pasó al cielo el 14 de abril de 1433.



14 de abril de 2013. III Domingo de Pascua. Ciclo C.
Oración de la mañana (laudes)

Oraciones del día descargables en PDF aquí.

V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.
 

sábado, 13 de abril de 2013

CARTA DE DOLORES ALEIXANDRE AL PAPA FRANCISCO

Dolores Aleixandre




Posted: 04 Apr 2013 02:43 PM PDT
 
Hermano Francisco: nunca pensé que me dirigiría así a un Papa, pero como  en tu saludo inicial no nos llamaste “hijos e hijas” sino “hermanos y hermanas”, siento que tengo permiso para hacerlo. Y me sale también un tú,  aunque llenísimo de respeto, porque no me imagino llamando de usted a un hermano de verdad y el vos argentino no me va a salir. 
En el diario “La Nación” del 14 de Marzo he leído que tu elección “ha resultado balsámica” y me ha parecido un adjetivo perfecto para calificar lo que nos está pasando desde que nos saludaste desde el balcón, con aquel tono en el que se mezclaban la  timidez y la confianza.  Primer efecto balsámico: te vemos distendido y hasta bromista (¡qué maravilla, un papa con sentido del humor…!), sin dar en ningún momento la impresión de estar abrumado por el peso de esa responsabilidad agobiante  y desmesurada que los Papas se han ido echando sobre los hombros, como si les tocara a ellos solos encargarse de toda la Iglesia universal. Como si no existieran los otros Pastores,  como si el pueblo de Dios fuera un fardo con el que cargar y no una comunidad de hombres y mujeres capaces de iniciativa y con deseos de participar  y de colaborar, como soñamos con el Concilio.   
Tú, en cambio, estás consiguiendo comunicarnos la convicción de que ese camino que comienzas lo vas a hacer acompañado por todos nosotros. Qué manera tan franciscana por lo sencilla y tan ignaciana por su lucidez de señalar un nuevo estilo eclesial.  Porque si lo que deseas es que se nos reconozca por la  fraternidad, el  amor y la confianza, empiezan a sobrar y a estorbar  (hace tiempo que a bastantes ya nos estaban sobrando y estorbando…) tantas conductas,  prácticas y costumbres en las que se han ido confundiendo la dignidad con la magnificencia y  lo solemne con lo suntuoso. Resulta una sorpresa balsámica sentir que ahora te tenemos como cómplice en el deseo de ir cambiando esas usanzas e inercias que nadie se decidía a declarar obsoletas y ante cuya incongruencia habían dejado de dispararse las alarmas. No son cuestiones irrelevante, son indicadores que revelan una preocupante atrofia de los sensores que tendrían que haber puesto alerta, hace mucho, de que estaban en contradicción con los usos de Jesús. Así que bienvenida sea esa tarea que emprendes  de volver a la frescura del Evangelio y a la radicalidad de sus palabras: ya nos estamos dando cuenta de que, en lo que toca a los pobres, no vas a darnos tregua.
Comienzas tu camino en momentos de extrema debilidad de la Iglesia: lo mismo que aquel joven que huyó desnudo en el huerto, a ella le han sido arrancadas las vestiduras con las que se protegía: secretismo,  hermetismo, ocultamiento,  negación de lo evidente. Pero es precisamente ahora, cuando aparece desnuda y despojada  ante la mirada enjuiciadora del mundo, cuando se le presenta inesperadamente una ocasión maravillosa: la de revestirse por fin, únicamente, del manto de la gloria de su Señor.
Nos has confiado la tarea  de sostenerte con nuestra oración y en estos momentos estoy pidiendo para ti unas cuantas cosas: paciencia ante el rastreo que la prensa está haciendo de tu pasado y que es una consecuencia de lo que dijiste a los periodistas: “Habéis trabajado ¿eh?, habéis trabajado…”. Pues eso, se han crecido y siguen trabajando. También pido que no te agobien más de la cuenta  las expectativas descomunales que estás despertando y que te sientas muy libre (y muy hábil también) para elegir a quienes creas que pueden ayudarte en el gobierno de la Iglesia, aunque suponga un ERE para la curia.
Vas a encontrar muchas piedras en ese camino: críticas, resistencias y hasta zancadillas así que, siguiendo la recomendación de tu preciosa homilía el día de San José, trata  de custodiarte un poco a ti mismo. Y por si no aciertas del todo, que se ocupen de ello las santas de la Iglesia de Roma: Cecilia, Inés, Domitila, Tatiana, Agripina, Demetria, Martina, Basilisa, Melania, Anastasia, Digna, Emérita, Martina, Sabina.
Han ido a buscarte casi hasta el fin del mundo y ha sido un acierto: gracias por haber aceptado quedarte, sin poder volver a recoger tus cosas. Menos mal que los zapatos que llevas parecen cómodos.
Muchos nos sentimos ahora responsables de rezar por ti, aunque no seamos de tu diócesis y nos alegra saber que estás también encargado de velar por la Iglesia universal. De pronto, está recobrando sentido llamar Papa al Obispo de Roma.
Que el Señor te bendiga, te guarde y derrame sobre ti el bálsamo de su paz.

Dolores Aleixandre RSCJ+

En el nº 2.842 de Vida Nueva.

SAN HERMENEGILDO

San Hermenegildo


Hermenegildo fue educado por su padre Leovigildo en la herejía arriana. En cambio, se casó con una católica que, con su ejemplo y oraciones, le convirtieron. Al enterarse su padre se enfureció, lo desheredó y tomó como prisioneros a su esposa y a su hijo. Hicieron las paces un año después.

En Tarragona lo encarcelaron acusado de herejía. El mártir se negó recibir la comunión de manos de un obispo arriano y su padre lo mandó matar. Hermenegildo recibió la noticia con resignación y murió de un solo golpe de mazo.


San Martín I




13 de abril de 2013, sábado de la II semana de Pascua. (También es San Martín I, Papa y mártir y san Hermenegildo, mártir).
Oración de la mañana (laudes)

Oraciones del día descargables en PDF aquí.

V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.

viernes, 12 de abril de 2013

SAN ALFERIO

San Alferio


Miembro de una familia noble, Alferio nació en Salermo (Italia) en el año 930. Cayó tremendamente enfermo y le prometió a Dios que, si sobrevivía, le entregaría su vida. De este modo, se hizo monje en Cluny (Francia) y en 1011 se volvió ermitaño en la Montaña de Fenestra (cerca de Salerno).

Su santidad y sabiduría se extendieron por toda la región y fundó la abadía de la Santísima Trinidad. Entidad que gobernó hasta el día de su muerte, el día de Jueves Santo de 1050 (tenía 120 años de edad).


12 de abril de 2013, viernes de la II semana de Pascua.
Oración de la mañana (laudes)

Oraciones del día descargables en PDF aquí.

V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.