martes, 1 de julio de 2014

EL AMOR CONDICIONA LA LEY O NORMA





 Lo importante (Marcos 12,28-34)
José Antonio Pagola
Un escriba se acerca a Jesús. No viene a tenderle una trampa. Tampoco a discutir con él. Su vida está fundamentada en leyes y normas que le indican cómo comportarse en cada momento. Sin embargo, en su corazón se ha despertado una pregunta:“¿Qué mandamiento es el primero de todos?” ¿Qué es lo más importante para acertar en la vida?

Jesús entiende muy bien lo que siente aquel hombre. Cuando en la religión se van acumulando normas y preceptos, costumbres y ritos, es fácil vivir dispersos, sin saber exactamente qué es lo fundamental para orientar la vida de manera sana. Algo de esto ocurría en ciertos sectores del judaísmo.

Jesús no le cita los mandamientos de Moisés. Sencillamente, le recuerda la oración que esa misma mañana han pronunciado los dos al salir el sol, siguiendo la costumbre judía: ”Escucha, Israel, el Señor nuestro Dios es el único Señor: amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón”.

El escriba está pensando en un Dios que tiene poder de mandar. Jesús le coloca ante un Dios cuya voz hemos de escuchar. Lo importante no es conocer preceptos y cumplirlos. Lo decisivo es detenernos a escuchar a ese Dios que nos habla sin pronunciar palabras humanas.

Cuando escuchamos al verdadero Dios, se despierta en nosotros una atracción hacia el amor. No es propiamente una orden. Es lo que brota en nosotros al abrirnos al Misterio último de la vida: “Amarás”. En esta experiencia, no hay intermediarios religiosos, no hay teólogos ni moralistas. No necesitamos que nadie nos lo diga desde fuera. Sabemos que lo importante es amar.

Este amor a Dios no es un sentimiento ni una emoción. Amar al que es la fuente y el origen de la vida es vivir amando la vida, la creación, las cosas y, sobre todo, a las personas. Jesús habla de amar “con todo el corazón, con toda el alma, con todo el ser”. Sin mediocridad ni cálculos interesados. De manera generosa y confiada.

Jesús añade, todavía, algo que el escriba no ha preguntado. Este amor a Dios es inseparable del amor al prójimo. Sólo se puede amar a Dios amando al hermano. De lo contrario, el amor a Dios es mentira. ¿Cómo vamos a amar al Padre sin amar a sus hijos e hijas?

No siempre cuidamos los cristianos esta síntesis de Jesús. Con frecuencia, tendemos a confundir el amor a Dios con las prácticas religiosas y el fervor, ignorando el amor práctico y solidario a quienes viven excluidos por la sociedad y olvidados por la religión. Pero, ¿qué hay de verdad en nuestro amor a Dios si vivimos de espaldas a los que sufren?

domingo, 29 de junio de 2014

TU PALABRA PUEDE SER EL PUENTE DE SALVACIÓN PARA OTRO

(Mt 16,13-19)

En muchos momentos doy gracias al Espíritu de Dios por haber recibido la fe, pero también tomo conciencia de la aportación de los apóstoles Pedro y Pablo, de forma especial, por su apertura y entrega a la acción del Espíritu para derramar y entregar sus vidas en la proclamación y extensión del Evangelio.

Que hubiese ocurrido con mi fe si ellos no la extienden y la derraman, junto a sus compañeros, a lo largo y ancho del mundo. Santiago, parece adjudicarle la tradición que fue el responsable de traerla a la península y de ahí a toda España. ¿Qué hubiese ocurrido si los Reyes Católico, impulsados por su celo apostólico, no se esfuerzan en llevarla a todos los lugares descubiertos?

Descubrimos que cada cual tiene la misión de propagar la fe recibida, de forma gratuita y entregada, para la salvación del mundo. Pero también descubrimos que es el Espíritu de Dios quien nos asiste, nos impulsa y nos ilumina para que fortalecidos en El seamos capaces de transmitirla y propagarla: «Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos».

Posiblemente, muchos esperan tu palabra y tu testimonio para descubrir al Señor o para conocerlo mejor. Quizás para muchos serás el eslabón en sus vidas que les acercará al Señor. Por eso, abre tu corazón a la acción del Espíritu Santo y entregado a su Gracia camina como los apóstoles predicando con tu vida la Palabra de Dios. Amén.

miércoles, 25 de junio de 2014

AUDIENCIA GENERAL DEL PAPA FRANCISCO



Queridos hermanos y hermanas:

Dios ha querido formar un pueblo que lleve su bendición a todos los pueblos de la Tierra. En Jesucristo, lo establece como signo e instrumento de unión de los hombres con Dios y entre ellos. De ahí la importancia de pertenecer a este pueblo.

Nosotros no somos cristianos a título individual, cada uno por su cuenta. Nuestra identidad es pertenencia. Decir «soy cristiano» equivale a decir: «Pertenezco a la Iglesia». Soy de ese pueblo con el que Dios estableció desde antiguo una alianza, a la que siempre es fiel. De aquí nuestra gratitud a los que nos han precedido y acogido en la Iglesia, quienes nos han transmitido la fe, quienes nos enseñaron a rezar y quienes pidieron para nosotros el Bautismo. Leer más...

lunes, 23 de junio de 2014

“La persona que juzga se equivoca. Dios es el único juez", el Papa en la misa de Santa Marta


2014-06-23 Radio Vaticana
(RV).- (actualizado con audio) Quien juzga al hermano, se equivoca, y terminará por ser juzgado al mismo modo. Dios es “el único Juez” y quien es juzgado podrá contar siempre con la defensa de Jesús, su primer defensor, y con el Espíritu Santo. Lo afirmó el Papa Francisco en la homilía de la Santa Misa de esta mañana, celebrada en la Casa de Santa Marta. Leer más...

domingo, 22 de junio de 2014

ALIMENTO PARA LA VIDA ETERNA


(Jn 6,51-58)

Sabemos que comer es imprescindible para vivir. Sin alimento no hay posibilidad ninguna de vida, y el pan es el símbolo del alimento necesario para vivir. Pero ese pan material tan necesario es sólo un alimento temporal. No sólo caduca su propia materia, sino que también caduca quien se alimenta sólo de él. Necesitamos otra clase de pan para satisfacer nuestra hambre de vida eterna.

Y ese Pan es Jesús: «Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo». Es este el Pan que colma toda nuestra vida y que responde a las expectativas de lo que todos los hombres buscan y quieren: "Hambre y sed de vida eterna".

No hay otra alternativa ni otro camino. Necesitamos estar centrados en el Señor y alimentarnos de su Cuerpo Eucarístico para, fortalecidos por Él, tener la garantía y capacidad de superar todas las inclinaciones, por el pecado, que se nos presentan en este mundo. Sin Él nada podemos hacer, porque Él es el Alimento que nos da la Vida Eterna que todos buscamos.

Danos Señor la sabiduría de saber alimentarnos por el Pan que, no sólo nos alimenta y nos da fuerza, sino que nos capacita para alcanzar llegar a Ti y tener en tu presencia Vida Eterna. Amén.

jueves, 19 de junio de 2014

VIAJE DEL PAPA FRANCISCO

VIAJE APOSTÓLICO
DE SU SANTIDAD FRANCISCO
A LA REPÚBLICA DE COREA
CON OCASIÓN DE LA VI JORNADA DE LA JUVENTUD ASIÁTICA
(13-18 DE AGOSTO DE 2014)





PROGRAMA
Transmisiones en directo del CTV
(Centro Televisivo Vaticano) Leer más...

miércoles, 18 de junio de 2014

AUDIENCIA GENERAL DEL PAPA FRANCISCO



Queridos hermanos y hermanas:

Hoy comienzo una serie de catequesis sobre la Iglesia. Es como un hijo que habla de su madre, de su familia, porque la Iglesia no es una ONG, ni debe restringirse al clero y al Vaticano. La Iglesia somos todos, la Iglesia es una realidad muy amplia, abierta a toda la humanidad, y con una historia muy antigua. Fue fundada por Cristo, pero hunde sus raíces en el Antiguo Testamento. Tres puntos quiero indicar sobre esta historia: Lo primero que llama la atención es que al inicio Dios no llamó a Abrahán solo, como individuo aislado, sino que acogió también su casa, su familia, sus siervos. Leer más...