ÚLTIMAS ENTRADAS

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lunes, 30 de enero de 2017

PASTORAL PENITENCIARIA



La cárcel es un lugar donde hay mucha gente a los que Jesús tiene como preferidos. Son personas, en muchos casos, excluidas, golpeadas por la vida y marginadas. La Pastoral Penitenciaria trata de acompañarlos y compartir con ellos la esperanza de mejorar y de recuperarse e integrarse en la sociedad. Pero, para esa labor se necesitan voluntarios dispuestos a trabajar por amor.

En estos momentos necesitamos personas que puedan ayudar a limpieza de la casa de acogida. También a lavar ropa y trasladar familias en algunas ocasiones. Acompañar y dar catequesis. Hay un día a la semana, de 16, 30 a 18 que está vacante para dar catequesis. Se trata de ayudar y de compartir con los que lo necesitan. Recordemos que una de las obras de misericordia es visitar a los presos y redimir a los cautivos.

En fin, llamamos a todas las comunidades parroquiales para que aporten voluntarios a la Pastarol Penitenciara. Para ello, damos un teléfono de contacto que les informará: 
Sor Berta - 669558199

domingo, 29 de enero de 2017

LA FELICIDAD, TEMA DE MODA

(Mt 5,1-12)

El hombre no puede escapar a la felicidad, porque eso es lo que busca y lo que persigue desde que toma conciencia como ser humano. Incluso, desde su nacimiento llora cuando no es feliz. Busca estar bien, a gusto, satisfecho. Y busca estar divertido, entretenido. En una palabra, tú y yo buscamos la felicidad. Ese es el tema de nuestra vida que siempre nos persigue.

Y ese deseo profundo que busca el hombre, la felicidad, es de lo que habla Jesús, el Señor, hoy en el Evangelio. Las Bienaventuranzas no son sino esos caminos hacia la felicidad que el Señor descubre y propone para que el hombre la encuentre. Nada mejor que su nombre: "Bienaventurados" aquellos que sepan recorrer su vida por esos caminos bienaventurados, valga la redundancia.

Porque, bienaventurados serán los pobres. Pobres de espíritu que saben que la vida no se apoya en las cosas materiales, pues son caducas; pobres que descubren que la vida es para compartirla y enriquecerla en el servicio a los demás; pobres que se identifican con el dolor y el sufrimiento de los demás. Pobres, en definitiva, que viven en el desprendimiento de todo aquello que le pueda separar del Camino, la Verdad y la Vida.

Porque, bienaventurados serán los humildes, que entienden que ser humilde no es humillarse, ni tampoco someterse ni acobardarse. Ni experimentarse superior y de más valía que otros. Ser humilde es reconocer que no podemos ser como Dios y que de Él venimos y a Él iremos. Humildes para, sabiéndonos sus criaturas, ponernos en sus Manos.

Y, bienaventurados aquellos que saben ser fieles y perseverantes a su Palabra. Bienaventurados los que, a pesar de las tribulaciones, los problemas, las adversidades, el camino contra corriente y todo tipo de obstáculo, son dócil a su Palabra y permanecen fiel a su Voluntad. Busquemos esa felicidad que vive y arde dentro de nosotros, porque Dios la ha sembrado, y sigámosle.

miércoles, 25 de enero de 2017

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

El dolor, del que nos habla el Papa en la audiencia de hoy, miércoles 25 de enero, es la causa de muchos abandonos y de pérdida de la confianza en Dios. ¡Cuántos nos hemos rebelado contra el Señor porque las cosas no nos salen como queremos!

El Papa nos habla hoy de Judit y de como con su vida nos enseña, a pesar de las dificultades y tropiezos que la vida le pone delante, a seguir en el camino del Señor y a no perder la confianza en Él. Esto no nos exime del esfuerzo y de poner, como nos dice el Papa Francisco, todo lo que esté de nuestra mano y en el esfuerzo diario de hacer la Voluntad de Dios. Y, también de tener siempre presente que el Señor sabe lo que nos conviene en cada momento pensando en nuestra salvación.





PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Miércoles 25 de enero de 2017


Queridos hermanos y hermanas:

El personaje bíblico de Judit nos muestra a una mujer llena de fe y de valor, capaz de orientar a los hombres y mujeres de su tiempo, que se enfrentaban a una situación límite y desesperada, hacia la verdadera esperanza en Dios.

Ella nos enseña que, ante las situaciones difíciles y dolorosas, el camino a seguir es el de la confianza en Dios, y nos invita a recorrerlo con paz, oración y obediencia, haciendo también todo lo que esté en nuestra mano para superar estas situaciones, pero reconociendo siempre y en todo la voluntad del Señor.

Como ella, tenemos que mirar más allá de las cosas del aquí y el ahora, y descubrir que Dios es un Padre bueno que sabe todo lo que nos hace falta mejor que nosotros mismos. Nosotros podemos pedirle todo lo que necesitemos, pero siempre con la humildad necesaria para reconocer su voluntad y entrar en sus designios, aunque a veces no coincidan con los nuestros, pues él es el único que con su amor puede sacar vida incluso de la muerte, conceder paz en la enfermedad, serenidad en la soledad y el consuelo en el llanto.


Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica. Hoy celebramos la fiesta de la Conversión de san Pablo y se concluye la semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, los invito a todos a que, conscientes de que el amor de Cristo nos apremia, no dejen nunca de rezar para que los cristianos trabajemos, con respeto fraterno y caridad activa, por llegar a la tan deseada unidad. Que Dios los bendiga.



domingo, 22 de enero de 2017

LA PRUDENCIA DE JESÚS

(Mt 4,12-23)
No conviene provocar el peligro, y Jesús, con buen sentido común, se aleja de la amenaza que le pone en peligro. Ya habían matado a Juan y Jesús, no por miedo sino por prudencia, se aleja y retira a Galilea. Y dejando Nazaret, vino a residir en Cafarnaúm junto al mar, en el término de Zabulón y Neftalí; para que se cumpliera el oráculo del profeta Isaías: «¡Tierra de Zabulón, tierra de Neftalí, camino del mar, allende el Jordán, Galilea de los gentiles! El pueblo que habitaba en tinieblas ha visto una gran luz; a los que habitaban en paraje de sombras de muerte una luz les ha amanecido». Desde entonces comenzó Jesús a predicar y decir: «Convertíos, porque el Reino de los Cielos ha llegado». 

El Reino de los Cielos está entre nosotros, ha llegado. Jesús es el Reino de Dios, y se ha hecho presente entre nosotros para enseñarnos el camino de salvación. Jesús va a proclamar el mensaje de salvación con su Palabra y con su Vida. En su Bautismo, el Padre nos ha invitado a escuchadle y a imitarle. Él es el Hijo predilecto en el que el Padre se complace.

Desde entonces estamos invitado a convertirnos, a cambiar la forma de ver la vida y de pensar según nos la enseña Jesús. Un estilo de vida diferente donde el amor es la centralidad del mensaje y el arma a utilizar en todos nuestros actos. Y para eso, Jesús escoge a unos discípulos, Andrés y su hermano Simón. A Santiago y su hermano Juan. Va formando su grupo predilecto y les encargará, junto con otros que escogerá más tarde la misión de seguir proclamando su mensaje. Es la Iglesia que 2016 años más tarde sigue en pie proclamando su mensaje.

Hoy también te elige a ti y a mí. Todos por nuestro Bautismos somos elegidos para continuar la misión. Quizás lo que tenemos que descubrir es el cómo y dónde. Ya hemos sido colocado en el tiempo, en un lugar, en una familia y en unas circunstancias concretas. Ahora, conducidos por el Espíritu encontraremos el camino y la forma.

miércoles, 18 de enero de 2017

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Los caminos del Señor no son los nuestros. Eso seguro, y más cuando experimentamos tanta rebeldía orgullosa y suficiente que nos atrevemos a rebatir incluso al Espíritu Santo. Porque el Papa, Francisco, es directo sucesor de Pedro, a quien Jesús dio el timón de su Iglesia.

Hoy, el Papa Francisco, nos habla de Jonás, enviado a Nínive, ciudad enemiga de Israel. Es curioso experimentar que el Papa es criticado por sus comentarios, capítulo VIII, de "Amoris Laetitia", precisamente porque habla de acoger y acompañar a los pecadores, a los que están en situaciones irregulares, a los necesitados, en resumen a aquellos que desean incorporarse y ser  redimidos. Esto es muy importante. ¿Es que se puede negar la misericordia de Dios a aquel que la pide y la busca? Luego, ¿qué contradicción hay en lo que dice el Papa? Quien busca el perdón hará lo que necesite para alcanzarlo, y la Iglesia debe ser catalizadora para que esa circunstancia se dé.

Hoy el Papa nos describe, al menos yo la veo así, una situación muy parecida. Nínive, ciudad pagana, enemiga y en pecado. Por tanto indigna de la Misericordia de Dios.  Y Jonás es enviado a ella para predicar su conversión. Él no lo entiende y huye. Me pregunto, ¿No nos está ocurriendo a nosotros algo igual con respecto a nuestro Papa? Leamos detenidamente lo que el Papa nos dice y reflexionemos abiertos a la Luz del Espíritu Santo.




PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Miércoles 18 de enero de 2017





Queridos hermanos y hermanas:

Hoy el profeta Jonás nos invita a reflexionar sobre el vínculo entre esperanza y oración. Jonás es enviado a Nínive, ciudad enemiga de Israel y por tanto indigna de la misericordia de Dios, para predicar su conversión. Jonás no lo entiende y huye.

En el barco encontrará a unos paganos que al verse en peligro por una tempestad se ponen a rezar e invitan al profeta a unirse a ellos. Ante la muerte, el hombre reconoce su fragilidad y se abre a Dios con una oración llena de esperanza. Jonás asume su responsabilidad y se sacrifica para que los paganos se salven. En ellos se opera un milagro aún más grande: gracias a esta experiencia de muerte logran encontrar al Dios de la vida, transformándose su oración en una acción de gracias.

Más tarde, el rey de Nínive tras oír las predicaciones de Jonás, se confía a la misericordia y llama a todos a la oración y a la penitencia, salvando así la ciudad.

Saludos:
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica. En la oración, nuestra esperanza no se ve defraudada. En esta Semana de oración que hoy iniciamos pidamos insistentemente al Padre por la unidad de todos los cristianos. Que Dios los bendiga.

lunes, 16 de enero de 2017

RETIRO ESPIRITUAL - CASA DE NAZARET


PARA VER MEJOR PICAR EN IMAGEN
En las mesas de entrada a la iglesia
podran retirar programa con más información.

domingo, 15 de enero de 2017

JESÚS ES SEÑALADO EN EL BAUTISMO COMO EL ENVIADO E HIJO DE DIOS

(Jn 1,29-34)
Juan da testimonio de Jesús: «He visto al Espíritu que bajaba como una paloma del cielo y se quedaba sobre Él. Y yo no le conocía pero el que me envió a bautizar con agua, me dijo: ‘Aquel sobre quien veas que baja el Espíritu y se queda sobre él, ése es el que bautiza con Espíritu Santo’. Y yo le he visto y doy testimonio de que éste es el Elegido de Dios».

El Bautismo de Jesús le señala como el enviado e Hijo de Dios, y en quien está el Espíritu. No es un acto protocolario ni uno más, es la señal del comienzo de la Buena Noticia de Salvación. Ha llegado el Hijo de Dios y, bautizado en la presencia del Padre y asistido por el Espíritu Santo, inaugura oficialmente, por decirlo de alguna manera, la llegada del Reino de Dios. Estamos salvados en Él. 

Él es el anunciado a todas las naciones en el libro de Isaías 49, 3, 5-6; es también el proclamado por Simeón, Lc 2, 29-32, y señalado por Juan Bautista: «He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Éste es por quien yo dije: ‘Detrás de mí viene un hombre, que se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo’. Y yo no le conocía, pero he venido a bautizar en agua para que Él sea manifestado a Israel». 

Jesús es el Hijo de Dios, el enviado, el Mesías que viene a salvar al mundo. Está ya anunciado y profetizado, y Juan lo proclama como el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo. Todo el plan de Dios está pensado para que llegado ese momento, Jesús fuera bautizado y proclamado el Mesías esperado. Con Él llega el Reino de Dios.

domingo, 8 de enero de 2017

EN ACTITUD DE COMPLACER

(Mt 3,13-17)
Nuestro objetivo es el de complacer, complacer la Voluntad del Padre. Porque el Padre se complace en el Hijo: «Éste es mi Hijo amado, en quien me complazco». Y, nosotros, al intentar y esforzarnos en imitarle, complacemos también la Voluntad del Padre.

Esa debe ser nuestra petición de cada día, "complacer al Padre". Y complacer al Padre es tratar de vivir en el esfuerzo de hacer su Voluntad. Y hacer su Voluntad es vivir en su Amor y amando a los demás. Pero, ¿qué es amar y como amamos a los demás? Porque hablamos mucho de amor, ¿pero entendemos el significado de amar?

Cuando nos preocupamos por los demás; cuando cumplimos con nuestras responsabilidades; cuando nos empeñamos en atender y servir; cuando estamos presentes ante los problemas y sufrimientos del otro, a pesar de que experimentamos el deseo de huida, de alejamiento, de despreocuparnos...etc. Cuando permanecemos presentes y en el servicio, a pesar de nuestros apegos, apetencias y egoísmos, estamos amando.

Porque amar es mirar para Jesús y ver como nos ama Él a pesar de nuestros desplantes e indiferencias. Él es el modelo y la referencia. Por eso, al bautizarnos recibimos la fuerza, la asistencia y el compromiso del Espíritu Santo, que se compromete con nostros a fortalecernos y a ayudarnos para superar todos los obstáculos que nos impone el esfuerzo de amar. 

Ese es el camino que Jesús nos señala con su Bautismo: En aquel tiempo, Jesús vino de Galilea al Jordán donde estaba Juan, para ser bautizado por él. Pero Juan trataba de impedírselo diciendo: «Soy yo el que necesita ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?». Jesús le respondió: «Déjame ahora, pues conviene que así cumplamos toda justicia».

Sí, necesitamos seguir al Señor, y eso empieza por bautizarnos como Él, para, por la Gracia de Dios, recibir al Espíritu Santo, que nos asiste, auxilia y fortalece para la lucha de cada día contra el pecado que nos amenaza y nos seduce.

jueves, 5 de enero de 2017

AUDIENCIA DEL PAPA FRANCISCO

Qué podemos decir ante este hermoso y profundo mensaje del Papa Francisco. Simplemente estar a su lado y darle gracias a Dios por su presencia y sus hermosas y edificantes catequesis. Hoy, nos dice el Papa, ocurre que mueren muchos niños y muchas personas. Por muchos motivos, guerras, enfrentamientos, hambre, buscando un lugar para vivir en paz...etc. Pero también en el vientre de sus madres. Y, el Papa, nos da motivo de esperanza, apoyandonos en María y sus lágrimas de compasión.

Diríamos que hay más Herodes hoy o tantos como ayer. O que Herodes sigue presente en tantos hombres de este mundo. Sin embargo, nuestra esperanza, apoyada en María, por su compasión y lágrimas, no sostienen y nos empujan a esperar en esa nueva vida que Jesús, el Hijo de Dios, nos ha prometido con su segunda venida.



PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Miércoles 4 de enero de 2017


Queridos hermanos y hermanas:

Hoy nos fijamos en Raquel, una figura que nos habla de la esperanza en medio del llanto. El profeta Jeremías habla de Raquel que llora en Ramá porque sus hijos, que han salido para el destierro, ya no están. Raquel representa el dolor de tantas madres que también hoy lloran la pérdida de un hijo o de un ser querido y no encuentran consuelo. Ante el dolor de los demás debemos mostrar una gran delicadeza, y compartir su sufrimiento y su llanto si queremos que nuestras palabras puedan dar un poco de esperanza. Dios responde al llanto de Raquel con una promesa: el pueblo volverá del exilio y vivirá libre en la fe. Las lágrimas de Raquel han engendrado la esperanza. El evangelio de Mateo retoma este texto de Jeremías y lo aplica a la matanza de los niños en Belén, por parte de Herodes. El Hijo de Dios ha entrado en el dolor de los hombres y lo ha compartido hasta el final. En la cruz, Jesús nos entrega a su madre, convirtiéndola en madre del pueblo creyente. Allí, la muerte es vencida y se cumple de modo pleno la profecía de Jeremías. Las lágrimas de María, como las de Raquel, han engendrado la esperanza y una nueva vida.


Saludos:

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Pidamos a la Virgen María que nos ayude a tener siempre viva nuestra esperanza en medio del dolor, y que con nuestra delicadeza y ternura sepamos ser instrumentos de la presencia y cercanía de Dios para el que sufre. Les deseo un feliz año. Muchas gracias.