miércoles, 6 de marzo de 2013

SAN OLEGARIO

San Olegario


Nació en Barcelona y sus padres confiaron su educación en unos canónigos. Preparó sus estudios para el sacerdocio y se distinguió por su piedad sincera y su afición por leer a los Santos Padres. Anhelaba la perfección espiritual y para ello se retiró al Convento de Canónigos Regulares de San Agustín. Al morir el Obispo de Barcelona, le sucedió en el cargo, participó en algunos concilios y logró derrotar a los herejes dada su preparación intelectual. Murió en 1137.

 V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.

HIMNO II
En tierra extraña peregrinos
con esperanza caminamos,
que, si arduos son nuestros caminos,
sabemos bien a dónde vamos.

En el desierto un alto hacemos,
es el Señor quien nos convida,
aquí comemos y bebemos
el pan y el vino de la Vida.

Para el camino se nos queda
entre las manos, guiadora,
la cruz, bordón, que es la vereda
y es la bandera triunfadora.

Entre el dolor y la alegría,
con Cristo avanza en su andadura
un hombre, un pobre que confía
y busca la ciudad futura. Amén.

 Antífona 2: Dichoso el hombre que camina por sendas de justicia y habla con rectitud.

CÁNTICO: Dios juzgará con justicia
Los lejanos, escuchad lo que he hecho;
los cercanos, reconoced mi fuerza.

Temen en Sión los pecadores,
y un temblor se apodera de los perversos:
¿”Quién de nosotros habitará un fuego devorador,
quién de nosotros habitará una hoguera perpetua?”.

El que procede con justicia y habla con rectitud
y rehúsa el lucro de la opresión;
el que sacude la mano rechazando el soborno
y tapa su oído a propuestas sanguinarias,
el que cierra los ojos para no ver la maldad:
ése habitará en lo alto,
tendrá su alcázar en un picacho rocoso,
con abasto de pan y provisión de agua.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 2: Dichoso el hombre que camina por sendas de justicia y habla con rectitud.

martes, 5 de marzo de 2013

¿ES LA MISA UN ESPECTÁCULO?


Primero que nada, la misa es una FIESTA . ¿Por qué hacemos la fiesta ? Porque, gracias a que Jesús resucitó, todos los hombres podemos salvarnos, o sea, después de morirnos podremos ir al cielo y vivir ahí para siempre con Dios. ¡ Claro que tenemos que festejar esto !
- Además: 1) La Misa es el MEMORIAL del sacrificio de Nuestro Señor. Esto significa que, Jesucristo al ir
se de ese de este mundo no quiso dejarnos, un cuadro o una estatua suya, sino el ESTAR DE VERDAD PRESENTE en cada Misa que se celebre.
2) La Misa es un BANQUETE. Así como nuestro cuerpo necesita comer para vivir, nues -tra alma necesita comer a Jesús para ser feliz y llegar al cielo. En la Misa comulgamos y Jesús viene a nuestra alma.




3) La Misa es un SACRIFICIO. La Iglesia nos enseña que en cada Misa se vive realmente el sacrificio de Jesús en la Cruz; Cristo se ofrece a morir por nosotros y perdonar nuestros pecados.

¿ PARA QUÉ VAMOS A LA MISA ?
- Cuando los CATÓLICOS vamos a Misa:
1) Lo más importante es que en ella ALABAMOS a Dios, o sea, le decimos que Él es lo más grande que existe, que le amamos y que le respetamos.
2) En la Misa DAMOS GRACIAS a Dios por todas las cosas buenas que nos ha dado.
3) En la Misa le PEDIMOS PERDÓN a Dios por las veces que le hemos ofendido, aunque ya sabes que los pecados graves, sólo se perdonan en la Confesión.
4) En la Misa NOS OFRECEMOS nosotros mismos a Dios, porque le amamos, y le prometemos que vamos a tratar de ser mejores.
Cada uno sabemos qué es ¨eso ¨ que Jesús quiere que cambiemos.

5) En la Misa le PEDIMOS a Jesús su AYUDA. Recuerda que nosotros solos no podemos lograr muchas cosas, pero con la ayuda de Dios sí podemos. Hay que ponernos en sus manos.

¿ CÓMO ES LA MISA ?
- La Misa, se divide en dos partes. La primera se llama LITURGIA DE LA PALABRA, y la segunda, CELEBRACIÓN EUCARÍSTICA.
Vamos a explicarte lo que hacemos en cada una de ellas:

Liturgia de la Palabra:

- En la primera parte de la Misa, nos preparamos para recibir el mensaje de Cristo.
¿ Cómo nos preparamos ?

1) Primero, pedimos perdón a Dios por lo que le hemos ofendido rezando él ¨YO CONFIESO ....¨.
2) Después, rezamos el ¨GLORIA A DIOS EN EL CIELO ... ¨. Con esta oración le decimos que ÉL es lo más grande y que lo respetamos.





- Ya que nos preparamos, entonces escuchamos el MENSAJE DE JESÚS en tres lecturas. Todas ellas son tomadas de la BIBLIA 1) La PRIMERA LECTURA consiste en algunos mensajes que fueron escritos muchos muchos años antes de que naciera Jesús. Se toman del del antiguo testamento.
2) En la SEGUNDA LECTURA, casi siempre se leen cartas que escribieron los Apóstoles de Jesús.
3) El EVANGELIO, nos cuenta la vida de Jesús, y nos dice el cómo quiere El que los hombres nos portemos y lo que debemos de hacer para salvarnos. Esta es la lectura más importante y por eso la escuchamos de pie
4) Después rezamos el PADRE NUESTRO.
5) A continuación nos damos la paz; todos nos damos la mano en señal del amor que debe haber entre todos los hermanos.
6) Al final de esta parte de la Misa, todos pedimos a Dios por diferentes cosas y todos contestamos: ¨ Te rogamos Señor¨.










 Celebración Eucarística:
- Esta es la segunda parte de la Misa y lo más importante es que en ella el pan y el vino se convierten en el cuerpo y la sangre de Jesús.


1) Primero se llevan al altar ¨las ofrendas¨, que son el pan y el vino.
2) Después el Padre se lava las manos; esto lo hace para recordar que su alma debe estar lim- pia para decir la Misa.

3) Entonces, viene la parte más importante: LA CONSAGRACIÓN. En ella el Padre repite las mismas palabras que Jesús dijo en su Ultima Cena, y entonces el pan y el vino se convierten de verdad en el cuerpo y en la
4) Después rezamos el PADRE NUESTRO.
5) A continuación nos damos la paz; todos nos damos la mano en señal del amor que debe haber entre todos los hermanos.

6) Al final, viene algo muy importante: LA COMUNIÓN. ¡Imagínate poder recibir al mismo Jesús en tu alma!

Los siguientes momentos son tal vez los más dulces de toda la Misa. ¡Poder platicar con el mismo Jesús en nuestro corazón, contarle nuestras cosas, pedirle su ayuda!
PROPÓSITO DEL MES:
Ahora que conozco mejor lo que es la Misa, trataré de poner mucha atención y sentirme muy cerca de Jesús durante ella.


sangre de Jesús.

Observamos que en la celebración de la Santa Misa hay muchas partes y muchas cosas, que el sacerdote, que la preside, no es solo el que participa, sino que hay más personas que participamos: todos los que asistimos celebramos con él. Por lo tanto, nuestra participación se hace, no solo necesaria, sino también activa y celebrativa. Vivamos la celebración de forma más comprometida y activa.

SAN CRISTOBAL MACASSOLI DE MILÁN

San Cristóbal de Macassoli


Cristóbal Macassoli nació en Milán a comienzos del siglo XV. A los 20 años se hizo franciscano y fue insigne por su predicación y santidad y por su entrega generosa al ministerio apostólico. Después de una vida activa, fijó su residencia en el convento de Santa María de las Gracias en Vigevano. Murió el 5 de marzo de 1485 a los 85 años de edad.

 V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.

HIMNO I (a elegir uno de los tres siguientes)
Este es el día del Señor.
Este es el tiempo de la misericordia.

Delante de tus ojos
ya no enrojeceremos
a causa del antiguo
pecado de tu pueblo.
Arrancarás de cuajo
el corazón soberbio
y harás un pueblo humilde
de corazón sincero.

En medio de las gentes
nos guardas como un resto
para cantar tus obras
y adelantar tu reino.
Seremos raza nueva
para los cielos nuevos;
sacerdotal estirpe,
según tu Primogénito.

Caerán los opresores
y exultarán los siervos;
los hijos del oprobio
serán tus herederos.
Señalarás entonces
el día del regreso
para los que comían
su pan en el destierro.

¡Exulten mis entrañas!
¡Alégrese mi pueblo!
Porque el Señor que es justo
revoca sus decretos:
La salvación se anuncia
donde acechó el infierno,
porque el Señor habita
en medio de su pueblo.


Antífona 1: Señor, has sido bueno con tu tierra, has perdonado la culpa de tu pueblo.

SALMO 84. Nuestra salvación está cerca
Señor, has sido bueno con tu tierra,
has restaurado la suerte de Jacob,
has perdonado la culpa de tu pueblo,
has sepultado todos sus pecados,
has reprimido tu cólera,
has frenado el incendio de tu ira.

Restáuranos, Dios Salvador nuestro;
cesa en tu rencor contra nosotros.
¿Vas a estar siempre enojado,
o a prolongar tu ira de edad en edad?

¿No vas a devolvernos la vida,
para que tu pueblo se alegre contigo?
Muéstranos, Señor, tu misericordia,
y danos tu salvación.

Voy a escuchar lo que dice el Señor:
"Dios anuncia la paz
a su pueblo y a sus amigos
y a los que se convierten de corazón".

La salvación está ya cerca de sus fieles,
y la gloria habitará en nuestra tierra;
la misericordia y la fidelidad se encuentran,
la justicia y la paz se besan;

La fidelidad brota de la tierra,
y la justicia mira desde el cielo;
el Señor nos dará la lluvia,
y nuestra tierra dará su fruto.

La justicia marchará ante él,
la salvación seguirá sus pasos.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 1: Señor, has sido bueno con tu tierra, has perdonado la culpa de tu pueblo.

lunes, 4 de marzo de 2013

SAN CASIMIRO

San Casimiro


Era hijo de los Reyes Polacos que tenían su sede en Cracovia. Fue educado por el sacerdote Juan y el profesor Calímaco de los que recibió el camino hacia la santidad y la ciencia. En su vida se propuso el ideal de agradar a Dios. Lo cumplió a rajatabla, estaba en la más pura línea del Evangelio y le encantaba el trato y la ayuda con los más pobres. Su gran trabajo apostólico fue extender la Religión Católica por Polonia y Lituania. La tuberculosis terminó con su vida en 1484 cuando tenía 26 años.


V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.
  
HIMNO II
En tierra extraña peregrinos
con esperanza caminamos,
que, si arduos son nuestros caminos,
sabemos bien a dónde vamos.

En el desierto un alto hacemos,
es el Señor quien nos convida,
aquí comemos y bebemos
el pan y el vino de la Vida.

Para el camino se nos queda
entre las manos, guiadora,
la cruz, bordón, que es la vereda
y es la bandera triunfadora.

Entre el dolor y la alegría,
con Cristo avanza en su andadura
un hombre, un pobre que confía
y busca la ciudad futura. Amén.

Antífona 1: Dichosos los que viven en tu casa, Señor.

SALMO 83: Añoranza del templo
¡Qué deseables son tus moradas,
Señor de los ejércitos!
Mi alma se consume y anhela
los atrios del Señor,
mi corazón y mi carne
retozan por el Dios vivo.

Hasta el gorrión ha encontrado una casa;
la golondrina, un nido
donde colocar sus polluelos:
tus altares, Señor de los ejércitos,
Rey mío y Dios mío.

Dichosos los que viven en tu casa,
alabándote siempre.
Dichosos los que encuentran en ti su fuerza
al preparar su peregrinación:

Cuando atraviesan áridos valles,
los convierten en oasis,
como si la lluvia temprana
los cubriera de bendiciones;
caminan de baluarte en baluarte
hasta ver a Dios en Sión.

Señor de los ejércitos, escucha mi súplica;
atiéndeme, Dios de Jacob.
Fíjate, oh Dios, en nuestro Escudo,
mira el rostro de tu Ungido.

Vale más un día en tus atrios
que mil en mi casa,
y prefiero el umbral de la casa de Dios
a vivir con los malvados.

Porque el Señor es sol y escudo,
él da la gracia y la gloria;
el Señor no niega sus bienes
a los de conducta intachable.

¡Señor de los ejércitos, dichoso el hombre
que confía en ti!

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 1: Dichosos los que viven en tu casa, Señor.

domingo, 3 de marzo de 2013

DE DOMINGO A DOMINGO



Ser consciente de que nuestro Padre Dios ha dejado una gran responsabilidad en cada uno de sus hijos, es, en mi humilde opinión, el comienzo de empezar el camino de conversión. Porque para convertirse hay primero que tomar conciencia de lo que eso significa, pues si no es así, nuestro camino no será firme ni tendrá un rumbo claro y decidido.

Se nos ha dado mucho, todo lo que anhelamos para conseguir eso que buscamos:  "La felicidad eterna", pero al mismo tiempo se nos ha dejado en nuestras manos. Dependerá de nosotros que nuestra tierra, nuestra higuera particular dé frutos. Pero al mismo tiempo, esa dependencia de nosotros mismos no es total ni directa, sino que será por obra de la Gracia de Dios en nosotros.

Diremos que Dios, por que así Él lo ha querido, nos ha dejado en nuestras manos la elección. ¿Quieres dar frutos? Pues ponte en mis Manos, entregame tu vida y tu infertilidad. Entregame tu tierra estéril y confía en mí. YO la regaré para que dé los frutos esperados. Necesitamos de Dios, pero Dios espera nuestro sí.

Señor, hasta en mi pobre decisión necesito de Ti. Dame la luz y la fortaleza necesaria para poner toda mi voluntad en tus Manos. Quiero hacer de mi vida una higuera fértil y dar los frutos que Tú has pensado que yo puedo dar.


EN EL CAMINO CUARESMAL


 3º DOMINGO DE CUARESMA


3 de marzo 2013
Ex 3, 1-8a.13-15 Sal, 102
1Cor 10, 1´6. 10-12
Lc 13, 1-9

"LA PRUEBA: UNA PRO-VACACIÓN"

Jesús, Salvador nuestro,
Tú que eres compasivo
y misericordioso,
perdona nuestra falta
de confianza en Ti
en los momentos de prueba.
Gracias por la infinita paciencia
y ternuraque tienes con nostros,
nos vas cuidando y esperando
 que demos frutos de santidad.
Haz que la prueba sea 
para nosotros
una oportunidad para crecer
y madurar en el amor.
"Bendice alma mía al Señor
y no olvides sus beneficios".

SAN INOCENCIO DE BERZO

http://www.escuelacima.com/beatoinocencioberzo.html
(Ver aquí)


Nació en Niardo en Valcamonica (Brescia) en 1844. Se ordenó sacerdote en 1867 y se distinguió por su desprendimiento de las cosas, su caridad con los pobres, la asistencia a los enfermos y la predicación humilde. El Señor lo llamaba a una vida más austera e ingresó en los Hermanos Menores Capuchinos con el nombre de Fray Inocencio.

Terminó en el Convento de la Santísima Anunciata donde encontró lo que anhelaba su espíritu: ser santo. Murió con 46 años cuando el Señor llamó a este siervo bueno y fiel que había vivido en la humildad y en la pobreza.



V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.

HIMNO I (a elegir uno de los tres siguientes)

Este es el día del Señor.
Este es el tiempo de la misericordia.

Delante de tus ojos
ya no enrojeceremos
a causa del antiguo
pecado de tu pueblo.
Arrancarás de cuajo
el corazón soberbio
y harás un pueblo humilde
de corazón sincero.

En medio de las gentes
nos guardas como un resto
para cantar tus obras
y adelantar tu reino.
Seremos raza nueva
para los cielos nuevos;
sacerdotal estirpe,
según tu Primogénito.

Caerán los opresores
y exultarán los siervos;
los hijos del oprobio
serán tus herederos.
Señalarás entonces
el día del regreso
para los que comían
su pan en el destierro.

¡Exulten mis entrañas!
¡Alégrese mi pueblo!
Porque el Señor que es justo
revoca sus decretos:
La salvación se anuncia
donde acechó el infierno,
porque el Señor habita
en medio de su pueblo.

Antífona 1: Tus mandatos, Señor, son fieles y seguros, más que la voz de aguas caudalosas.

SALMO 92: Gloria del Dios creador
El Señor reina, vestido de majestad,
el Señor, vestido y ceñido de poder:
así está firme el orbe y no vacila.

Tu trono está firme desde siempre,
y tú eres eterno.

Levantan los ríos, Señor,
levantan los ríos su voz,
levantan los ríos su fragor;

pero más que la voz de aguas caudalosas,
más potente que el oleaje del mar,
más potente en el cielo es el Señor.

Tus mandatos son fieles y seguros;
la santidad es el adorno de tu casa,
Señor, por días sin término.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 1: Tus mandatos, Señor, son fieles y seguros, más que la voz de aguas caudalosas.