jueves, 14 de noviembre de 2013

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO



Hoy el Papa nos habla del Bautismo, la puerta por la que entramos a formar parte de la familia de Dios. El Bautismo, la Gracia que nos limpia y nos purifica del pecado original y nos predispone al encuentro con el Señor, y también con los hermanos.

 Leamos lo que el Papa nos dice: ver aquí.

domingo, 10 de noviembre de 2013

NO PENSAMOS COMO SANTOS



No pertenecemos a este mundo, porque estamos llamados a otro, no sólo mejor, sino inmensamente e inimaginablemente mejor. No nos cabe en la cabeza, y eso nos confunde y nos desconcierta. Porque nos empeñamos en querer comprenderlo. Y ese es nuestro pecado, porque eso nos lleva a desconfiar de Padre Dios y a darle la espalda.

Perdemos la paciencia, y con la paciencia, la confianza, que nos quita la fe y nos aleja. Queremos entender y conocer lo que Dios nos tiene preparado, y eso es imposible. Esa impotencia es buena porque despierta nuestra fe y nos pone a prueba. Necesitamos confiar y creer en la Palabra del Señor y ponernos en su Manos. No seamos como los saduceos y pensemos que donde vamos será como nosotros nos imaginamos. Los pensamientos de Dios son inescrutables.

Mejor ponernos en Manos del Espíritu Santo para que Él nos conduzca y nos dirija a la Casa del Padre. Allí nos espera el Señor, que nos ha preparado un lugar impensable para nuestro entendimiento, pero lugar que colmará todas nuestras apetencias y ansías de felicidad. Jesús, el Señor, ha Resucitado, si creemos en Él también resucitaremos para habitar ese lugar que Él nos tiene preparado.

viernes, 8 de noviembre de 2013

¿POR QUÉ NO VAMOS A MISA?



No se trata de echarnos la culpa, pero tampoco de quitárnosla toda. Si las cosas están como están, algo de culpa tendré yo también. La pregunta, por lo tanto, es obvia: ¿qué pasa en nuestras parroquias, sobre todo en la celebración Eucarística? ¿Por qué la gente, los católicos no quieren ir a misa? ¿Cuáles son las razones con las que se justifican? ¿Podremos hacer algo nosotros, cada uno?

Sabemos que muchos se autoengañan y buscan justificaciones. No quieren porque pueden elegir por optar ser libres u obedecer y someterse a las cosas del mundo. Pero hay otros que quizás se escandalizan o se alejan porque son espantados y no acogidos. Es ahí donde debemos reflexionar.

Son preguntas que aguardan respuestas. Y esas respuestas gravitan y se esconden en nosotros. No se trata de responderlas aquí; ni tampoco encontrar respuestas concretas. Se trata de reflexionar al respecto y ver qué ocurre, y que puedo hacer yo para que ese muro se derrumbe.

Otros, que se hacen estas preguntas, han hecho una encuesta y el resultado es este: ver aquí

jueves, 7 de noviembre de 2013

AUDIENCIA GENERAL DEL PAPA FRNCISCO





Hoy el Papa nos habla de la comunión de los Santos. Una comunión que no enriquece y nos une en el Espíritu Santo. Una comunión que nos fortalece e incide en el bien de toda la Iglesia cuando es el Amor quien reina entre nosotros. Cuando es el Amor lo que no une y nos relaciona...

El Papa nos enseña y nos anima a vivir en esa comunión:  ver aquí

domingo, 3 de noviembre de 2013

¿BUSCO EL ENCUENTRO COMO ZAQUEO?



El encuentro no se realiza de forma fortuita, lo mismo que el fuego no prende sin la llama. En ambos caso se necesita un móvil, una intención y una acción para llegar a producirse. Zaqueo no esperó a que el encuentro con Jesús se le presentara. Posiblemente, de ser así, no hubiese sucedido. Zaqueo se puso en camino y buscó la ruta que le llevara al encuentro.

Este movimiento de Zaqueo, salir de su casa, llevado por su inquieta curiosidad que despertó en él ver a ese famoso Jesús, le llevó a, por su pequeña estatura, subirse a un árbol para poder verlo. Ese riesgo de hacer el ridículo no lo intimidó, sino que fue superado por la inquietud que tenía de conocerlo. Y esa motivación fuerte de situarse para ver a Jesús le llevó a encontrarse con Él y a requerirle, por parte de Jesús, que lo invitase a una comida en su propia casa.

Su ansia de conocerle le llevó a aceptarla y a tener un diálogo con Jesús. No sabemos que pudo pasar en ese diálogo, pero si sabemos que la respuesta de Zaqueo fue la de cambiar radicalmente su vida, hasta el compromiso de repartir parte de su fortuna e incluso cuadruplicar a aquellos que podía haber engañados. Un cambio que habla claramente de la veracidad y autenticidad de conversión de Zaqueo.

Un encuentro con Jesús, cuando es serio y veraz, da frutos y contrae compromisos. Así ha sucedido con todos aquellos que lo han tenido: Mateo, el Centurión, María Magdalena, Lázaro y sus hermanas...etc. La pregunta ahora se vuelve hacia nosotros: ¿Hemos tenidos nosotros ese encuentro, o estar por llegar? ¿Estamos en esa actitud inquieta, buscando tenerlo? Nos ponemos a disposición del Espíritu Santo para que nuestro corazón se abra al encuentro?