lunes, 5 de agosto de 2013

CAPILLA PERPETUA

Capilla de adoración


En nuestra parroquia estamos intentando fundar una Capilla de Adoración perpetua. De momento, tenemos una Capilla Eucarística, en el mismo templo de la parroquia, abierta desde lunes a viernes, con el siguiente horario: mañana - de 09 a 12 horas; tardes - de 17 a 19 horas.

Están cubiertas todas las horas, pero hay algunos días que solo hay un guardian por hora, y se necesitan como mínimo dos. También hacen faltas más para ir cubriendo todas las horas del día, y si es posible, la noche. 

Sabemos que con el Señor todo lo podemos y será realidad algún día. A Él se lo pedimos y en Él confiamos, y suponemos que nos dará las fuerzas y la sabiduría para contagiar a otros hermanos para lograrlo, pues estamos hechos para adorar al Señor.

Les dejo con este enlace (Ver aquí) que habla precisamente de la importancia de la Adoración perpetua. El padre Ghislain Roy estuvo en Lanzarote y dio uno de estos retiros. Yo soy testigo de ello.

domingo, 4 de agosto de 2013

LA MEJOR HERENCIA LA DEL AMOR



Y es que, a pesar de la experiencia, continuamos atesorando cosas efímeras y caducas que no nos salvan ni nos dan seguridad. Esa seguridad de conservar la vida para siempre, que es nuestra máxima aspiración y nuestro mayor objetivo. 

La experiencia nos dice que la felicidad no la encontramos en las cosas. Ocurre que cuanto más tenemos, más preocupados estamos. A toda fortuna le sigue una herencia, y las herencias son circunstancias de pleitos y envidias. El Evangelio de hoy nos advierte sobre ese problema, y nos invita a atesorar el verdadero tesoro que son las cosas de Dios.

Vivir, en y para el Señor, orientará nuestra vida a, no llenarnos de riquezas vanas y caducas, sino a perseverar en buscar corresponder al Amor de Dios, esto es, hacer su Voluntad. Y vivir en la Voluntad de Dios es almacenar en nuestro corazón todo aquello que nos transforma en personas capaces de dar y darnos.

martes, 30 de julio de 2013

ORAR ES PEDIR HACER LA VOLUNTAD DE DIOS



Sin darnos cuenta, la mayoría de las veces oramos mal, es decir, no pedimos bien, y en consecuencia nuestra oración, no es que no sea oída, sino que no es concedida porque no nos conviene. No sabemos que es lo que más nos conviene, y tanto es así que vamos caminando y experimentando según descubrimos que esto es bueno o malo.

Por eso nuestras, ¡y tantas!, equivocaciones que experimentamos a lo largo de nuestra vida. Tantas que, la primera es desoír a la experiencia de nuestros padres y mayores. Si prestáramos atención tendríamos muchos más acierto, pues es evidente que ellos han pasado por esas pruebas antes que nosotros. 

Descubrimos que oír es muy importante, pero más importante aun es escuchar, puesto que lo segundo presupone que cuando se escucha, se tiene en cuenta y aplica lo escuchado. Por lo tanto, la primera y fundamental condición de la oración es oír y luego escuchar. Ambas están contenidas en una sola. Pues oír necesita atención y, sobre todo, silencio. Y escuchar exige vivir y experimentar lo escu
chado, porque si no es así, no se escucha.

Orar es oír y escuchar a Dios, y luego poner en nuestra vida sus Palabras. En otras palabras, orar es hacer la Voluntad del Padre, y eso exige ponerse en Manos del Espíritu Santo para dejarse guiar en el camino de nuestra propia vida. Jesús nos lo ha dicho muy claramente: Padre que estás en el Cielo; santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino, y hágase tu Voluntad, aquí en la tierra como en el Cielo...

Luego, orar es buscar el silencio necesario para oír y escuchar la Palabra de Dios, y pedirle todo lo que necesitamos para hacer su Voluntad.

lunes, 22 de julio de 2013

EL PAPA FRANCISCO EN LAMPEDUSA

 

El Papa Francisco abrirá su agenda de viajes pontificios el lunes, 8 de julio, visitando la isla italiana de Lampedusa, punto de llegada de miles de inmigrantes irregulares que llegan de África y Asia. Será una breve pero intensa visita. El Papa, profundamente afectado por los naufragios que ocurren con frecuencia, desea rezar por los que han perdido la vida en el mar, visitar a los supervivientes y refugiados, animar a los habitantes de la isla y a hacer un llamamiento a la responsabilidad de todos, para que se ocupen de estos hermanos y hermanas en extrema necesidad". Fabio Colagrande entrevistó a don Stefano Nastasi, párroco de S. Gerlando, en Lampedusa. Leer más...

domingo, 21 de julio de 2013

EN MEDIO DEL RUIDO

(Lc 10,38-42)


Sin darnos cuenta y sin apenas tomar conciencia de quienes somos, el mundo nos envuelve y nos saca fuera de nosotros mismos. No hay tiempo para pensar, y menos para discernir qué es lo más importante. Nos ponemos en marcha sin saber muy bien qué hacemos o que merece la pena hacer.

Simplemente caminamos y caminamos, pero no sabemos muy bien a dónde nos conduce el camino. Y, pronto, nos damos cuenta de que nos angustiamos, nos desesperamos y clamamos ayuda para que el desasosiego no nos desequilibre y nos anule.

Marta experimentó esa experiencia en sí misma. Decidió que lo importante era servir, y olvidó escuchar. No observó que si no escuchas no aprendes a servir, porque la Palabra escuchada es la que te enseña y te prepara para cómo servir y cuándo servir. La referencia del servicio, es decir, del amor, la da Jesús, y eso significa que primero hay que escucharlo, y segundo también, porque la escucha dura todo el recorrido de nuestro camino.

María, sin embargo, eligió la mejor parte: "Escuchar". Escuchar, no a un cualquiera o prestigioso maestro, sino a Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios Vivo. Seguramente, María supo después el cómo y porqué del amor, y fue llena de la Gracia que la Palabra genera para concentrar la energía del servicio.

Quizás sea esa la lección de hoy: saber apartarse de los ruidos que nos amenazan, y encontrar la paz y la tranquilidad de escuchar la Palabra de Jesús, porque su Palabra es Palabra de Vida Eterna.