miércoles, 15 de febrero de 2023

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Es evidente que recibdo el amor, el tesoro más preciado por el hombre, tú debes de anunciarlo y darlo gratis. Porque, cuando lo haces estás gozando del hecho de amar y recibiendo el gozo de ser amado. Jesú vino a darse, no a ser servido sino a servir. Eso no se entiende sin el amor. Él nos ama y se da sin condiciones. Y eso nos invita y nos mueve a nosotros a hacer lo mismo. 

Hoy el Papa Francisco nos habla de nuestro celo apasionado por evangelizar y de la invitación que Jesús hace a sus discípulos. Leamos, siguiendo la invitación del santo Padre a Mateo - capítulo 10 - y meditemos a la luz del Espíritu Santo.


PAPA FRANCISCO 

AUDIENCIA GENERAL

Aula Pablo VI
Miércoles, 15 de febrero de 2023

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Catequesis. La pasión por la evangelización: el celo apostólico del creyente 4. El primer apostolado

Queridos hermanos y hermanas:

Continuamos el ciclo de catequesis dedicado a la pasión por evangelizar, y hoy reflexionamos sobre los primeros discípulos. Nos dice el Evangelio que «Jesús instituyó a Doce para que estuvieran con Él y para enviarlos a predicar» (Mc 3,14). Esto significa que “estar” con el Señor y “salir” a anunciarlo —podríamos decir, la contemplación y la acción— son dos dimensiones de la vida cristiana que siempre van unidas.

En el capítulo 10 del evangelio según san Mateo —les invito a que lo lean—, Jesús les dice a sus discípulos porqué es necesario anunciar, qué es lo que se anuncia y cómo hay que hacerlo. El don de conocer a Jesús, que hemos recibido gratuitamente, también gratuitamente estamos llamados a compartirlo con los demás. Lo que anunciamos es el amor de Dios, que transforma nuestra vida. Y el modo de transmitirlo es con sencillez y mansedumbre, sin apegos a los bienes materiales y juntos, en comunidad. Nadie va solo, la Iglesia es misionera, y en la misión encuentra su unidad.


 

Saludos

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Los animo a leer con frecuencia el Evangelio y a confrontar nuestra vida y nuestros apostolados con las palabras de Jesús, que nos muestran el camino para ser discípulos y misioneros a la medida de su Corazón. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.

miércoles, 8 de febrero de 2023

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Hoy el Papa Francisco comparte con nosotros su experiencia del viaje apostólico a la República Democrática del Congo y Sudán del Sur. Da gracias a Dios por esta oportunidad y por poder realizar este v

También nosotros agradecemos al santo Padre que comparta con nosotros sus viajes y que nos alimente y conforte con sus experiencias de fe.


PAPA FRANCISCO

AUDIENCIA GENERAL

Sala Pablo VI
Miércoles, 8 de febrero de 2023

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El viaje apostólico a la República Democrática del Congo y a Sudán del Sur

Queridos hermanos y hermanas:

La semana pasada visité dos países africanos: la República Democrática del Congo y Sudán del Sur. Agradezco a Dios que me permitió realizar ese viaje tan esperado. Los primeros tres días estuve en Kinsasa, capital de la República Democrática del Congo. Compartimos la fe en diversos encuentros y celebraciones. El pueblo congoleño habita en una tierra rica de recursos, pero herida por conflictos que no acaban nunca. Pude escuchar los valientes testimonios de algunas víctimas de la guerra, reafirmando junto a ellos la necesidad del perdón y la paz.  

La segunda etapa del viaje fue una peregrinación ecuménica de paz en Yuba, capital de Sudán del Sur. Fui junto con el Arzobispo de Canterbury, Justin Welby, y el Moderador General de la Iglesia de Escocia, Iain Greenshields. Allí me encontré con el Pueblo de Dios sursudanés, y suplicamos juntos el don de la concordia y la reconciliación, así como el celo apostólico para seguir siendo testigos de la esperanza y la alegría del Evangelio.


 

Saludos

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los que han venido de Chile. Encomendemos a las víctimas y a los afectados por los incendios en esta querida nación. Les pido también que recemos por nuestros hermanos y hermanas del continente africano —especialmente por la República Democrática del Congo y Sudán del Sur—, para que Dios los guíe por sendas de amor, de justicia y de paz. Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide. Muchas gracias.

jueves, 2 de febrero de 2023

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO - CORRESPONDIENTE A LA AUDIENCIA DEL 250123 -

Ponemos hoy, ya que por el viaje apostólico del Papa no hay audiencia, la correspondiente al miércoles pasado - 250123 - que habíamos omitido.

Hoy el Papa Francisco nos habla del primer anuncio que hace Jesús y nos describe todos los elementos que en él podemos descubrir y tener en cuenta para nuestra propia evangelización injertada en Él. No cabe duda que la alegría es algo inherente a la proclamación. Nos libera y libra de la esclavitud del pecado. Nos ilumina, nos sana y asombra. Reflexionemos sobre lo que nos dice el santo Padre.




PAPA FRANCISCO

AUDIENCIA GENERAL

Aula Pablo VI
Miércoles, 25 de enero de 2023

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Catequesis. La pasión por la evangelización: el celo apostólico del creyente 3. Jesús, maestro del anuncio

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

El miércoles pasado reflexionamos sobre Jesús modelo del anuncio, sobre su corazón pastoral siempre dirigido a los demás. Hoy nos fijamos en Él como maestro del anuncio. Dejémonos guiar por el episodio en el que predica en la sinagoga de su pueblo, Nazaret. Jesús lee un pasaje del profeta Isaías (cfr. 61,1-2) y después sorprende a todos con una “predicación” muy breve, de una sola frase, una sola frase. Y dice así: «Esta escritura, que acabáis de oír, se ha cumplido hoy» (Lc 4,21). Esta fue la predicación de Jesús: «Esta escritura, que acabáis de oír, se ha cumplido hoy». Esto significa que para Jesús ese pasaje profético contiene lo esencial de lo que Él quiere decir de sí. Por tanto, cada vez que nosotros hablamos de Jesús, deberíamos recalcar su primer anuncio. Veamos entonces en qué consiste este primer anuncio. Se pueden identificar cinco elementos esenciales.

El primer elemento es la alegría. Jesús proclama: «El Espíritu del Señor sobre mí, […] me ha enviado para anunciar a los pobres la Buena Nueva» (v. 18), es decir un anuncio de leticia, de alegría. Buena Nueva: no se puede hablar de Jesús sin alegría, porque la fe es una estupenda historia de amor para compartir. Testimoniar a Jesús, hacer algo por los otros en su nombre, es decir entre las líneas de la vida haber recibido un don tan hermoso que ninguna palabra basta para expresarlo. Sin embargo, cuando falta la alegría, el Evangelio no pasa, porque este ―lo dice la palabra misma― es buena nueva, y Evangelio quiere decir buena nueva, anuncio de alegría. Un cristiano triste puede hablar de cosas muy hermosas, pero todo es vano si el anuncio que transmite no es alegre. Decía un pensador: “un cristiano triste es un triste cristiano”: no olvidar esto.

Vamos al segundo aspecto: la liberación. Jesús dice que ha sido enviado «a proclamar la liberación a los cautivos» (ibid.). Esto significa que quien anuncia a Dios no puede hacer proselitismo, no, no puede presionar a los otros, sino aligerarlos: no imponer pesos, sino aliviar de ellos; llevar paz, no llevar sentimientos de culpa. Cierto, seguir a Jesús conlleva una ascesis, conlleva sacrificios; por otro lado, si cualquier cosa hermosa lo requiere, ¡mucho más la realidad decisiva de la vida! Pero quien testimonia a Cristo muestra la belleza de la meta, más que la fatiga del camino. Nos habrá sucedido contarle a alguien sobre un bonito viaje que hemos hecho. Por ejemplo, habremos hablado de la belleza de los lugares, de lo que hemos visto y vivido, no del tiempo que tardamos en llegar ni de las colas del aeropuerto, ¡no! Así cada anuncio digno del Redentor debe comunicar liberación. Como el de Jesús. Hoy hay alegría, porque he venido a liberar.

Tercer aspecto: la luz. Jesús dice que ha venido a traer «la vista a los ciegos» (ibid.). Llama la atención que, en toda la Biblia, antes de Cristo, nunca aparece la curación de un ciego, nunca. De hecho, era un signo prometido que llegaría con el Mesías. Pero aquí no se trata solo de la vista física, sino de una luz que hace ver la vida de forma nueva. Hay un “venir a la luz”, un renacimiento que sucede solo con Jesús. Si lo pensamos, así empezó para nosotros la vida cristiana: con el Bautismo, que antiguamente se llamaba precisamente “iluminación”. ¿Y qué luz nos dona Jesús? Nos trae la luz de la filiación: Él es el Hijo amado del Padre, viviente para siempre; y con Él también nosotros somos hijos de Dios amados para siempre, a pesar de nuestros errores y defectos. Entonces la vida ya no es un ciego avanzar hacia la nada, no: no es cuestión de suerte o fortuna. No es algo que dependa de la casualidad o de los astros, y tampoco de la salud o de las finanzas, no. La vida depende del amor, del amor del Padre, que cuida de nosotros, sus hijos amados. ¡Qué hermoso es compartir con los otros esta luz! ¿Habéis pensado que la vida de cada uno de nosotros ―mi vida, tu vida, nuestra vida― es un gesto de amor? ¿Es una invitación al amor? ¡Esto es maravilloso! Pero muchas veces lo olvidamos, frente a las dificultades, a las malas noticias, también frente ―y esto es feo― a la mundanidad, la forma de vivir mundana.

Cuarto aspecto del anuncio: la sanación. Jesús dice que ha venido «para dar libertad a los oprimidos» (ibid.)Oprimido es quien en la vida se siente aplastado por algo que sucede: enfermedades, fatigas, angustias, sentimientos de culpa, errores, vicios, pecados… Oprimidos por esto: pensemos, por ejemplo, en los sentimientos de culpa por eso, por lo otro… Lo que nos oprime, sobre todo, es precisamente ese mal que ninguna medicina o remedio humano puede resanar: el pecado. Y si uno tiene sentido de culpa por algo que ha hecho, y este se siente mal… Pero la buena noticia es que con Jesús este mal antiguo, el pecado, que parece invencible, ya no tiene la última palabra. Yo puedo pecar porque soy débil. Cada uno de nosotros puede hacerlo, pero esta no es la última palabra. La última palabra es la mano tendida de Jesús que nos levanta del pecado. Y padre, ¿esto cuándo lo hace?  ¿Una vez? No. ¿Dos? No. ¿Tres? No. Siempre. Cada vez que tú estás mal, el Señor siempre tiene la mano tendida. Solamente hay que aferrarse y dejarse llevar. La buena noticia es que con Jesús este mal antiguo ya no tiene la última palabra: la última palabra es la mano tendida de Jesús que te lleva adelante. Jesús nos sana del pecado siempre. ¿Y cuánto debo pagar por la sanación? Nada. Nos sana siempre y gratuitamente. Invita a los que están «fatigados y sobrecargados» ―lo dice el Evangelio― a ir a Él (cfr. Mt 11,28). Y entonces acompañar a alguien al encuentro con Jesús es llevarle al médico del corazón, que levanta la vida. Es decir: “Hermano, hermana, yo no tengo respuesta a muchos de tus problemas, pero Jesús te conoce, Jesús te ama, te puede sanar y serenar el corazón”. Quien lleva pesos necesita una caricia sobre el pasado. Muchas veces oímos: “Pero yo necesitaría sanar mi pasado… necesito una caricia sobre ese pasado que me pesa tanto…”. Necesita perdón. Y quien cree en Jesús tiene precisamente eso para donar a los otros: la fuerza del perdón, que libera el alma de toda deuda. Hermanos, hermanas, no lo olvidéis: Dios lo olvida todo. ¿Por qué? Sí, olvida todos nuestros pecados, de ellos no tiene memoria. Dios perdona todo porque olvida nuestros pecados. Solamente hay que acercarse al Señor y Él nos perdona todo. Pensad en algo del Evangelio, de ese que ha empezado a hablar: “¡Señor, he pecado!”. Ese hijo… Y el padre le pone la mano en la boca. “No, está bien, nada…”. No le deja terminar...Y esto es hermoso. Jesús nos espera para perdonarnos, para resanarnos. ¿Y cuánto? ¿Una vez? ¿Dos veces? No. Siempre. “Pero padre, yo hago las mismas cosas siempre…”. Y también él hará las mismas cosas siempre: perdonarte, abrazarte. Por favor, no desconfiemos de esto. Así se ama al Señor. Quien lleva pesos y necesita una caricia sobre el pasado, necesita perdón, que sepa que Jesús lo hace. Y es esto lo que da Jesús: liberar el alma de toda deuda. En la Biblia se habla de un año en el que se era liberado del peso de las deudas: el Jubileo, el año de gracia. Es como el último punto del anuncio.

Jesús, de hecho, dice que ha venido «a proclamar un año de gracia del Señor» (Lc 4,19). No era un jubileo programado, como los que estamos haciendo ahora, que todo está programado y se piensa en qué hacer, qué no hacer… No. Pero con Cristo la gracia que hace nueva la vida llega y asombra siempre. Cristo es el Jubileo de cada día, de cada hora, que se acerca a ti, para acariciarte, para perdonarte. Y el anuncio de Jesús debe llevar siempre el asombro de la gracia. Este asombro… “No me lo puedo creer, he sido perdonado, he sido perdonada”. ¡Pero tan grande es nuestro Dios! Porque no somos nosotros los que hacemos grandes cosas, sino que es la gracia del Señor que, también a través de nosotros, realiza cosas imprevisibles. Y estas son las sorpresas de Dios.  Dios es un maestro de las sorpresas. Siempre nos sorprende, siempre nos espera. Nosotros llegamos y Él está esperando. Siempre. El Evangelio va acompañado de un sentido de maravilla y de novedad que tiene un nombre: Jesús.

Él nos ayude a anunciarlo como desea, comunicando alegría, liberación, luz, sanación y asombro. Así se comunica Jesús.

Una última cosa: esta buena nueva, que dice el Evangelio, está dirigida «a los pobres» (v. 18). A menudo nos olvidamos de ellos, sin embargo, son destinatarios mencionados explícitamente, porque son los predilectos de Dios. Acordémonos de ellos y recordemos que, para acoger al Señor, cada uno de nosotros debe hacerse “pobre dentro”. Con esa pobreza que hace decir: “Señor necesito perdón, necesito ayuda, necesito fuerza”. Esta pobreza que todos nosotros tenemos: hacerse pobre dentro. Se trata de vencer toda pretensión de autosuficiencia para saberse necesitado de gracia, y siempre necesitado de Él. Si alguien me dice: Padre, pero ¿cuál es la vía más breve para encontrar a Jesús? Hazte necesitado. Hazte necesitado de gracia, necesitado de perdón, necesitado de alegría. Y Él se acercará a ti.


 

Saludos

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Hoy celebramos la Conversión del apóstol san Pablo y concluimos la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. En este día tan especial, pidamos a Jesús maestro que nos enseñe a ser artesanos de comunión, anunciándolo con alegría y sencillez de corazón. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.


 

miércoles, 18 de enero de 2023

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Anunciar exige salir a los caminos y proclamar la Buena Noticia que Jesús nos ha anunciado. Una Buena Noticia que se fundamente en el mismo. Jesús es la Buena Noticia y, como Él, nos exigimos salir, con el riegos que eso supone, a anunciar que Dios, nuestro Padre, el nuestra única y verdadera salvación. Y eso supone estar unido a Él por medio de una perseverante y permanente oración como nos dice el Papa Francisco.



 PAPA FRANCISCO

AUDIENCIA GENERAL

Aula Pablo VI
Miércoles, 18 de enero de 2023

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Catequesis. La pasión por la evangelización: el celo apostólico del creyente 2. Jesús modelo del anuncio

Queridos hermanos y hermanas:

En el ciclo de catequesis dedicadas a la pasión por evangelizar —que comenzamos el miércoles pasado—, hoy reflexionamos sobre la persona de Jesús, que es el modelo insuperable de todo evangelizador. Jesús anunció el Reino de Dios con gestos y palabras, pero sobre todo con la propia vida. Él es el Buen Pastor que no se conforma con cuidar a las ovejas que están en el rebaño; sino que, sin medir los sacrificios, va en busca de las que están alejadas y están perdidas. También nosotros estamos llamados a imitar ese modo “pastoral” de vivir.

El primer paso para poder imitar a Jesús es rezar, es decir, tener momentos de intimidad con Dios, para que nuestro corazón se configure con el suyo y vayamos adquiriendo sus mismos sentimientos. Si somos verdaderos testigos de la alegría del Evangelio, descubriremos dos verbos propios de la tarea pastoral: sufrir y arriesgar. Sufriremos porque Dios no es conocido y amado, y tendremos que tomar decisiones arriesgadas, para que todos puedan encontrarse con Él y experimentar su amor.


Saludos

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Pidamos a Jesús, Buen Pastor, que nos conceda un corazón semejante al suyo, dispuesto a cuidar con ternura de todos los hermanos y hermanas que Él mismo nos confía, de modo especial los que se sienten perdidos o están alejados de su Presencia, que alegra y da vida. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.


miércoles, 11 de enero de 2023

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Ser creyente y anunciar al Buena Noticia en la que crees se dan la mano. O dicho de otra forma, creer y evangelizar van unidos. No se puede descubrir la Persona de Jesús y no anunciarla a todo el mundo porque sería contradictorio no hacerlo. ¿Cómo te puedes guardar la Fuente del Amor Misericordioso y no proclamarlo a todo el mundo? No se entendería esa fe.

Mateo, nos dice el Papa Francisco, nos da ese ejemplo y testimonio con su vida y su compromiso de fe. Uno era Mateo antes de conocer a Jesús, y otro fue después de conocerlo. La fe te impulsa a manfiestarla a los demás porque la fe en Jesús salva eternamente.




PAPA FRANCISCO

AUDIENCIA GENERAL

Aula Pablo VI
Miércoles, 11 de enero de 2023

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Catequesis. La pasión por la evangelización: el celo apostólico del creyente. La llamada al apostolado (Mt 9, 9-13)

Queridos hermanos y hermanas:

En esta catequesis comenzamos un nuevo argumento: la pasión por la evangelización o, dicho de otro modo, el celo apostólico. Una dimensión esencial de la Iglesia es ser misionera, salir a irradiar a todos la luz del mensaje evangélico. Cuando esta dimensión se pierde, la comunidad se enferma, se cierra en sí misma y se atrofia. Son los cristianos atrofiados.

Hoy reflexionamos sobre la conversión de Mateo, en particular sobre tres elementos que podemos distinguir en este relato del Evangelio. Todo comenzó cuando Jesús vio a un hombre Mateo, no lo juzgó por lo que hacía —era un publicano— sino por su realidad íntima, con sus virtudes y sus defectos.

Al llamarlo, Mateo se levantó, dejó su puesto de autoridad, dejó sus seguridades, y se puso a disposición de Jesús, en una actitud de servicio a los demás. Después de su conversión, Mateo no se fue a un lugar lejano e idílico, sino que regresó a su casa. Al volver, ya no era el mismo. El encuentro con Jesús lo había cambiado, convirtiéndolo en un auténtico testigo de la alegría del Evangelio.


 

Saludos

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Veo que hay colombianos, venezolanos, uruguayos, argentinos, mejicanos, españoles. ¡Cuántas banderas! Pidamos a Dios la valentía de Mateo, para que, también nosotros, al sentir la mirada del Maestro —que nos interpela y nos descubre cómo somos— seamos capaces de alzarnos de nuestra postración y ser sus testigos en nuestra vida cotidiana. Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide. Muchas gracias. 

jueves, 5 de enero de 2023

EL AMOR NOS LLEVA A LA VERDAD Y LA JUSTICIA

Sin Dios, ¿hay justicia para todos?

La idea de justicia exige que, de algún modo, los buenos sean rescatados y reconocidos.


Por: P. Fernando Pascual | Fuente: Catholic net



La búsqueda sincera de la justicia lleva al esfuerzo por mejorar las leyes, perseguir a los culpables, defender a los inocentes, promover los derechos de todos.

Pero los mejores esfuerzos no siempre llegan a resultados concretos. Por eso, miles, millones de personas, sufren a causa de injusticias atroces que se prolongan por meses y por años.

Unos viven en situaciones endémicas de hambre. Otros son golpeados, heridos, asesinados. Hay quienes asisten en silencio a expropiaciones “legales” que son auténticos delitos de estado. En cientos de hospitales se practica el crimen del aborto como si fuera un “servicio” público. Millones de trabajadores son explotados, mal pagados, humillados o despedidos sin las mínimas garantías laborales.

¿No constatamos, además, cómo miles, millones de personas, no ven nunca, en su existencia terrena, la llegada de jueces buenos y de ayudas verdaderas? En aquellas otras situaciones en las que intervienen policías y jueces y llegan a castigar a los verdaderos culpables, ¿basta la condena de los asesinos para que unos padres sientan alivio tras la muerte despiadada de su hijo?

El mundo ha estado...ver más

miércoles, 4 de enero de 2023

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

El discernimiento es muy importante, nos lo ha dicho el Papa Francisco en estas últimas audiencias. Conviene buscar acompañamiento espiritual que, a falta de no encontrarlo puede también servir tu confesor habitual. El caso es que, siempre a la luz del Espíritu Santo, podamos reflexionar, meditar y, sobre todo, escuchar la Palabra de Dios y, a manera de nuestra Madre la Virgen, obedecer guardando todo en nuestro corazón. 

Pidamos, como nos dice el Papa, la intercesión de nuestra Madre para que sepamos ser discípulos/as y misioneros/as desde nuestra palabra y vida obedeciendo la Voluntad de Dios. Amén.



PAPA FRANCISCO

AUDIENCIA GENERAL

Aula Pablo VI
Miércoles, 4 de enero de 2023

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Catequesis sobre el discernimiento 14. El acompañamiento espiritual

Queridos hermanos y hermanas:

Antes de comenzar, quiero pedirles que nos unamos a cuantos en este momento están rezando por Benedicto XVI en la basílica. Él fue un gran catequista que nos ayudó a descubrir la alegría de creer y la esperanza de vivir en Cristo.

Hoy finalizamos el ciclo dedicado al discernimiento, y lo hacemos hablando del acompañamiento espiritual. Dejarnos acompañar, es decir, confrontar nuestra vida con otra persona que tenga experiencia en este ámbito, estando abiertos —tanto el acompañado como el acompañante— a la acción del Espíritu Santo, es de gran ayuda para conocernos a nosotros mismos y poder así desenmascarar engaños, confusiones o dudas que impidan nuestro seguimiento del Señor.

La persona que acompaña no sustituye a Dios, sino que camina junto a la persona acompañada y la anima a leer lo que se mueve en su corazón, que es el lugar privilegiado donde habla el Señor.

El modelo por excelencia en el arte de discernir y acompañar es la Virgen María. Ella habla poco, escucha mucho y medita en su corazón. Lo hace con humildad, sin considerarse experta o autosuficiente. María, discípula y misionera, nos enseña a no tener miedo, a alabar a Dios en cada circunstancia de nuestra vida y a “hacer todo lo que Él nos diga” (cf. Jn 2,5).


 

Saludos

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Pidamos a la Virgen María, maestra de discernimiento, que nos ayude a crecer en la vida interior y a caminar, como los magos de Oriente, confiando en las mediaciones que nos guían hacia su Hijo Jesús. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.